Vida de S.M.I. el Emperador y Rey Napoleón I el Grande.
Vida de S.M.I. el Emperador y Rey NAPOLEÓN I
Instituto Napoleónico México Francia.
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Eduardo Garzón-Sobrado, fundador.
S.A.I. Jean-Christophe Napoléon, Prince Impérial.
NAPOLEÓN Y LAS OBRAS SOCIALES
 
Los mineros de las hulleras de Beaujonc y de Marmonster,
« vueltos a la vida » el 4 de marzo de 1812 después de haber estado enterrados vivos tras los accidentes del 29 de febrero de dicho año.

Por el General Mayor (1)

Hector-Jean Couvreur

El General Mayor Héctor-Jean Couvreur
El difunto General Mayor Couvreur (Bélgica) ingresa a la Escuela Regimental del 12º de Línea el 8 de enero de 1906.
Subteniente el 26 de septiembre de 1913 en el 14º de Línea (citación en la Orden del Día de la posición fortificada de Lieja en abril de 1914), es nombrado Teniente-Coronel del 2º de Cazadores a Pie el 26 de marzo de 1937.
Designado para comandar el 8º Regimiento de Cazadores a Pie el 7 de noviembre de 1939, dirigirá dicho regimiento durante la campaña de 1940. Su desempeño es mencionado en la Orden del Día del Vº Cuerpo. Es enseguida nombrado Coronel el 26 de junio de 1941, Comandante de la 15º Brigada de fusileros el 5 de marzo de 1945, Comandante de la 5ª Brigada de Infantería « Merckem » el 16 abril 1945, y General Mayor Honorario el 1º de diciembre de 1947.
A propósito de sus condecoraciones, destaquemos principalmente que el General mayor Couvreur fue Gran Oficial de la Orden de Leopoldo II con espada; Gran Oficial de la Orden de la Corona con espada; Comendador de la Orden de Leopoldo; Caballero de la Legión de Honor; Cruz de Guerra belga con palma, y la Cruz de Guerra francesa con palma.
 
Prof. Sir Eduardo Garzón-Sobrado, Presidente-fundador de la Francósfera México-Francia.
PRESENTACIÓN Y AGRADECIMIENTOS
Por el Profesor
Sir Eduardo Garzón-Sobrad
o
De la Academia Nacional de Historia y Geografía (ANHG-UNAM)
Presidente-fundador del INMF.

No es raro escuchar a los innumerables detractores de Napoleón acusar al Emperador de buscar enriquecer a Francia a costa de los países « conquistados », explotando sin escrúpulos tanto los recursos como a los sujetos de los Estados anexos del Imperio o dependientes de él.
Contradiciendo con facilidad este tipo de argumentos de pueril mendacidad, presentamos a continuación un artículo que nos ha sido muy cortésmente comunicado por la Asociación de Los Amigos de Ligny (
Les Amis de Ligny, Bélgica) publicado originalmente en su gaceta oficial, el Bulletin des Amis de Ligny nº 26 del año 2006, en el cual que se estudia, sobre la base de documentos de la época que nos muestran la manera en que se estructuraban los organismos imperiales de ayuda y asistencia públicas, un aspecto caro al Emperador: el desarrollo social y el bienestar de la clase obrera en las provincias de los reinos agregados al Imperio, en este caso – como solía decirlo – en « nuestra buena ciudad de Lieja ».
Antes de pasar a la lectura de este escrito, quisiéramos manifestar nuestro atento agradecimiento al Sr. Coronel Robert Chénier, primer vicepresidente de dicha asociación, así como al Sr. Coronel Pierre Couvreur, Presidente de la misma e hijo del autor del texto en cuestión.

