Vida de S.M.I. el Emperador y Rey Napoleón I el Grande.
Vida de S.M.I. el Emperador y Rey NAPOLEÓN I
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Instituto Napoleónico México-Francia - Institut Napoléonien Mexique-France
Eduardo Garzón-Sobrado, fundador.
S.A.I. Jean-Christophe Napoléon, Prince Impérial.
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11 de Marzo de 2009, Reino Unido
LA BATALLA FINAL DE NAPOLEÓN EN LA NATIONAL GEOGRAPHIC TELEVISION

Por el Señor

John Tarttelin
Representante del Instituto Napoleónico México-Francia en Inglaterra

Sr. John Tarttelin
Traducción del Instituto Napoleónico México-Francia ©
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Acabo de ver un horroroso programa sobre Napoleón y la batalla de Waterloo en el National Geographic Channel. Estaba repleto de las mentiras usuales y falsas representaciones que se hacen acerca de él. Estuve tan perturbado por su parcialidad que inmediatamente escribí el correo siguiente como señal de protesta. Como Ben Weider solía decirlo, las mismas falsedades son constantemente repetidas – ¡pero uno espera algo mejor del National Geographic!
Los miembros del INMF podrían estar sorprendidos de cuán alto vienen algunas de las viejas absurdidades.

Estimado Señor,

Acabo de mirar su programa sobre Napoleón. ¡Fue un desastre aún mayor que Waterloo! Esta parcial farsa de programa es indigna de los altos estándares que National Geographic normalmente representa. Fue una producción realmente horrible, llena de faltas y errores factuales. Y hubo omisiones innumerables y aparatosas.

El comentario final: « Una vida escrita en sangre » es absolutamente patética y penosamente tendenciosa en contra de Napoleón. Su programa es un ejercicio en cuanto al asesinato del personaje se refiere – sea lo que sea, ciertamente no es historia objetiva como entiendo el término. Su repulsivo retrato del emperador francés clama por una apelación. Es realmente fácil calumniar a los muertos que no pueden defenderse.

Su filme partisano es digno de lo peor del nacionalismo y de la arrogancia de los altos Tory ingleses. Espero más de una nación que le debió su existencia misma a la flota francesa en Yorktown. Sin el dinero brindado a los estadounidenses por oficiales franceses, y el apoyo de la flota de De Grasse, Washington, nunca habría tomado Yorktown. (Fuente: Jay Luvaas P. 152 Clues to America’s Past (1976) - National Geographic books).

Ni una vez en su « programa » mencionó usted el hecho de que Napoleón fue casi siempre atacado primero por los aliados. Fueron los británicos quienes rompieron el Tratado de Amiens al rechazar evacuar Malta, y fueron el Gabinete británico y Pitt los que pagaron los ataques terroristas contra Napoleón perpetrados por el Conde de Artois, el malévolo hermano menor de Luis XVIII, y su infame grupo de los Caballeros de la Fe. Muchos civiles franceses inocentes fueron asesinados en esos atentados homicidas – pero de ellos no se hizo absolutamente ninguna mención en su horrible programa.

No mencionó usted el hecho de que los británicos pagaron millones de libras en subsidios a los austriacos y a los rusos para alentarlos a ATACAR a Napoleón en 1805. Su cobertura de la batalla de Austerlitz fue muy vaga – ninguna mención de los altos del Pratzen. Fue porque los rusos y los austriacos tomaron el control de éstos que se convencieron de que Napoleón estaba planeando una retirada. Eso condujo a su exceso de confianza y a su paliza subsecuente.

Napoleon's final battle. National Geographic, 2006.

Tras la victoria de Napoleón, el emperador Francisco de Austria dijo: « Los ingleses son mercaderes de carne humana ». Para entonces se había dado cuenta de que había sido engañado por los ingleses para batirse en su lugar. No dice usted nada al respecto.

No hubo mención alguna del hecho de que Prusia ATACÓ a Napoleón en 1806 – no se evocó a Prusia en lo más mínimo hasta 1815.

