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HISTORIA DE LA CRUZ DE LORENA
La Cruz de Lorena en el estandarte de un ángel del Tapiz del Apocalipsis, Angers, c.1382.
Por el Coronel
Jean Baby
Traducción del Instituto Napoleónico México-Francia ©
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Hasta el siglo XI, los cristianos y los mahometanos mantienen relaciones más o menos pacíficas, especialmente gracias a intercambios comerciales, pues los árabes son intermediarios entre el Extremo Oriente, India y Europa. Además, dejan llegar en masa a Palestina a los peregrinos que quieren visitar los lugares donde vivió Cristo y particularmente el Santo Sepulcro para prosternarse en él. Peto en 1706, son los turcos Seldjoukides, guerreros fanáticos y bravos los que ocupan Jerusalém.
Desde ese momento, el Papa Urbano II exhorta a los fieles a « cargarse de la Cruz » y a conquistar el Santo Sepulcro. Así va a comenzar una serie de cruzadas, verdaderas expediciones más o menos exitosas, para echar de la Tierra Santa a los musulmanes.
Durante la sexta cruzada emprendida por Federico II de Hohenstaufen, rey de Sicilia y emperador germánico (aunque haya sido excomulgado por el Papa Gregorio IX), el sultán de Egipto negocia con él en vez de batirse y le cede, por diez años, Jerusalém, Belén y Nazaret pero, en 1239, la Ciudad Santa cae en manos de los musulmanes.

LA CRUZ DE LORENA, ANTIGUAMENTE DE ANJOU
Hacia el año 327 o 328, una serie de excavaciones realizadas en el monte Gólgota llevaron al descubrimiento de tres cruces. La de Jesús, distinguiéndose de las demás por la inscripción de Pilato, fue dividida en dos partes, permaneciendo una de ellas en Jerusalém y la otra siendo enviada al emperador Constantino I, en Constantinopla. Fragmentadas ambas, las diversas partes refluyeron a Europa a medida de las diferentes embestidas musulmanas, viéndose vendidas, obsequiadas o robadas. Antes de llegar a manos de Jean d’Alluye, la cruz de doble travesaño habría pertenecido el emperador Manuel Comnème, y enseguida al patriarca Gervais, quien la confió al obispo Tomás. Por su volumen, es la segunda de Francia después de la de la Santa Capilla en París. Confeccionada en madera de roble (quercus), mide 270 mm de longitud; su travesaño superior 78 mm y el inferior 92 mm. Cada cara presenta a Jesucristo en oro, crucificado, sobre un medallón que representa de un lado al Espíritu Santo descendiendo del cielo y del otro al Cordero divino portando una cruz coronada por una oriflama. Los medallones y las extremidades están rodeados de piedras preciosas (corindones de Ceylán: zafiros, 17 rubís y un granate que remplaza a uno de éstos) y perlas de los mares cálidos; el conjunto reposa sobre un pedestal de corladura. Desde 1790, esta reliquia de la Verdadera Cruz se conserva en la Capilla de la Girouardière, en la localidad de Bauge.

 

Antes de que San Luis (el rey Luis IX) se aliste en las dos últimas cruzadas, un señor de Turena, Jean d’Alluye, recibe de un obispo de Cret una pequeña cruz en madera de doble travesaño, conformada, decíase, con madera de la Cruz de Cristo.
Alluye en el Loir era una de las cinco baronías del Perche-Gouët, a treinta kilómetros de Chartres, pero dependía del Orleanés. No obstante, fue en la abadía de la Boissière (cerca de Bauge) donde Jean d’Alluye vende la reliquia a su regreso a Constantinopla.
En el camino entre París y Angers, a setenta kilómetros de esta ciudad, en el Lude, en el pequeño valle de Marconne en la orilla del bosque de Baril, es fundada en 1131 una abadía por monjes cistercienses de la cual no queda hoy en día más que el coro de la iglesia que data de 1212.
Así, en la pendiente de una ladera a cierta distancia del cercado, se elevaba la antigua capilla de la Verdadera Cruz construida en el siglo XIII para la reliquia.

