Vida de S.M.I. el Emperador y Rey Napoleón I el Grande.
Vida de S.M.I. el Emperador y Rey NAPOLEÓN I
Instituto Napoleónico México Francia.
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Eduardo Garzón-Sobrado, fundador.
S.A.I. Jean-Christophe Napoléon, Prince Impérial.
COLEGIO DE AUTUN, ESCUELA DE BRIENA Y ESCUELA MILITAR DE PARÍS
BONAPARTE ALUMNO *

Por

Jean-Baptiste Marcaggi (1866-1933)

J.B. Marcaggi
Traducción al castellano por el Instituto Napoleónico México-Francia ©.
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« De todas las instituciones, la más importante es la instrucción pública. Todo depende de ella, el presente y el porvenir »
Napoleón.
Historiador, periodista, novelista, autor de piezas de teatro, Jean-Baptiste Marcaggi era un escritor polivalente. Injustamente anónimo en el Continente Europeo, sus talentos son reconocidos a su justo valor en Córcega (una calle lleva su nombre en Ajaccio). Escribió una biografía sobre la juventud de Napoleón, que a más de un siglo de su aparición todavía es una referencia.
Los trabajos ulteriores o contemporáneos no pueden pretender sobrepasar su obra que hay que procurarse imperativamente si se quiere leer la mejor de las biografías relativas a la juventud del futuro Emperador de los franceses.

Napoleón y José ingresaron al colegio de Autun el 1° de enero de 1779. Fueron de inmediato objeto de burlas de sus jóvenes camaradas. José no parecía conmoverse, pero el pequeño Napoleón, con los nervios trémulos, los desconcertaba por su impetuosidad; no tardaron en dejarlo tranquilo.

El colegio de Autun era dirigido por seglares desde la supresión de los jesuitas. Los pequeños corsos fueron confiados al Abate Chardon quien les dio lecciones de francés; al cabo de tres meses, el pequeño Napoleón había aprendido el francés de manera a hacer libremente conversación e incluso pequeños temas y pequeñas variaciones.

El 28 de marzo de 1779, el príncipe de Montbarey, ministro de la guerra, daba aviso Carlos Bonaparte de que su hijo era admitido en la escuela militar de Briena (Brienne). El pequeño Napoleón dejó el colegio de Autun el 21 de abril. Después de una estancia en el castillo de Thoisy-le-Désert que pertenecía al padre de su camarada J.-B. de Champeaux, hacía su entrada al colegio de Briena el 15 de mayo de 1779.

El personal docente del colegio real de Briena estaba compuesto por religiosos Mínimos, a quienes estaban adjuntos profesores laicos para el estudio de las matemáticas, del alemán y de las artes recreativas.

Después de haber pasado con satisfacción su examen de entrada, el joven Bonaparte fue colocado en séptimo año. Fue objeto de curiosidad para los jóvenes nobles que se hallaban en la clase. Su acento corso, su manera de estropear las palabras francesas, ponía la clase en gayo estado. Al llamado de su nombre, habiendo pronunciado a la ajacciana, Nabulione de Bonaparte, se le achacó el apodo de Paille-au-nez (« paja en la nariz »). Como en Autun, se le hicieron bromas sobre Paoli, sobre la conquista de Córcega. Aquellas inocentes travesuras lo exasperaban; su amor de Córcega se exaltaba al choque de las persecuciones de que era objeto. Se paseaba constantemente solo, a la hora de los recreos, quedaba ajeno a todos los juegos, y su pensamiento se dirigía con fuerza hacia su país natal; el clima frío, húmedo, de Champaña, le causaba malestares. Sufría la áspera nostalgia del cálido sol de Ajaccio, de su cielo puro, de su mar azul. ¡No era más que un pobre exiliado!

Sin embargo, ese pequeño chico taciturno, receloso, hacía progresos rápidos.

En los ejercicios públicos de 1781, brillaba por sus respuestas en aritmética y en geometría; la historia y la geografía lo apasionaban, atraían sobre él la atención de sus maestros; es que con los héroes de la antigüedad se abría al sueño su pobre alma comprimida; en aquellos viriles esparciatas, sobre todo, reconocía a seres de energía y de valor como los había en su isla. En 1782 encabezaba a su clase en matemáticas; por consejos del Sr. De Marbeuf, había dirigido sus estudios hacia la marina; el Sr. de Kéralio, subinspector de las escuelas reales, le había asegurado que en la próxima inspección sería designado ya sea para la Escuela militar de París, ya sea para el departamento de Tolón. La inspección de 1783 fue pasada por el Sr. Raynaud des Monts, quien había remplazado al Sr. de Kéralio; no designó más que a dos alumnos de Briena para pasar a la escuela de París y ambos tenían un año más de edad que Bonaparte quien no tenía más que cuatro años de estancia en la escuela, en vez de los seis exigidos por los reglamentos.