Bulletin des Amis de Ligny, nº 26, año 2006

En un estudio particularmente interesante que relata una misión confiada en 1806 a nuestro compatriota, el barón de Stassart, en los departamentos de Sambre-et-Meuse, Ourthe, Meuse inferior, Roer, Sarre, Mont-Tonnere, Rhin y Moselle, Marie-Rose Thielemans, conservadora en los Archivos Generales del Reino (2) escribe:

« El Emperador deseaba que se utilizasen los auditores en el Consejo de Estado de manera que fuesen útiles y que aprendiesen los asuntos en especial enviándoles a inspeccionar los almacenes, las prisiones, los hospicios y los trabajos en curso.
El auditor debía visitar los hospicios civiles. Verificaría el número de enfermos y de encargados, preguntaría el precio de la jornada de mantenimiento, cuáles eran n los recursos financieros del establecimiento y sus gastos. La cantidad, la calidad y el precio de los comestibles, el estado del mobiliario, de la farmacia serían examinados. La gestión de las economías y la asiduidad de los oficiales de salud debían ser controlados.
El auditor establecería la proporción de los decesos con relación al número de enfermos. Estaría atento a los movimientos del hospicio y a su contabilidad».

Stassart tenía igualmente que interesarse en la suerte de los niños abandonados, las prisiones, el mantenimiento de los caminos, aduanas, concesiones, bienes comunales, etc.
Pero esos puntos no se relacionan directamente con las dos instituciones belgas de las que será cuestión en este artículo, es decir el hospicio de las Ursulinas de Bruselas y la sociedad de prevención de los mineros en Lieja.

Para la mayoría de la gente, Napoleón es ante todo un jefe de guerra, perdiendo de vista que es él quien volvió a poner orden en Francia cuando se convirtió en Primer Cónsul.
Sin embargo, aún en campaña, las cuestiones de administración civil no se le escapaban y es bien conocido que el decreto imperial sobre la organización del Teatro Francés está fechado en Moscú el 15 de octubre de 1812.
Fue en el campo imperial de Madrid donde fue firmado, el 11 de diciembre de 1808, el decreto que concedía a la ciudad de Bruselas los edificios del convento de las Ursulinas para el refugio de los ancianos que existe todavía en el barrio de la Chapelle; y es del Cuartel General de Buntzlau que data la formación de una sociedad de prevención de los menores de Lieja, el 26 de mayo de 1813.

Fundado por la iniciativa privada de un hombre de bien llamado Grégoire Sponges, un refugio de ancianos existía en Bruselas y había sido inaugurado con solemnidad por el prefecto de la Dyle, el conde de Chaban, el 23 de mayo de 1805; sin embargo la institución no era oficial.
Pero los gastos eran considerables y el consejo de administración de la obra tenía especialmente a su cargo las reparaciones de los edificios suya vetustez hacía frecuentes.
Un evento considerable, que por la misma ocasión consagraba oficialmente la existencia del refugio, vino a quitar las preocupaciones causadas por los gastos de mantenimiento de los edificios.

En sesión del 15 de febrero de 1809, el secretario del consejo de administración del hospicio daba lectura de una carta del nuevo prefecto, el marqués de la Tour du Pin, y del alcalde de Bruselas, el conde de Mérode¬ Westerloo, anunciando a la asamblea que S.M. el Emperador, por medio de un decreto fechado en su campo frente a Madrid el 11 de diciembre de 1808, cedía a la ciudad de Bruselas el terreno e inmuebles del ex-convento de las Ursulinas para servir de refugio a los viejecillos de ambos sexos, a cargo de la ciudad para mantener este establecimiento y hacer las reparaciones de todos tipos que pudieran necesitar los edificios (3).

Actualmente, el refugio, dirigido por las Hermanas de la Providencia de Champion (Namur), abriga aún a doscientos pensionarios, hombres y mujeres.

Mendigo y burgués
Tomado de las escenas populares de Edme Pigof.

En el salón de entrada del establecimiento, se puede ver el memorial inaugurado durante la creación de esta importante obra de caridad.
En esta época en que se habla mucho de la situación de las personas llamadas de la tercera edad, tal vez no sea inútil hacer notar que ya se pensaba en ello hace ciento sesenta y siete años.

Probablemente haya pocos obreros mineros que sepan hoy en día que la primera obra de asistencia social en su favor se remonta a ciento cincuenta y ocho años. Es en efecto el 26 de mayo de 1813 que Napoleón, entonces enfrascado en la campaña de Sajonia, firmaba el decreto siguiente:

« Nº 9255 - DECRETO IMPERIAL que autoriza, a favor de los hulladores del departamento del Ourthe, la formación de una sociedad de prevención, cuya administración se establecerá en Lieja.
En el cuartel imperial en Buntzlau, a 26 de mayo de 1813.

