« Tout pour l'Empire » - Instituto Napoleónico México-Francia.

Instituto Napoleónico México Francia.
México.
Francia.
Instituto Napoleónico México-Francia - Institut Napoléonien Mexique-France
Eduardo Garzón-Sobrado, fundador.
EL DOCTOR STEN FORSHUFVUD,
DETECTIVE DE LA HISTORIA
por el Dr. Xavier Riaud

Por el doctor

Xavier Riaud
Doctor en cirugía dental
Miembro del Comité científico del Instituto Napoleónico México-Francia
Laureado de la Academia Nacional de Cirugía Dental de Francia
Director de « Collection » en las Ediciones L’Harmattan
Miembro de la Asociación de los Escritores Combatientes

Dr. Xavier Riaud

Sten (2) tiene 21 años cuando se titula cirujano dentista. Es el más joven calificado en esta profesión en Suecia.

Enseguida, parte para seguir sus estudios en la Universidad de Burdeos. Alentado por el célebre histólogo Georges Dubreuil (3), hace múltiples descubrimientos mayores.

El Dr. Sten Forshufvud (1)

De regreso en Suecia, prosigue sus estudios biológicos en la Facultad de Lund donde sostiene su tesis de doctor en Medicina. Luego, estudia en los laboratorios de bacteriología y de patología del Sahlgren Hospital y en el laboratorio de biología del Museo zoológico de Göteborg. Enseguida, tiene acceso al Instituto Nobel de Física en donde prosigue sus investigaciones y se convierte en profesor en la Facultad de Odontología (4).

Paralelamente a su oficio, emprende investigaciones en serología y se consagra al estudio de la circulación sanguínea y de sus funciones, del plasma, y de los venenos.

En 1955, Forshufvud lee las memorias de Marchand, el doméstico del Emperador en Santa Helena, y en vista de los síntomas presentados por Napoleón en exilio y antes de su muerte, comienza a sospechar un envenenamiento con arsénico. Observa al menos 28 de 31 síntomas característicos. En 1959, descubre un artículo que se revela determinante y que ha sido redactado por Hamilton Smith, profesor de medicina legal en Glasgow. Este hombre ha puesto a punto un procedimiento según el cual el bombardeo nuclear de un cabello único, activa el arsénico que se encuentra en él, lo cual facilita medidas de cantidad.

En 1960, el Sueco obtiene un cabello del Emperador de parte del comandante Henry Lachouque, antiguo conservador adjunto del museo de Malmaison e historiador Napoleónico confirmado.

Forshufvud (5) lo hace analizar por Smith. Los resultados son edificantes. En 1961, el dentista afirma que hay una proporción en arsénico cinco veces superior a la normal.

Lachouque (6), el 8 de octubre de 1960, ha, por escrito, rendido homenaje al trabajo de Forshufvud:

« Mi querido Doctor,

He leído y releído vuestro magnífico trabajo que me ha naturalmente profundamente interesado. Permitidme primeramente felicitarlo por vuestro paciente estudio, por vuestra erudición, por vuestro sentido crítico, por vuestra fidelidad a los textos.

Todo esto forme un conjunto notable de cualidades sin las cuales el historiador se aparenta al novelista histórico.

Después de una serie de consejos para permitirle dar todo su peso a la tesis desarrollada, Lachouque termina así: « Habrá algunos retoques en su texto, pero es insignificante. Veo muy bien lo que se puede hacer y es muy interesante... »

Debe desde entonces encontrar otros cabellos para confirmar el primer estudio, pero, extrañamente, las puertas se cierran, incluida la del comandante Lachouque. Sten (7) decide entonces dirigirse hacia el extranjero para hallar más reliquias. Pruebas provenientes de Las Cases, Marchand y otros, cuya autenticidad es indudable, le llegan de Suiza, de Australia, de Nueva Jersey… En 1961, Forshufvud publica un libro titulado « ¿Quién mató a Napoleón? ». Esta obra es severamente vilipendiada por los medios napoleónicos franceses, como lo recordaba atentamente el profesor Tulard en Le Figaro Littéraire del 27 de mayo de 1999: « La traducción francesa fue acogida con entretenimiento. Los doctores Godlewski y Ganière, grandes especialistas de Santa Helena y seguros de sus conocimientos médicos, se comieron en un bocado al infortunado dentista. »

El 26 de marzo de 1962, Hamilton-Smith confirma los resultados de su primer examen. El sueco logra demostrar en especial que esas dosis provienen de administraciones periódicas, y no del entorno, lo que explica las fases de descanso que pudo conocer Napoleón.

Después de un primer encuentro en 1972, se asocia en 1974 con Ben Weider.

Éste último, (8) recuerda: « Con Sten Forshufvud, establecimos dos listas cronológicas. En la primera, marcamos, en su fecha precisa, los síntomas que afectaban a Napoleón tal y como eran reportados por los testigos oculares. Cubrimos así los seis últimos meses de la vida de Napoleón. Esto correspondía exactamente al periodo de crecimiento de los cabellos que hicimos analizar. En la segunda lista, anotamos los niveles de arsénico revelados por el análisis precisando las fechas de variaciones. »

Tras este estudio, el sueco pidió al profesor Henri Griffon (9), jefe del buró toxicológico de la Policía de París, explicarle las dificultades halladas para descubrir la presencia de una intoxicación con arsénico. Le respondió que él no había nunca encontrado a un médico que hubiera diagnosticado correctamente un envenenamiento con arsénico como causa de la enfermedad de uno de sus pacientes. El arsénico trióxido no tiene sabor ni olor...