Usted pasa por encima el plebiscito que le dio a Napoleón la posición de Cónsul vitalicio por 3 000 000 de votos contra 8 000. ¿Por qué no mencionó usted que ningún otro país en Europa tenía elecciones de cualquier tipo? El error más deslumbrante en su película fue que no se hizo ni una sola referencia al Derecho divino en el que creían todos los monarcas del periodo. Creían que su derecho a reinar provenía de Dios mismo. ESA es la razón por la cual combatían a Napoleón y le atacaban constantemente. Lo último que querían era que los franceses tuviesen una república (como la que aquellos oficiales franceses ayudaron a otorgarles a ustedes los estadounidenses).

No mencionó usted que Austria ATACÓ a Napoleón nuevamente en 1809, aprovechando que estaba ocupado en España. No dijo usted una sola palabra sobre España – otra omisión manifiesta.

Talleyrand entregó prácticamente París a los Aliados en 1814. Napoleón perdió el poder en 1814 porque fue traicionado. No fue derrotado militarmente, y técnicamente no era un « prisionero ». Entregó el trono voluntariamente después de que muchos de sus mariscales le traicionaron igualmente, en especial Marmont, el Duque de Raguse. De ahí la palabra Raguser, que en francés designa aún hoy a un traidor (« traicionar »).

Cuando Napoleón desembarcó en Francia, dice usted correctamente que se trató de una « apuesta » pero apenas menciona la euforia pura sentida por millones de franceses a su regreso. Luis XVIII era detestado por los franceses – y contrariamente a lo ocurrido con Napoleón, nadie nunca votó por él.

Dice usted que los Aliados acudieron a Bélgica a tropel – patente desacierto. Sólo los ejércitos anglo-holando-alemanes y prusianos se hallaban cerca de la zona crucial de combate. La razón por la que Napoleón atacó fue precisamente porque esperaba derrotar a esas dos armadas en turno antes de que cualquier otro de los ejércitos de los monarcas de Derecho divino pudiera entrar en la refriega.

¿Por qué no mencionó usted el hecho de que lo primero que hizo Napoleón a su llegada a París en 1815 fue escribir al Príncipe Regente en Inglaterra y a los demás Aliados para pedir paz? ¿Acaso trataba usted de ennegrecer su nombre a propósito? Él quería paz, necesitaba paz. Francia era un caso perdido bajo el reinado de los Borbones – que no aprendieron nada y no olvidaron nada.

Enseguida hace usted una terrible fusión de dos batallas. Continúa con Ney y la caballería y luego habla del Mariscal Grouchy que va tras de los prusianos. ¡No hay esperanza! De hecho, a pesar de tener un retraso el día de Quatre Bras, y demorarse en hacer llegar sus hombres al vital cruce de caminos, Ney se mantuvo firme. Wellington fue afortunado de que uno de sus comandantes desobedeciera una orden directa y reforzara Quatre Bras con tropas aliadas. Wellington no tenía la menor idea de lo que estaba pasando hasta que el combate por el cruce de caminos estaba bien en marcha, y enseguida tuvo el buen sentido de reforzar a los hombres que estaban establecidos ahí en contravención de su orden directa previa.

Declara usted varias veces que Napoleón esperaba restablecer su imperio cuando volvió a Francia en 1815. El hecho es que estaba peleando por su supervivencia misma tras haber sido proscrito por los Aliados en el Congreso de Viena. No tenía otra opción que pelear porque iban a ATACARLE. Su proscripción internacional era ilegal incluso en 1815 y Wellington tuvo posteriormente la elegancia de decir que eso no debió haberse hecho.

Expresa usted que Napoleón fue « la causa » de seis millones de muertes en batalla. Esa es una mentira demostrable. ¡Como lo detallé más arriba, LAS MÁS VECES, él fue el atacado en primera instancia!

Su totalmente tendencioso, prejuiciado y parcial asesinato de personaje es indigno del National Geographic. Se parece más a una producción Walt Disney más bien maligna, – prestando escasa realidad a lo que realmente pasó durante aquellos trascendentales años. Debería usted estar avergonzado de este « programa » de difamación. Es una total y fatal pérdida de dinero suministrado en subscripciones por gente como yo. ¡Qué vergüenza!

P.S.) He leído cerca de doscientos libros sobre Napoleón y no obstante nunca me he topado con uno de sus « colaboradores » en los treinta y cinco años en los que he estado investigando el periodo.


Atentamente,

John Tarttelin (Maestro en Historia) Sheffield, Inglaterra, FINS.