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Último reporte del
INTERNATIONAL MUSEUM OF SURGICAL SCIENCES
Napoleón realmente fue asesinado; el arma: VENENO PARA RATAS

por el Profesor

John Fournier

Traducción del Instituto Napoleónico México-Francia

En la sede del International Museum of Surgical Sciences (Museo Internacional de Ciencias Quirúrgicas en Chicago, Illinois) se halla expuesta una máscara mortuoria en yeso ejecutada por el Dr. Francisco Antommarchi, uno de los médicos de Napoleón, a la muerte de éste, el 5 de mayo de 1821 en la isla de Santa Helena.
La máscara perteneció al señor Max Thorek, fundador del Colegio Internacional de Cirujanos y napoleófilo, quien primero la conservó en su despacho hasta donarla al museo.

Un debate causa furor desde hace más de 50 años acerca de la causa del fallecimiento de Napoleón. Primero se pensó que el Emperador había muerto de un cáncer en el estómago, hasta que el Doctor Ben Weider, un hombre de negocios canadiense, y el Dr. Sten Forshuvud, un ortodoncista sueco apasionado por la toxicología, determinaran conjuntamente basándose en las descripciones de los compañeros de Napoleón durante su deportación que éste último mostraba la mayoría de los signos de envenenamiento crónico por arsénico. Era sin embargo imposible probarlo con los métodos analíticos de la época que servían para medir los niveles del tóxico. En efecto, hubieran sido necesarias grandes cantidades de cabellos certificados auténticos de Napoleón y era difícil hallarlos.

¿Cómo sabemos que Napoleón fue envenenado?

La ciencia nuclear y los cabellos del soberano nos lo revelaron. No fue antes de los años ’60 que el laboratorio nuclear británico Harwell (que puso a punto la bomba atómica y las bombas de hidrógeno británicas) pudo identificar los niveles de arsénico en los cabellos de Napoleón.
En efecto, gracias a un nuevo método de análisis por activación nuclear, un solo cabello sometido a pruebas permitió identificar sobre más de 120 días variaciones de los niveles tóxicos de arsénico correspondientes a las fluctuaciones de la salud de Napoleón, tal como estaban descritas por sus compañeros en exilio y características de un envenenamiento intermitente al arsénico.

Máscara mortuoria del Emperador
Del Museo Internacional de Ciencias Quirúrgicas en Chicago.

 

 
Muerte del Emperador Napoleón el 5 de mayo de 1821, por Steuben. A la derecha, el Dr. John Fournier recibe el profesorado honorario de Cirugía en noviembre de 2007, en la Universidad Ricardo Palma. La distinción le fue entregada por el decano de la Escuela Médica, el Pr. Huamán Guerrero (en el centro) y por el Rector de la universidad, el Pr. Rodríguez Chávez (a la izquierda).

Posteriormente, en 1995, esos exámenes fueron llevados a cabo nuevamente en el laboratorio médico-forense de toxicología del F.B.I., con nuevas muestras de cabellos certificados auténticos; resultados similares mostraron y confirmaron los niveles tóxicos de arsénico en los cabellos de Napoleón sometidos al análisis.
A pesar de esas conclusiones, el debate siguió suscitando furor, al pretender algunos que el arsénico medido provenía del exterior de la vaina capilar, del papel tapiz o del agua del pozo de Longwood, incluso de un supuesto agente de conservación aplicado en las muestras de cabellos, lo cual representa un agente externo de contaminación.

Distribución del AS75 en los cabellos del Emperador Napoleón
La imaginería Nano-SIMS de Napoleón determinó que la parte central (médula), el núcleo o corazón de los cabellos del Emperador, están impregnados de arsénico mineral.
 
El Doctor Ben Weider
Portando la Legión de Honor en su despacho de Montreal, Canadá.

 

Por último, con la llegada de la tecnología nano-SIMS en 2003, el Dr. Pascal Kintz, presidente de la International Association of Forensic Toxicologists (Asociación Internacional de Toxicólogos Forenses) y del laboratorio ChemTox demostró la presencia de arsénico inorgánico (AsIII y AsV), la forma más tóxica fabricada por el hombre y comúnmente llamada « raticida » o « mata-ratas », en la médula de la vaina capilar de los cabellos certificados auténticos de Napoleón. Esto constituye una prueba irrefutable de que la presencia del arsénico inorgánico resulta de una voluntad de matar a Napoleón. La médula estaba completamente impregnada de veneno para ratas cuya presencia en el corazón de la vaina capilar implicaque no pudo depositarse ahí sino por vía de los vasos sanguíneos. Además, el análisis por espectrometría de masa acoplada a un plasma inductivo (ICP-MS), que es a las moléculas orgánicas lo que el análisis del ADN para los humanos, confirma la autenticidad de las diversas muestras de cabellos gracias a la similitud de las características moleculares de su composición química.

¿Si Napoleón no fue envenenado, cómo explicar la presencia de veneno raticida en la médula de la vaina capilar de muestras certificadas auténticas?
Esta conclusión científica nunca ha sido refutada por quienes no aceptan estos resultados.

Exhumación de los restos mortales del Emperador Napoleón
Al ser exhumado el cuerpo de Napoleón I, el 15 octubre de 1840, para ser transladado a Francia, los testigos se sorprendieron ante el asombrosamente escaso deterioro del cadáver. El arsénico mata, pero preserva igualmente.

Después de 50 años, la larga cruzada del señor Ben Weider se termina. Por fin realizó el último deseo del Emperador: que el pueblo francés conozca la verdad sobre su muerte.
¡Misión cumplida!

El expresidente de Francia Jacques Chirac y el Dr. Ben Weider durante la conmemoración del 60 aniversario del Día D en Normandía. En este día tan simbólico para la libertad y la soberanía de Francia, el Dr. Weider, veterano del ejército canadiense, porta la Legión de Honor, que le fue otorgada en recompensa por sus estudios napoleónicos, así como por sus descubrimientos en torno al envenenamiento del Emperador en Santa Helena.

FUENTE:
Artículo publicado en la revista INTERNATIONAL SURGERY n5, volúmen 92, Diario oficial del International College of Surgeons, edición de septiembre-octubre de 2007.