Sten
(2) tiene 21 años
cuando se titula cirujano dentista. Es el
más joven calificado en esta profesión
en Suecia.
Enseguida,
parte para seguir sus estudios en la Universidad
de Burdeos. Alentado por el célebre
histólogo Georges Dubreuil (3),
hace múltiples descubrimientos mayores.
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| El
Dr. Sten Forshufvud
(1) |
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|
De
regreso en Suecia, prosigue sus estudios
biológicos en la Facultad de
Lund donde sostiene su tesis de doctor
en Medicina. Luego, estudia en los
laboratorios de bacteriología
y de patología del Sahlgren
Hospital y en el laboratorio de biología
del Museo zoológico de Göteborg.
Enseguida, tiene acceso al Instituto
Nobel de Física en donde prosigue
sus investigaciones y se convierte
en profesor en la Facultad de Odontología
(4).
Paralelamente
a su oficio, emprende investigaciones
en serología y se consagra
al estudio de la circulación
sanguínea y de sus funciones,
del plasma, y de los venenos.
En
1955, Forshufvud lee las memorias
de Marchand, el doméstico del
Emperador en Santa Helena, y en vista
de los síntomas presentados
por Napoleón en exilio y antes
de su muerte, comienza a sospechar
un envenenamiento con arsénico.
Observa al menos 28 de 31 síntomas
característicos. En 1959, descubre
un artículo que se revela determinante
y que ha sido redactado por Hamilton
Smith, profesor de medicina legal
en Glasgow. Este hombre ha puesto
a punto un procedimiento según
el cual el bombardeo nuclear de un
cabello único, activa el arsénico
que se encuentra en él, lo
cual facilita medidas de cantidad.
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En 1960, el
Sueco obtiene un cabello del Emperador de
parte del comandante Henry Lachouque, antiguo
conservador adjunto del museo de Malmaison
e historiador Napoleónico confirmado.
Forshufvud
(5) lo hace analizar
por Smith. Los resultados son edificantes.
En 1961, el dentista afirma que hay una proporción
en arsénico cinco veces superior a
la normal.
Lachouque
(6), el 8 de octubre
de 1960, ha, por escrito, rendido homenaje
al trabajo de Forshufvud:
«
Mi querido Doctor,
He leído y releído vuestro
magnífico trabajo que me ha naturalmente
profundamente interesado. Permitidme
primeramente felicitarlo por vuestro
paciente estudio, por vuestra erudición,
por vuestro sentido crítico,
por vuestra fidelidad a los textos.
Todo esto forme un conjunto notable
de cualidades sin las cuales el historiador
se aparenta al novelista histórico.
Después
de una serie de consejos para permitirle
dar todo su peso a la tesis desarrollada,
Lachouque termina así: «
Habrá algunos retoques en su
texto, pero es insignificante. Veo muy
bien lo que se puede hacer y es muy
interesante... » |
Debe desde
entonces encontrar otros cabellos para confirmar
el primer estudio, pero, extrañamente,
las puertas se cierran, incluida la del comandante
Lachouque. Sten (7) decide
entonces dirigirse hacia el extranjero para
hallar más reliquias. Pruebas provenientes
de Las Cases, Marchand y otros, cuya autenticidad
es indudable, le llegan de Suiza, de Australia,
de Nueva Jersey… En 1961, Forshufvud
publica un libro titulado « ¿Quién
mató a Napoleón? ».
Esta obra es severamente vilipendiada por
los medios napoleónicos franceses,
como lo recordaba atentamente el profesor
Tulard en Le Figaro Littéraire
del 27 de mayo de 1999: « La traducción
francesa fue acogida con entretenimiento.
Los doctores Godlewski y Ganière, grandes
especialistas de Santa Helena y seguros de
sus conocimientos médicos, se comieron
en un bocado al infortunado dentista.
»
El 26 de
marzo de 1962, Hamilton-Smith confirma los
resultados de su primer examen. El sueco logra
demostrar en especial que esas dosis provienen
de administraciones periódicas, y no
del entorno, lo que explica las fases de descanso
que pudo conocer Napoleón.
Después
de un primer encuentro en 1972, se asocia
en 1974 con Ben Weider.
Éste
último, (8) recuerda:
« Con Sten Forshufvud, establecimos
dos listas cronológicas. En la primera,
marcamos, en su fecha precisa, los síntomas
que afectaban a Napoleón tal y como
eran reportados por los testigos oculares.
Cubrimos así los seis últimos
meses de la vida de Napoleón. Esto
correspondía exactamente al periodo
de crecimiento de los cabellos que hicimos
analizar. En la segunda lista, anotamos los
niveles de arsénico revelados por el
análisis precisando las fechas de variaciones.
»
Tras este
estudio, el sueco pidió al profesor
Henri Griffon (9), jefe
del buró toxicológico de la
Policía de París, explicarle
las dificultades halladas para descubrir la
presencia de una intoxicación con arsénico.
Le respondió que él no había
nunca encontrado a un médico que hubiera
diagnosticado correctamente un envenenamiento
con arsénico como causa de la enfermedad
de uno de sus pacientes. El arsénico
trióxido no tiene sabor ni olor...
