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Muerte
y apoteósis del
Emperador Napoleón
Estampa popular decimonónica |
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Traducción
del Instituto Napoleónico México-Francia
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Imaginar
lo que sucedió a Napoleón
durante su estancia en Santa
Helena, he aquí un ejercicio
al que todos nos hemos consagrado. Esto
porque el cautiverio y enseguida la muerte
del Emperador a los 51 años, agobiantes
para algunos, se sitúan en el origen
de horribles sospechas desde que se puso
en evidencia la presencia de arsénico
en los cabellos de Napoleón. Primero
se buscó quién tenía
interés en envenenarle, pero desde
2008 sabemos que este veneno ya estaba presente
en el joven Bonaparte. ¿Entonces
hay algo mejor que hacer que alentar a efectuar
nuevas investigaciones?
| Una
evidencia: Napoleón fue intoxicado
Es
útil recordar que una comisión,
encargada de redactar las instrucciones
durante la exhumación de los
restos mortales de Napoleón
en Santa Helena, dio los detalles
de las medidas tomadas durante la
inhumación del cuerpo de Napoleón
y precisó que « de ello
resultan informaciones que el Sr.
Marchand nos dio, que con excepción
de dos dientes que le fueron arrancados
por el doctor O’Meara, el Emperador
había conservado todos los
demás hasta su muerte: los
dientes arrancados eran dos molares.
»… « En segundo
lugar, según las instrucciones
que había recibido, el Sr.
Marchand cortó muy rasos los
cabellos que recubrían su cabeza.
» (Boutron y al. 1841).
Como todo lo que proviene de Santa
Helena, los cabellos fueron conservados
y están ahora en el foco de
investigaciones en lo referente a
una intoxicación con el arsénico.
Esto, porque la concentración
en arsénico hallada, en 1961,
en los cabellos provenientes del Museo
del Ejército y los de la colección
del Comandante
Henry Lachouque es de 10,38 ppm
mientras que la normalidad es del
orden de 0,8 ppm (Forshufvud
S. y al. 1961).
La tesis de la intoxicación
fue enseguida confirmada por nuevos
análisis utilizando esencialmente
los cabellos cortados por Louis Marchand.
Antes que nada los conservados por
él mismo pero también
aquellos conservados por la lencera
del Emperador, esposa de su sirviente
suizo Noverraz, en un cofrecillo acompañado
por una nota con las precisiones siguientes:
«Cabellos de Napoleón
cortados por mí misma de su
cabeza, el 5 de mayo de 1821 en Santa
Helena, seis horas después
de su muerte». Otros compañeros
de exilio, como el General Bertrand,
recogieron mechones rasurados post-mortem.
Finalmente, la historia ha retenido
un cierto número de mechones
tomados estando Napoleón en
vida, como el de Paulina, la hermana,
durante la estancia en la isla de
Elba. Color y extrema fineza varían
poco de una muestra a la otra. |
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Napoleón
(1910)
Antonio Cánova
(1757-1822) |
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Metódicamente
rasurados, los cabellos se convierten en
pruebas de convicción
Cuando un
médico analiza el proceso de una
enfermedad, busca evaluar los efectos en
los órganos del cuerpo. En el caso
de un envenenamiento con antimonio, mercurio
o arsénico, los
cabellos son muy útiles. En efecto,
a lo largo de todo su crecimiento, el cabello
posee la calidad de fijar los metales presentes
en el organismo; lo cual permite precisar
las condiciones de un envenenamiento determinando
las fechas concernidas. Otra ventaja, el
cabello, como las uñas, pero también
los huesos y los dientes, se conserva por
largo tiempo. El inconveniente es que al
ser poroso se carga fácilmente de
impurezas que vienen del medio ambiente.
En el Siglo XIX las fuentes de contaminación
con arsénico eran muy numerosas,
se citan los papeles, las maderas de las
barricas de vino como los de construcción
así como los productos capilares.
Este metal era igualmente utilizado en diversos
tratamientos médicos como los vomitivos.
La posibilidad de un envenenamiento de Napoleón
con el arsénico, anunciado en 1961,
fue confirmada por diversos laboratorios
internacionales y por el histograma que
pone en evidencia e la evolución
de las dosis.
De una manera general, las medidas plantean
un problema pues se ha constatado que existían
variaciones muy importantes al hilo de los
días en un individuo, es decir en
diferentes distancias de la raíz,
sin que el modo de vida haya variado. Además,
las técnicas logran de manera imperfecta
separar la parte de contaminación
externa y aquella debida al enriquecimiento
de origen interno. Los cabellos están
formados de diferentes partes: el tallo
cubierto de una cutícula que protege
la corteza cilíndrica que compone
la mayor parte mientras que la zona central,
la médula, está ausente si
el cabello es fino.
Existen métodos para lavar el cabello
de su contaminación externa pero
ninguna ha sido refrendada como método
estándar. Las manipulaciones in vitro
han demostrado que el cabello estaba ávido
de arseniato y de arsenito en solución
acuosa y que la cantidad absorbida aumentaba
con el tiempo. Estos experimentos de adsorción-desorción
han demostrado igualmente que el depósito
externo no puede ser eliminado totalmente
cualquiera que sea la técnica empleada
para lavar. Resulta de diferentes trabajos
que la permeabilidad y las demás
características físicas de
los cabellos dependen de la genética,
de los tratamientos cosméticos y
de los cuidados de que son objeto (Kidwell
D.A. y al. 2000).