NAPOLEÓN, EMPERADOR DE LOS FRANCESES, REY DE ITALIA, PROTECTOR DE LA CONFEDERACIÓN DEL RIN, MEDIADOR DE LA CONFEDERACIÓN SUIZA, etc., etc., etc.

Sobre el reporte de nuestro ministro del interior;

Queriendo dar una nueva prueba de nuestra solicitud por aquellos de nuestros sujetos que se libran a los trabajos de explotación de las minas de nuestro Imperio, y particularmente secundar las miras bienhechoras de los propietarios que explotan las minas de hulla del departamento del Ourthe, a favor de esta clase de obreros.

Nuestro Consejo de Estado oído.
Nosotros HEMOS DECRETADO y DECRETAMOS lo que sigue

Art. I. Autorizamos, a favor de los obreros hulleros del departamento del Ourthe, la formación de una sociedad de prevención: la administración de esta sociedad se establecerá en nuestra buena ciudad de Lieja.

Art. 2. Todos los obreros y demás empleados en la explotación de las minas de hulla en ese departamento serán admitidos para formar parte de esta sociedad, y participar a las asistencias que serán acordadas, haciendo la declaración que consienten una retención de dos por ciento sobre el monto de su salario.
Se autoriza a los maridos comunes en bienes a hacer la declaración para sus mujeres, los padres para sus hijos menores, a los tutores para sus pupilos.

Art. 3. La declaración arriba prescrita será hecha al alcalde de la comuna donde el obrero está empleado, dentro del lapso de tres meses, a partir de la publicación del presente decreto, y llevará la enunciación del monto de su salario.

Art. 4. En el transcurso del mes siguiente, el alcalde enviará a la caja de prevención de que se hablará enseguida, el estado certificado por él de los obreros y empleados que habrán hecho su declaración: este estado dará a conocer el monto del salario de cada declarante.

Art. 5. Una vez vencido el plazo arriba mencionado, nadie podrá ser admitido para formar parte de la sociedad de previsión, más que por deliberación especial de la comisión administrativa.

Art. 6. Los fondos de la sociedad de previsión se compondrán,

Vista de una fosa de hulla a principios del Siglo XIX

* 1°. De los fondos de beneficencia cuyo empleo autorizará nuestro ministro del interior, según la propuesta del prefecto, y sobre la base del reporte del director general de las minas.

* 2°. Del producto de la retención del dos por ciento sobre los salarios de todos los obreros y otros empleados societarios.

* 3°. Del producto de un medio por ciento calculado sobre el monto de los salarios de los obreros y empleados societarios, que los propietarios de las explotaciones se sometieron o se someterán a pagar, en calidad de ayuda particular, y sin perjuicio de las disposiciones fijadas en nuestro decreto del 3 de enero de 1813 sobre la póliza de las minas del Imperio.

Art. 7. Toda otra retención sobre el salario de los obreros y empleados esta expresamente prohibida.

Art. 8. Los propietarios de las explotaciones harán ellos mismos, sobre los obreros y empleados, la retención de dos por ciento, y depositarán el monto mes a mes, con el producto del medio por ciento, del que se han o se habrán encargado personalmente, en la caja del recaudador que será nombrado, como más arriba, por la comisión administrativa.

Art. 9. Hasta el establecimiento de un monte de piedad en la ciudad de Lieja, los fondos pertenecientes a la sociedad serán empleados en adquisición de rentas sobre el Estado.

Art. 10. La administración de la sociedad de prevención de la sociedad de prevención es gratuita: será confiada a una comisión de diez miembros.
Cinco de esos miembros son inamovibles, y cinco son elegidos cada año.
Los miembros inamovibles son, 1° el prefecto del departamento; 2° el obispo diocesano; 3° el procurador imperial ante el tribunal de primera instancia; 4° el alcalde de la ciudad de Lieja; 5° el ingeniero en jefe de las minas, y, en su ausencia, el ingeniero ordinario más antiguo en grado.
Les miembros amovibles son nombrados por los miembros inamovibles, y tomados entre los societarios; serán escogidos, uno entre los propietarios de las grandes explotaciones, uno entre los directores de fosas, dos entre los maestros mineros, y uno entre los obreros hulladores.
En caso de repartición de votos, la voz del presidente será preponderante.
Los miembros amovibles pueden ser reelegidos.