El joven Bonaparte en Briena
Ilustración de Jacques Onfroy de Bréville, llamado “Job” (1858-1931).

Carlos Bonaparte sintió una viva decepción al enterase de que su hijo no había sido comprendido en la promoción para la escuela de París. Contaba con ello tan firmemente que había puesto en pensión en Autun, a costa suya, al joven Luciano, para estar listo para remplazar a Napoleón en Briena aquel año. Estaba confrontado a graves dificultades de dinero; había obtenido, en 1782, la dirección del vivero de moreras creado en Ajaccio; la empresa de desecación de las salinas donde debía ser establecido el vivero, no le había ocasionado más que sinsabores; el caso Odone se aplazaba sin cesar, por consejos del intendente, se limitaba a pedir « la preferencia de un arrendamiento enfitéutico de la campiña llamada de los Milelli y de la casa Badine por medio de una ligera renta ». Llevaba un tren de vida doméstico importante, sobre todo después de haber recibido, en 1780, la herencia de un pariente de San Miniato, tenía cocinera, nodriza, camarera; el nacimiento de Paola-María, en 1780, y de María-Nunziata (Carolina) en 1782, habían aumentado todavía más sus cargas. Su salud además, se alteraba visiblemente. Sufría de males estomacales muy violentos, seguidos, después de la comida, de vómitos rebeldes.

Retrato de pie de Carlo María Buonaparte (1746-1785)
Óleo de Anne-Louis Girodet de Roussy-Trioson (1767-1824).

Carlos Bonaparte tomó la resolución de dirigirse a París; se puso en camino con su hija María-Ana que había sido admitida, en noviembre de 1782, en Saint-Cyr, se dirigió directamente a Autun, retiró a Luciano del Colegio, y lo llevó con él a Briena donde llegó el 21 de junio de 1784. Charló largamente con el pequeño Napoleón de Córcega, de los parientes, de los amigos, de las inquietudes que le causaba José quien, después de haber encauzado su educación hacia el estado eclesiástico, manifestaba el deseo de seguir la carrera militar.

Carlos Bonaparte dejó Briena el 22 de junio, fue a Versalles, inscribió a María-Ana en Saint-Cyr, consultó acerca de su salud, al Sr. de la Sonde, médico de la Reina, se dirigió enseguida a París para hacer aceptar a Luciano como alumno del Rey, en el lugar de Napoleón, y luego, como el estado de su salud se agravaba, volvió a Córcega precipitadamente sin haber tenido el tiempo de volver a pasar por Briena.

El joven Bonaparte, quien se había visto decepcionado en sus esperanzas por la marina de inspección de 1783, había ahora encaminado sus estudios hacia la artillería. El subinspector de las escuelas, el Sr. Raynaud des Monts, llegó a Briena el 16 de septiembre de 1784. Bonaparte fue interrogado el 22 de septiembre y fue juzgado digno de pasar a la escuela de París. El Sr. marqués de Timbrune le avisaba, el 22 de septiembre, que el rey lo nombraba « a una plaza de cadete-gentilhombre en la compañía de cadetes-gentilhombres establecida en su escuela ».

Hacía su entrada a la escuela militar de París el 30 de octubre de 1784. Bonaparte traía a este medio de jóvenes adolescentes entusiastas, que soñaban con sus próximos galones de oficiales, su espíritu grave, neto, reflexionado, su susceptibilidad de corso indómito.
En el fuego del trabajo, se enteraba de que su padre acaba de morir en Montpellier, a donde había ido a consultar a unas eminencias médicas, el 14 de febrero de 1785, a la escasa edad de treinta y nueve años. Su dolor fue vivo y profundo.

Los exámenes de artillería tuvieron lugar en la escuela de París del 6 al 12 de septiembre de 1785; la lista del concurso se publicaba a fines de septiembre; la promoción constaba de cincuenta y ocho alumnos: Bonaparte fue recibido con el número 42; el 28 de septiembre aparecieron las promociones que llevaban la fecha del 1° de septiembre; Bonaparte era nombrado teniente en segundo en el regimiento de la Fère-artillería en Valence, y asignado a la compañía de bombarderos de Autume.

El 3 de octubre, se ponía en camino hacia Valence.

* Extracto del Souvenir de Napoléon à Ajaccio (« Recuerdo de Napoleón en Ajaccio ») de Jean-Baptiste Marcaggi.