Insignia de las Fuerzas Francesas Libres, FFL

« Es una cruz de doble travesaño, toda entera en madera de la Verdadera Cruz, enriquecida en el siglo XIV con dos crucifijos de oro, con medallones y florones ornamentados de perlas y de pedrerías. »
Esta cruz, venerada por los duques de Anjou, se sitúa en el origen del emblema heráldico de su Casa, que la hace figurar en su escudo de armas. Luis I de Anjou, rey de Sicilia, conde de Provenza y de Forcalquier (1339-1384), la manda bordar en su bandera y crea con ella una orden de caballería.
Si Juana de Arco nunca la portó, no obstante formó parte de su cortejo. En efecto, esta cruz será adoptada más tarde por los duques de Lorena pues René I de Anjou (llamado el Bueno), segundo nieto de Luis I, hereda el ducado de Lorena por su matrimonio en 1420 con Isabel, hija del duque Carlos II.
Esta familia va a continuar venerando la Cruz de Bauge y René II, convertido en 1473, o sea veinte años después de su abuelo, duque de Lorena, hace de esta cruz de doble travesaño un signo de concentración durante la campaña que lleva a cabo en 1476-1477 contra Carlos el Temerario, duque de Borgoña, cuyo emblema es la Cruz de San Andrés (en forma de X).

Este símbolo, portado al cuello de las águilas, tiene todavía el nombre de cruz de Anjou pero, después de 1508, durante el reinado de Antonio, hijo de René II, se convierte en la Cruz de Lorena que sin embargo no figura en el blasón de esta provincia.
Su último duque hereditario, Francisco II, quien cedió este territorio en 1737 al rey desposeído de Polonia Leczinski a cambio de Toscana, se convirtió posteriormente en Francisco I, fundador de la casa Habsburgo-Lorena, y conserva la Cruz de Lorena en su escudo de armas.

En 1870, los lorenos colocan en su santuario de Notre-Dame de Sion una Cruz de Lorena quebrada con la leyenda « Ce ne sera pas pour toujours » – « No será para siempre ».
Desde ese momento, para los lorenos anexados, esta cruz se convierte en un emblema patriótico. En 1918, pondrán cabo a cabo ambos trozos y la leyenda se volverá « Ce n’était pas pour toujours », « No era para siempre »… Más tarde, será el símbolo de la Francia Libre y lo permanecerá.

Consiguientemente al llamado del 18 de junio de 1940, el vicealmirante Muselier, para diferenciar a los equipajes que se alistan en la Francia Libre de los demás navíos franceses que rechazan la disidencia, propone al general de Gaulle un emblema. El vicealmirante es loreno de origen. Además, cuando comandaba en Metz al 607° regimiento de carros, el coronel de Gaulle portaba como insignia la salamandra acompañada, en punta, de la Cruz de Lorena.

El 2 de julio de 1940, la orden general n° 2 decide que los navíos en servicio llevarán « en la popa » el pabellón nacional francés y, en la proa, un pabellón cuadrado azul ornamentado en su centro con la Cruz de Lorena roja en oposición a la Cruz gamada negra. Las Fuerzas Aéreas Francesas Libres, además de la cucarda reglamentaria, ponen un círculo azul con en el centro una Cruz de Lorena roja.
El 7 de junio de 1941, la orden general n° 29 modifica un poco el ordenamiento de los colores para que el emblema se distinga más fácilmente. A partir de entonces se multiplican los organismos oficiales o no que arbolan la Cruz de Lorena y, en 1943, ésta formará parte, junto con la « V » de la Victoria futura, de los grafitis en gis que florecerán sobre los muros de la Francia ocupada. La insignia de la 1a D.F.L. (División Francesa Libre), el del 2o regimiento de la D.B. (División Blindada), el banderín personal del general de Larminat, el brazal de las F.F.L. (Fuerzas Francesas Libres), estarán igualmente decorados con ella.

Tras la Liberación, la Cruz de Lorena continuará concretando la libertad reencontrada y confortando el prestigio de Francia.
Los Compañeros de la Liberación y las F.F.L. (Fuerzas Francesas Libres) la portan con orgullo sobre su condecoración, así como los medallistas de la Resistencia y los C.V.R. (Combatientes Voluntarios de la Resistencia).

Cruz de Lorena en Colombey-les-Deux-Églises
Memorial erigido por orden del General de Gaulle.
Es pues el almirante Muselier, y sólo él, quien está en el origen de la Cruz de Lorena destinada a oponerse a la cruz gamada.
 
El almirante Émile Muselier (1882-1965)
Creador de las F.N.F.L. A la derecha, un extracto de la carta manuscrita del almirante Muselier creando la Cruz de Lorena, sobre papel con encabezado de Grosvenor Hotel en Londres (Foto: colección particular).
 
Círculo Austerlitz: "Honneur et Patrie".