ACMN

 

 

Instituto Napoleónico México Francia.
México.
Francia.
Instituto Napoleónico México-Francia - Institut Napoléonien Mexique-France
Eduardo Garzón-Sobrado, fundador.
Gran Cancillería de la Legión de Honor
EL BARÓN GOURGAUD PROMOVIDO OFICIAL DE LA LEGIÓN DE HONOR
El Gran Canciller de la Legión de honor, el Barón y la Baronesa Gourgaud
Fotografía del Sr. David Chanteranne
Traducción al castellano por el Instituto Napoleónico México-Francia ©

Presidida por el Gran Canciller de la Legión de Honor, el general de armada Jean-Pierre Kelche, el 28 de abril de 2009 tuvo lugar en la Gran Cancillería de la Legión de Honor la ceremonia de entrega al Barón Napoleón Gourgaud de las insignias de Oficial de la Legión.

El evento tuvo lugar en presencia de S.A.I. la Princesa Napoleón, Mons. Víctor-André Massená, Príncipe de Essling, el coronel Robert Chénier, Fernando Botero y diversas personalidades del ámbito diplomático y napoleónico.

Durante la ceremonia, el Barón Gourgaud, antiguo presidente de la Fundación Napoleón de Francia, leyó el siguiente comunicado:

 

El Coronel Chénier, Presidente de la ACMN, el Barón Gourgaud y su primo
Fotografía del Sr. Luc Castel.

 

DISCURSO DEL BARÓN NAPOLEÓN GOURGAUD

Señor Gran Canciller,
Señora,
Señoras, Señores, y queridos amigos,

Es para mí un gran honor recibir de manos del Señor Gran Canciller esta cruz de oficial, como se habría dicho durante el Imperio. Y lo que es más recibirla en este lugar prestigioso donde el recuerdo de la Orden de la Legión de Honor está presente por doquier.

(Dirigiéndose al Gran Canciller)

Le agradezco, Señor Gran Canciller, haber aceptado que esta reunión tenga lugar y de haber querido hacerme usted mismo entrega esta condecoración.

Estoy tan honrado como conmovido.

(Dirigiéndose a la Princesa Napoleón)

Señora,

La presencia de Su Alteza Imperial, esta noche, contribuye al más alto grado a la dicha de esta jornada.

Evoca esto:

Ya era donde Usted, en Prangins, el 11 de noviembre de 1996, que el difunto Príncipe Napoleón me había hecho entrega de las insignias de Caballero de la Legión de Honor.

Tengo esta noche un recuerdo emotivo para el príncipe Luis. Me honró con su confianza y su amistad durante medio siglo. No olvidaré jamás sus alientos y el apoyo que me aportó: durante la guerra primero, luego, más tardeen mis actividades que tendían a contribuir al recuerdo napoleónico en Francia y en el extranjero.

(Dirigiéndose a todos)

Señoras y Señores, estas actividades napoleónicas fueron, durante toda mi vida, una preocupación familiar, ciertamente, pero también por pasión personal.
Tuve la fortuna de poder hacerlo en el seno de una formidable asociación precisamente denominada Souvenir Napoléonien *. En ella asistí primero al Dr. Godlewski cuando la presidía. Saludo por cierto la presencia aquí de su esposa, Gisèle, quien siempre fue muy activa en el seno del Souvenir Napoléonien. Luego sucedí al Dr. Godlewski cuando nos dejó prematuramente.

Pude amplificar esta acción creando la Fondation Napoléon **, gracias a la generosidad del lamentado Martial Lapeyre y la asistencia técnica del Sr. Philippe Bern, aquí presente. Finalmente presidí esta fundación durante cerca de veinte años.

En ambas instituciones, tuve la dicha de trabajar con mujeres y hombres que compartían la misma pasión. No podría citarlos a todos, pero muchos de ellos están aquí esta noche. Es sin duda alguna, este trabajo común más aún que mi persona lo que hoy es honrado.

(Dirigiéndose al Príncipe de Essling)

A través de mi sucesor a la cabeza de la Fundación Napoleón, mi amigo Víctor-André Massená, Príncipe de Essling, les renuevo a todos mis agradecimientos.

(Dirigiéndose a su familia)

Y por supuesto, no podría terminar sin voltear mi mirada hacia mis más próximos, es decir mi familia.

Mi esposa Monique, por supuesto, tan atenta. Ella halló con su obra de pintora un medio apasionante de alimentar nuestros intercambios con otros temas que la historia de nuestros dos emperadores. Monique hizo venir donde nosotros a sus amigos pintores y escultores que se volvieron los míos, como Fernando Botero y su esposa Sophia Vari quienes aceptaron unirse a nosotros esta noche.

En fin, tengo la fortuna de tener un hijo. Mi hijo, llamado como yo Napoleón, por tradición familiar. Él vive plenamente en su tiempo pero no por ello conoce menos las raíces y, me atrevo a decirlo, el valor del nombre que lleva.

(Dirigiéndose a todos)

A todos ustedes, mil veces gracias por estar aquí y acompañarme todavía en este momento tan emotivo.

Documento cortesía de la Asociación para la Conservación de los Monumentos Napoleónicos, ACMN.

* Recuerdo Napoleónico.
** Fundación Napoleón.

 

El Gran Canciller y el Barón Gourgaud
Fotografía del Sr. Luc Castel.
 
El Coronel Chénier y el general Jean Combette
Fotografía del Sr. Luc Castel.