De
análisis en análisis, se expresan
siempre tasas anormales de arsénico
En 2008,
un estudio muestra que los cabellos de Napoleón
presentan todos, cualquiera que sea el periodo
de su vida, una dosis anormalmente elevada
de arsénico y lo mismo pasa en lo
que se refiere a los cabellos de su hijo
en 1812, 1816, 1821 y 1826 (Clemenza M.
y al 2008). Entonces, si la naturaleza del
clima de Santa Helena, por su calor y su
humedad, favoreció la emisión
de arsina proveniente del papel tapiz que
contuviera arsénico, este aporte
no pudo ser más que un complemento
a otra intoxicación más o
menos constante que concernió igualmente
al Rey
de Roma. Se recordó que a principios
del Siglo XIX el entorno doméstico
contenía cantidades peligrosas de
arsénico.
En dos ocasiones, en 1995 y enseguida en
2007 mejorando las condiciones de análisis,
el empresario y autor Ben
Weider (1924-2008) reunió los
elementos útiles con el objetivo
de afinar los resultados en lo referente
a esta investigación que se convirtió
en un sujeto de controversias. Nuevos experimentos
de contaminación por empape de los
cabellos en un baño de arsénico
validaron la posibilidad de un aporte exterior.
Sin embargo, Pascal
Kintz (2008) ha recalcado que la médula,
en la que puso en evidencia una presencia
atómica de arsénico mineral
(raticida o « matarratas
»), no se ve enriquecida más
que si los cabellos son cortados brindando
una vía de introducción por
capilaridad (Wennig
R. y al. 2005).
Todos estos
resultados no dan precisión alguna
o detalle particular en lo que se refiere
a la calidad de las aberturas de la cutícula
y por ahí sobre la porosidad de los
cabellos del Emperador y de su hijo. Existen
no obstante análisis de porosidad
efectuados en otros estudios que miden el
valor de la superficie desarrollada de los
cabellos comparada a su volumen (Hessefort
Y.Z. y al. 2007). Hay en el caso
de Napoleón otras particularidades
que, por su lado, son bien conocidas. Las
Cases relató algunas de ellas como
el abuso que hacía el Emperador al
tomar numerosos baños. En Longwood,
la primera bañera fue confeccionada
por los carpinteros de la flota inglesa.
Jean Paul Kauffmann (1997) nos dice que
ésta sigue estando en Longwood, ¿pero
se pensó acaso que esta contiene
tal vez arsénico? Bonaparte nos previno:
« Todo lo que
me ata es golpeado », entonces,
dado que llevamos a cabo una verdadera investigación
policiaca, ¿se han examinado los
mechones reliquia de François René
de Chateaubriand o de otros (cuyos cabellos
debieron sufrir los mismos tratamientos)
quienes en aquella época siguieron
« la inmensa fortuna de Bonaparte
»?
En una sociedad
de la comunicación inmediata en la
que se produce muy fácilmente una
interferencia de las referencias, un tiempo
de reflexión es necesario. Tan justificado
es proseguir las investigaciones en lo que
concierne a las causas de la muerte de Napoleón,
como conveniente mantenerse alejado de toda
polémica; sería igualmente
absurdo, hoy en día, quedarse en
este punto.
La publicación de una serie de afirmaciones
y de desmentidos a propósito del
envenenamiento con arsénico ha producido
una confusión del pensamiento. El
expediente general se mejoró sin
embargo con las publicaciones, así
cuando Pascal Kintz explica que el arsénico
puesto en evidencia en los cabellos de Napoleón
corresponde a raticida,
no hace más que decir el ESTADO
DE LA CIENCIA.
Desde ahora, la confirmación de este
« mata-ratas »
y la búsqueda de nuevas pistas por
sí mismas justifican el reinicio
de análisis que podrían llevar
según algunos a examinar el cuerpo
de Napoleón en Los
Inválidos.
REFERENCIAS:
Boutron
y al. 1841. Mémoire
sur les mesures qu’il convient de
prescrire lors de l’exhumation des
restes de l’Empereur Napoleón.
Détails de l’exhumation, procès-verbal
de l’examen du corps de Napoléon:
Rémy Guillard y el Sr. Conde de Rohan-Chabot.
Annales d’hygiène publique
et de médecine légale 25 (1era
parte): 11-26.
Clemenza M. y al. 2008 Misure
con attivazione neutronica sulla presenza
di arsenico nei capelli di Napoleone Bonaparte
e di suoi famigliar. Il Nuovo Saggiatore
vol. 24 (1-2): 19-30). Forshufvud S., Smith
H., Wassen A. 1961 Arsenic content of
Napoleon I’s hair probably taken immediatly
after his death. Nature 4798 (14 oct.):
103-105.
Hessefort Y.Z. y al. 2007 Gas
sorption: a new method to identify hair
damage using true porosity measurements.
SÖFW journal 133 (9): 2-8.
Kauffmann J.P. 1997 La chambre noire
de Longwood. La Table Ronde, Folio
p.84.
Kidwell D.A., Lee E.H., DeLauder S.F. 2000
Evidence for bias in hair testing and
procedures to correct bias, Forensic
Sciences International 107 (1-3): 39-61.
Kintz P. 2008 Trois séries d’analyses
des cheveux de Napoléon confirment
une exposition chronique à l’arsenic
(Tres
series de análisis de los cabellos
de Napoleón confirman una exposición
crónica con arsénico).
Wennig R. y al. 2005. Etude
de la distribution de l’arsenic dans
les cheveux de Napoleón Bonaparte
par imagerie Nano-SIMS. Actos del XIII
congreso de la Sociedad Francesa de Toxicología
Analítica).