En 1978,
Forshufvud (10) y su
comparsa comprueban por medio de exámenes
de activación neutrónica que
Napoleón fue « envenenado
de manera repetitiva ». Nuevos
análisis logran datar el inicio del
envenenamiento con arsénico de enero
de 1816.
El periodo
que se extiende del 22 de marzo de 1821 hasta
la muerte del Emperador fue admirablemente
descifrado por el sueco que censó meticulosamente
todos los indicios que pudieran dar a pensar
en una intoxicación arsenical. Tras
el estudio del conjunto, llegó a la
tesis del asesinato de Napoleón.
Forshufvud
y Weider publicaron dos libros en los cuales
exponen sus conclusiones. Esos libros se titulan
«Assassination at St. Helena»
(1978) y «Assassination at St. Helena
revisited» (1995).
Sten Forshufvud
fallece en 1985.
El 14 de
enero de 2003, durante una conferencia científica
en Estrasburgo (11)
sobre el tema « El envenenamiento de
Napoleón », los méritos
y las competencias científicas del
dentista sueco en su búsqueda de la
verdad son al fin reconocidos oficialmente,
incluso por sus antiguos detractores.

Referencias
bibliográficas:
- Damamme
Jean-Claude, Envenenamiento
de Napoleón (Envenenamiento
de Napoleón); A
propósito de la intervención
del Sr. Thierry Lentz,
2003, página 1.
- Lamendin Henri, Napoléon, des
dentistes et l’Histoire..., en
Le Chirurgien-Dentiste de France,
6-13/01/2000, 966/967: 66-71.
- Riaud Xavier, Les dentistes, détectives
de l’histoire (Los dentistas detectives
de la historia) L’Harmattan (ediciones),
Colección Médecine à
travers les siècles, Paris, 2007.
- Weider Ben, L’assassinat de Napoléon
(El asesinato de Napoleón), en Conférence
au Festival Militaire International de Borodino,
Rusia, septiembre de 1997, & en Conférence
à l'Académie Militaire de Sandhurst,
Inglaterra, febrero de 1998, pp. 1-6.
- Weider Ben & Kintz Pascal, Envenenamiento
de Napoleón , in The
International Napoleonic Society Journal,
Montreal, 2005, pp. 6, 7.
- Weider Ben, colección privada, Montreal,
Canadá, 2006.
Ver
También:
El
misterio del asesinato de Napoleón,
documental sobre la obra de Sten Forshufvud
(previo a los trabajos del Dr. Pascal
Kintz). Realizado por Noah Morowitz y
Melissa Peltier, año 2000.
NOTAS:
(1) Ben Weider,
colección privada; Montreal, Canadá,
2006.
(2) Cf. Riaud Xavier, Les dentistes, détectives
de l’histoire, L’Harmattan
(ed.), Collection Médecine à
travers les siècles, París,
2007, pp. 66-68.
(3) Cf. Lamendin Henri, Napoléon,
des dentistes et l’Histoire...,
en Le Chirurgien-Dentiste de France,
6-13/01/2000, 966/967: 66-71.
(4) Odonte = órgano dental,
y logos = ciencia (en griego), luego
dontología = ciencia del diente.
(5) Cf. Weider Ben & Kintz Pascal, Envenenamiento
de Napoleón, en The
International Napoleonic Society Journal,
Montreal, 2005, pp. 6, 7.
La autenticidad de los cabellos ha sido confirmada
cada vez. El arsénico empleado sería
de naturaleza mineral. El agente tóxico
utilizado no sería otro que mata-ratas.
(6) Cf. Damamme Jean-Claude, Envenenamiento
de Napoleón;
Verdades
- Mentiras; A
propósito de la intervención
del Sr. Thierry Lentz, 2003,
p.1.
(7) Cf. Weider Ben & Kintz Pascal, 2005,
pp. 6, 7.
(8) Cf. Weider Ben, L’assassinat
de Napoléon, en Conférence
au Festival Militaire International de Borodino,
Rusia, septiembre de 1997, & en Conférence
à l'Académie Militaire de Sandhurst,
Inglaterra, febrero de 1998, pp. 1-6.
(9) Cf. Weider Ben, L’assassinat
de Napoléon, en Conférence
au Festival Militaire International de Borodino,
Rusia, septiembre de 1997, & en Conférence
à l'Académie Militaire de Sandhurst,
Inglaterra, febrero de 1998, pp. 1-6.
(10) Cf. Lamendin Henri, 6-13/01/2000, p.
68.
(11) Cf. Damamme Jean-Claude, Empoisonnement
de Napoléon; Verdades
- Mentiras; A
propósito de la intervención
del Sr. Thierry Lentz, 2003,
p.1.
 |
Título
de la obra: ¿Quién
mató a Napoleón? |
Autor:
Sten Forshufvud |
Editor:
Plaza & Janés (Barcelona,
España) |
Fecha
de publicación: 1964 |
Colección:
Círculo de Lectores |
Género:
Estudio histórico y científico
|
Número
de páginas: 221 |
Formato:
4º, 20 x 13 cm. |
Encuadernación:
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