En 1978, Forshufvud (10) y su comparsa comprueban por medio de exámenes de activación neutrónica que Napoleón fue « envenenado de manera repetitiva ». Nuevos análisis logran datar el inicio del envenenamiento con arsénico de enero de 1816.

El periodo que se extiende del 22 de marzo de 1821 hasta la muerte del Emperador fue admirablemente descifrado por el sueco que censó meticulosamente todos los indicios que pudieran dar a pensar en una intoxicación arsenical. Tras el estudio del conjunto, llegó a la tesis del asesinato de Napoleón.

Forshufvud y Weider publicaron dos libros en los cuales exponen sus conclusiones. Esos libros se titulan «Assassination at St. Helena» (1978) y «Assassination at St. Helena revisited» (1995).

Sten Forshufvud fallece en 1985.

El 14 de enero de 2003, durante una conferencia científica en Estrasburgo (11) sobre el tema « El envenenamiento de Napoleón », los méritos y las competencias científicas del dentista sueco en su búsqueda de la verdad son al fin reconocidos oficialmente, incluso por sus antiguos detractores.

Referencias bibliográficas:

- Damamme Jean-Claude, Envenenamiento de Napoleón (Envenenamiento de Napoleón); A propósito de la intervención del Sr. Thierry Lentz, 2003, página 1.
- Lamendin Henri, Napoléon, des dentistes et l’Histoire..., en Le Chirurgien-Dentiste de France, 6-13/01/2000, 966/967: 66-71.
- Riaud Xavier, Les dentistes, détectives de l’histoire (Los dentistas detectives de la historia) L’Harmattan (ediciones), Colección Médecine à travers les siècles, Paris, 2007.
- Weider Ben, L’assassinat de Napoléon (El asesinato de Napoleón), en Conférence au Festival Militaire International de Borodino, Rusia, septiembre de 1997, & en Conférence à l'Académie Militaire de Sandhurst, Inglaterra, febrero de 1998, pp. 1-6.
- Weider Ben & Kintz Pascal, Envenenamiento de Napoleón , in The International Napoleonic Society Journal, Montreal, 2005, pp. 6, 7.
- Weider Ben, colección privada, Montreal, Canadá, 2006.

Ver También:

El misterio del asesinato de Napoleón, documental sobre la obra de Sten Forshufvud (previo a los trabajos del Dr. Pascal Kintz). Realizado por Noah Morowitz y Melissa Peltier, año 2000.

NOTAS:

(1) Ben Weider, colección privada; Montreal, Canadá, 2006.
(2) Cf. Riaud Xavier, Les dentistes, détectives de l’histoire, L’Harmattan (ed.), Collection Médecine à travers les siècles, París, 2007, pp. 66-68.
(3) Cf. Lamendin Henri, Napoléon, des dentistes et l’Histoire..., en Le Chirurgien-Dentiste de France, 6-13/01/2000, 966/967: 66-71.
(4) Odonte = órgano dental, y logos = ciencia (en griego), luego dontología = ciencia del diente.
(5) Cf. Weider Ben & Kintz Pascal, Envenenamiento de Napoleón, en The International Napoleonic Society Journal, Montreal, 2005, pp. 6, 7.
La autenticidad de los cabellos ha sido confirmada cada vez. El arsénico empleado sería de naturaleza mineral. El agente tóxico utilizado no sería otro que mata-ratas.
(6) Cf. Damamme Jean-Claude, Envenenamiento de Napoleón
; Verdades - Mentiras; A propósito de la intervención del Sr. Thierry Lentz, 2003, p.1.
(7) Cf. Weider Ben & Kintz Pascal, 2005, pp. 6, 7.
(8) Cf. Weider Ben, L’assassinat de Napoléon, en Conférence au Festival Militaire International de Borodino, Rusia, septiembre de 1997, & en Conférence à l'Académie Militaire de Sandhurst, Inglaterra, febrero de 1998, pp. 1-6.
(9) Cf. Weider Ben, L’assassinat de Napoléon, en Conférence au Festival Militaire International de Borodino, Rusia, septiembre de 1997, & en Conférence à l'Académie Militaire de Sandhurst, Inglaterra, febrero de 1998, pp. 1-6.
(10) Cf. Lamendin Henri, 6-13/01/2000, p. 68.
(11) Cf. Damamme Jean-Claude, Empoisonnement de Napoléon; Verdades - Mentiras; A propósito de la intervención del Sr. Thierry Lentz, 2003, p.1.

 

¿Quién mató a Napoleón?, Sten Forshufvud, 1964.
Título de la obra: ¿Quién mató a Napoleón?
Autor: Sten Forshufvud
Editor: Plaza & Janés (Barcelona, España)
Fecha de publicación: 1964
Colección: Círculo de Lectores
Género: Estudio histórico y científico
Número de páginas: 221
Formato: 4º, 20 x 13 cm.
Encuadernación: Tela