Vida de S.M.I. el Emperador y Rey Napoleón I el Grande.
Vida de S.M.I. el Emperador y Rey NAPOLEÓN I
Instituto Napoleónico México Francia.
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Eduardo Garzón-Sobrado, fundador.
S.A.I. & R. Jean-Christophe, Prince Napoléon..
LE PAYS D'AUGE, del 6 de mayo de 2003
El EMPERADOR SÍ MURIÓ ENVENENADO
Por el Dr. Richard Pitovic
El Dr. Richard Pitovic
Miembro de honor de la Sociedad Napoleónica Internacional
Traducción de Alain Arnaud Bobadilla para el Instituto Napoleónico México-Francia ©
El 5 de mayo de 1821, moría Napoleón I. Sí murió envenenado. Es lo que afirma categóricamente el Dr. Richard Pitovic con el análisis de los textos de los memorialistas. La muerte de Napoleón I ha sido siempre tema de reflexiones, de disertación. Se aportan aquí luces acerca de este tema.

El Dr. Richard Pitovic, en la intimidad de su gabinete médico, se expresa sobre un tema que conoce bien y le apasiona desde hace muchos años: "La vida de Napoleón Primero y su muerte". Richard Pitovic es miembro de honor de la Sociedad Napoleónica Internacional. Muy simplemente, aborda el tema y se le podría escuchar, durante horas, sin hartarse.

El regreso de los restos

La leyenda napoleónica comienza con el regreso de los restos en 1840. Luis Felipe llegó al poder después de las Tres Gloriosas, los días 27, 28 y 29 de julio de 1830, pero también con un motín parisino. Debía ser lugarteniente general del reino; pero acabó siendo promovido rey de los franceses y no “rey de Francia”. Por lo tanto, presta juramento sobre la Carta y se encuentra enfrentado a la legitimidad; debe asegurar el prestigio de la Casa de Orleáns, ante la mirada de la historia. La Casa de Orleáns fue siempre humillada por los Borbones. Luis XIV se las arregló siempre para que hubiera casamientos desiguales y que ningún representante de la familia de Orleans subiera al trono ulteriormente.

Luis Felipe imagina junto a Thiers un suceso grandioso: el regreso de los restos. Los ingleses les conceden su regreso. Sale una expedición de Tolón, comandada por el hijo de Luis Felipe, el príncipe de Joinville. En esta expedición, Felipe de Rohan-Chabot, comisario del gobierno, está presente. La expedición llega entonces en octubre de 1840 a Santa Elena y la exhumación del cuerpo de Napoleón tiene lugar el 15 de octubre de 1840.

La muerte por envenenamiento.

El doctor Richard Pitovic aborda el tema de su muerte. Efectivamente, toda su vida, Napoleón presentó diversos trastornos patológicos: crisis nerviosas cuyo origen es incierto, dificultades para orinar. Además fue, quizás, víctima de la sarna, de la tuberculosis y también tuvo hemorroides.

Es seguro que al embarcarse hacia Santa Elena, se constata ciertamente su gordura. Entonces, poco a poco, su estado de salud se deteriora (fatiga con trastornos, sudores nocturnos, vómito, la luz se vuelve insoportable, enfriamiento intenso, edemas de los miembros inferiores, dificultades para caminar, etc.).

Todos los memorialistas que acompañaron a Napoleón durante el exilio –el gran mariscal Bertrand, el conde de Montholon, el conde de Las Cases– describen, a lo largo del tiempo, unos signos clínicos que evolucionan en el tiempo y los llevan a describir, en términos actuales, una intoxicación crónica mediante arsénico. Por otra parte, Napoleón tuvo grandes crisis dolorosas abdominales que dejan entrever una patología del estómago, que puede corresponder a una perforación de úlcera estomacal, la cual quizás se hizo cancerígena.

Entre 1815 y 1821, año de su muerte, el estado de Napoleón se deteriora, pero “nunca sufrió adelgazamiento” lo que puede hacer pensar en cáncer estomacal evolutivo, como el de su padre Carlos Bonaparte. Sabemos que a Napoleón le gustaba el Gevrey Chambertin y que, a falta de este vino, hizo importar de Ciudad del Cabo el famoso vino de Constanza. Sabemos también que Montholon tenía el papel de intendente, que disponía de las llaves de la cava y que el arsénico estaba presente en Santa Elena puesto que había ratas (maten a las ratas).

En 1955, se dan a conocer las memorias de Marchand, el primer ayuda de cámara de Napoleón. Este libro, publicado 134 años después de la muerte de Napoleón, deja entrever igualmente los signos clínicos de una intoxicación mediante arsénico. Si admitimos que hubo un asesinato, debe de haber también un “culpable”.

Hipótesis

Se han hecho muchas hipótesis: la primera es la del asesinato a manos de los ingleses que suprimieron a Napoleón por razones financieras (la estancia en Santa Elena era muy cara) y actuaron con Montholon.

Segunda hipótesis, el crimen le beneficia a Montholon.
¿Por qué? En el testamento de Napoleón, Montholon es el heredero principal. Montholon se queda sólo en Santa Elena. Al llegar, Napoleón sólo tiene 46 años, por lo tanto muchos años por delante; entonces, ¿hasta cuándo la fortuna? Esta hipótesis la defienden René Maury y el propio descendiente de Montholon, Francisco Candé de Montholon. Montholon quería quizás la venganza: el Emperador no aprobó su boda y Albina, su mujer, fue, sin duda, la amante de Napoleón en Santa Elena. Esta hipótesis del asesinato mediante envenenamiento con arsénico ha sido defendida por Ben Weider, presidente de la Sociedad Napoleónica Internacional
.”


Hizo exámenes de los cabellos a partir de mechas auténticas que pertenecieron a Napoleón. Se ha encontrado una concentración importante de arsénico.

Los signos

Hay correlación entre los signos clínicos de los memorialistas y las concentraciones encontradas recientemente en los cabellos. La única restricción: para conservar los cabellos de Napoleón, se les puso arsénico.

Pero esta hipótesis no cuadra. El médico presente, Antommarchi, hizo la autopsia de Napoleón en Santa Elena y se percató que hay un hoyo en el estómago (por lo tanto perforación de úlcera) pero el higado taponó el hoyo de la perforación del estómago lo que impidió la peritonitis.”

Por otra parte, a Napoleón le gustaba beber horchata, en la cual se encuentran almendras amargas, y se le dio calomel, un purgante que contiene mercurio. Este conjunto se administró en dosis masiva el 3 de mayo de 1821 y él murió el 5 de mayo de 1821. Su cuerpo debilitado por la intoxicación crónica mediante arsénico no soportó la mezcla de horchata y calomel, lo cual liberó cianuro de mercurio, que es muy tóxico. La descripción que se hizo de la introducción de Napoleón en el ataúd que tuvo lugar en 1821 no corresponde con la descripción hecha durante la exhumación del cuerpo. Se ha pensado más de una vez, según el trabajo de Bruno Roy-Henry (un especialista de la época de Napoleón), y es también la hipótesis de Georges Rétif de la Bretonne (1969), que los ingleses embarcaron el cuerpo de Napoleón y que el cuerpo de los Inválidos es Cipriani, el mayordomo personal de Napoleón.

En conclusión, “sería posible abrir la tumba de los Inválidos (análisis de ADN y extracción de muestras) pero haría falta el consentimiento del jefe del ejército (el presidente Jacques Chirac) y el de la descendencia imperial, la cual no está de acuerdo.
Pero, si tomamos en cuenta todas estas hipótesis, Napoleón sí fue asesinado mediante envenenamiento
.”

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