Francósfera México-Francia, el portal de la promoción y de la defensa de la Francofonía en América.
Bienvenidos a la página oficial de:
Página en castellano.
Page en français.
 
“Francósfera INMF”: el Foro de la promoción y de la defensa de la Francofonía en América.
 
Francósfera México-Francia
Eduardo Garzón-Sobrado, fundador.
Charles-Louis-Edmond de Bourbon (1929-2008)
LA MUERTE DE UN JUSTO
Charles-Louis-Edmond de Bourbon
Traducción de la Francósfera México-Francia ©
La ceremonia religiosa de Don Carlos-Luis de Borbón, bisnieto de Naundorff, fue celebrada el 30 de diciembre de 2008 a las 10:30 hrs. en la iglesia Saint-Nicolas du Chardonnet, en París, por el Señor abate Legrand.
En unión de plegarias.

Orleanista de muy antiguo –es decir, en el sentido en que lo entendemos, fiel al Príncipe legítimo–, yo ignoraba todo de una descendencia Naundorffista, y de los fieles de esta causa improbable.
Un amigo común me informó de ello, con una afecto burlón: si se le cree, el Pretendiente supervivantista * era tan poco ilustrado que era difícil contestar que fuese Borbón, y tan de derechas que Jean-Marie Le Pen le parecía izquierdizante; por lo demás, añadió, tenía un perfil tan borbónico que cualquier otra ascendencia parecía aun más fantasiosa.

Así es como un medio día de sábado me halló en una asistencia abigarrada, esperando que algo pasara: el algo se hizo hombrecillo de traje gris, que se frotaba vigorosamente las manos, batiendo las palmas ruidosamente y luego, habiéndolas juntado cual megáfono, llamándonos con un sonoro «a la mesa»... cuando yo andaba todavía en sorprenderme de la familiaridad de este maestresala en traje de ciudad y de perfil borbónico... se me hizo saber que se trataba del Príncipe, y que debía sentarme. Al ser muy afortunadamente sólida la silla, pude dejarme caer en ella como desmayado.
Adivinando entonces una mesa de honor, trataba de distinguir en ella algún rostro conocido. ¿Quién era pues aquella dama en falda de cuero, gafas obscuras tocando la cabeza? La Princesa Renée, Madama, Reina de ésta Atlántida. ¿Qué identidad misteriosa disimulaba aquella sotana suntuosa, ornamentada con una roseta roja proporcionada al rostro lunar y perilla de un preste que parecía sacado directamente de un álbum de Hergé? Nadie pudo nunca decírmelo con certeza, pero con toda seguridad Roma no hallaba en él a uno de sus hijos....

Año tras año, regresé a la escena del crimen... Vuelto familiar del lugar, lo devine tanto como de los obispos galicanos (llegados de Bélgica) o sacerdotes viejos-católicos, y del Padre Nuestro cantado en arameo, como de las conversaciones improbables, tales como las que me hicieron descubrir –y apreciar– al admirable Príncipe georgiano (nacido en Rumania) Chicin Tsitsichvili, quien se convirtió en el ministro del Emperador Bokassa I después de haber estado en Francia con la interdicción de ejercer la medicina, y aseguraba ocupar en París el apartamento del Caballero d’Artagnan...
¿Y qué decir de la telenovela de la exhumación? ¿Sabremos algún día lo que fue de la osamenta de Naundorff, exhumada de Delft con aprobación del famoso « primo canadiense » del Pretendiente, y a pesar de la oposición formal de éste? Se murmura, en los círculos informados, que si se ignora todavía si Naundorff era efectivamente Luis XVII, se cree en revancha poder asegurar que uno de los dos primos... pero no hagamos pesado el relato.

Don Carlos-Luis-Edmundo de Borbón
Se recoge ante la tumba de Naundorff en los jardines del Kalverbos en Delft, 2006.
Don Carlos-Luis-Edmundo de Borbón
Frente al cuadro que representa a Nuestra Señora de todos los Pueblos. Amsterdam, 2006.

Luego vino el día en que, a fuerza de aparecer en este pequeño mundo fui recibido con simpatía. Y el milagro se produjo: el de la nobleza de la inocencia. Descubrí poco a poco que quería al hombre, a falta de creer en el Rey. Su piedad sincera, su humildad generosa, su simplicidad a menudo ingenua hacían de Carlos-Luis de Borbón –llamémoslo tal como en el estado civil– profundamente conmovedor, atractivo, enternecedor a veces.
Mucho se hizo burla de este hombre, al que quiero rendir homenaje, cuando nos deja. Era indiferente a ello, consagrado de lleno a su combate, encarnizado y testarudo por demostrar su verdad, de la cual no dudaba ni un instante. ¿Y si se equivocaba? preguntábasele. Entonces, respondía, iré a arrodillarme ante el mayor de los Borbones para pedirle perdón.
No había escogido su ascendencia, tan improbable como fuese. Con los medios que eran los suyos, tan modestos como fueran, trataba desde siempre, y trató hasta el final, de demostrar su verdad. Su bonhomía, su gentileza, su fe profunda hacían de él un hombre de bien, pensárase lo que se pensase de su causa.

Luego vino el mal, al que combatió valientemente. Sabiéndose perdido, saludaba con un adiós púdico, enrojecidos los ojos. Abrazando su bandera y pensando en Francia, deslizaba con una voz turbada haberla amado tanto. La duda le torturaba: ¿Hugo, su hijo único, tomará el relevo? Pero la fe, una vez más: ama a su padre, lo hará, a su manera. Estará listo.

Carlos Luis Edmundo de Borbón acaba de dejarnos. Era uno de los nuestros, en busca de verdad. Hoy, sabe.

A Dios, Monseñor.

* De Survivantiste, partidario de la supervivencia del Delfín Luis XVII en la persona de Naundorff.

Corazón de Jesús, Salvad a Francia.

Para toda correspondencia:
Institut Louis XVII
Boîte Postale 90968
75829, Paris cedex 17
Francia
Correo: institut_louis17@yahoo.fr

Francósfera México-Francia, el portal de la promoción y de la defensa de la Francofonía en América.
Regresar a la página de Artículos y Escritos diversos
FRANCÓSFERA MÉXICO-FRANCIA
El Foro de la irradiación y de la defensa de la Francofonía en América
Fundada el 12 de diciembre de 2008.
Nota importante: La Francósfera México-Francia es un organismo apolítico y sin fines lucrativos cuyo objetivo es la preservación de la memoria histórica y la difusión cultural. Las ideas expresadas por las instituciones y autores participantes no representan necesariamente las de la Francósfera México-Francia. Derechos de reproducción reservados © 2008; toda reproducción, integral o parcial sin autorización previa está prohibida y sujeta a diligencias judiciales.