Art. 11. La comisión nombrará un recaudador contable tomado fuera de su seno.

Art. 12. La comisión pronunciará sobre todas las peticiones de admisión en la sociedad de previsión.
Determinará la cuota de los recursos a acordar, y regulará la duración; fijará la cuota de las pensiones; no podrá nunca anticipar sobre los ingresos la sociedad, ni permitir que en caso alguno, ni bajo ningún pretexto, la distribución de esas ayudas pueda tener lugar a favor de personas ajenas a la asociación.

Art. 13. Determinará el monto de la fianza que suministrará el recaudador contable, y la taza de su sueldo.

Art. 14. [La comisión] Hará todos los pagos que juzgue convenientes, para asegurar, cuando dé lugar, la inversión de los fondos de la sociedad y el pago exacto de las sumas por las cuales dará libramiento, para establecer el modo de una contabilidad regular, y para todo lo que pueda concernir su organización interna, la buena distribución de las asistencias, y en general los beneficios sociales de la sociedad. Podrá inclusive, si el aumento progresivo de los fondos y las circunstancias lo permiten, proponer una disminución sobre la retención de dos por ciento con respecto a obreros y empleados societarios.
Sus pagos serán sometidos a la aprobación de nuestro ministro del interior.

Art. 15. Cada año la comisión hará pública su cuenta por la vía de la impresión.

El Conde Pierre-Antoine Daru (1767-1829)

Art. 16. Nuestro ministro del interior está encargado de la ejecución del presente decreto, que será incluido en el Boletín de las leyes.

Firmado NAPOLEÓN
Por el Emperador
El Ministro secretario de estado, firmado
EL CONDE DARU ».

En aplicación de este decreto, el prefecto del departamento daba a conocer por los diarios que la primera reunión del consejo de administración tendría lugar en el ayuntamiento de Lieja un domingo de julio, que sería pública y que los mineros estaban invitados a asistir.
Sabemos que en el consejo de administración figuraba el « Señor Caballero Goffin », capataz de la mina de hulla de Ans, condecorado con la Legión de Honor como recompensa a su abnegación durante una catástrofe minera.
El Emperador estimaba que los representantes de los obreros tenían algo que decir acerca de la gestión de la nueva institución de caridad.
Pero cuál no era la extraordinaria poder de trabajo de Napoleón, cuando se piensa que hallaba la manera de ocuparse de semejantes cuestiones de administración del Imperio durante el transcurso de sus campañas, y que el decreto a favor de los mineros de Lieja fue firmado en ese mismo mes de mayo de 1813 en que se sitúan las victorias de Lützen, de Bautzen y de Würtschen sobre los ruso-prusianos, respectivamente los 2, 20 y 21 de mayo de 1813.

¿Existiría un recuento de las obras de caridad creadas por Napoleón?

En este orden de ideas, recordemos que la historia, muy bien documentada, de las casas imperiales de muchachas y huérfanas de la Legión de Honor fue publicada en los boletines de ayuda mutua de la Legión de Honor (4). Sepamos también que una filial del gran Hotel de los Inválidos de París había sido instalada en Lovaina.

NOTAS:
1) En Bélgica, el grado de general-mayor es el segundo grado de oficial general, equivalente a general de división..
2) Marie-Rose Thielemans, Une mission d’inspection administrative en Belgique et en Rhénanie en 1806 – Tomado de los « Annali della Fondazione italiana par la storia amministrativa », Milán, 1967; Bruselas, 1971.
3) Rabert Van Malderghem, Le Refuge des vieillards aux Ursulines à Bruxelles 1805-1905, Librairie nationale d’Art et d’Histoire G. Van Dest et Cie, Bruxelles, 1909.
4) P. Debeauce, en « La Cohorte», número de enero, abril, junio de 1969 - enero, junio de 1970 - enero, abril de 1971. Las casas de educación subsisten y están actualmente situadas en Saint-Denis y en las Loges-Saint-Germain-en-Laye.