« Tout pour l'Empire » - Instituto Napoleónico México-Francia.

Instituto Napoleónico México Francia.
México.
Francia.
Instituto Napoleónico México-Francia - Institut Napoléonien Mexique-France
Eduardo Garzón-Sobrado, fundador.
NLOS CONQUISTADORES MUEREN, LOS IMPERIOS SE DERRUMBAN, PERO LAS MEDALLAS QUEDAN
"Napoleón Emperador" por Bertrand Andrieu, 1804.

Por el Profesor

Jean Tulard
Del Instituto de Francia.
Caballero de la Legión de Honor, Oficial de la Orden Nacional del Mérito, Comendador de las Artes y las Letras, Caballero de las Palmas Académicas.

El Prof. Jean Tulard
Traducción del Instituto Napoleónico México-Francia ©
El texto que presentamos a continuación es una conciso presentación escrita por el Profesor Jean Tulard, miembro del Instituto de Francia, como preámbulo al catálogo de la exposición « Napoleón, perfil de medalla… perfil de comunicante » (1) que tuvo lugar en la Casa de Moneda de París durante el año de 2004.
Dicho evento se llevó a cabo en ocasión de la reedición de las 48 más bellas monedas acuñadas durante el reino de Napoleón I.
La razón de ser de tal acontecimiento es explicado por los organizadores de la manera siguiente:
« Se conocen los cuadros, las columnas y los bajo-relieves edificados a la gloria del Emperador. Se conocen menos las medallas que hizo acuñar durante su reino para celebrar ya sea sus victorias militares, su entorno político y familiar, sus realizaciones administrativas y políticas, o los grandes eventos de su reino. Estas medallas constituyen, según las palabras del Emperador, una verdadera « Historia metálica de Napoleón el Grande ».
En efecto, bajo el Primer Imperio, las medallas ordenadas por Napoleón van a recorrer las cortes europeas. Anuncian una noticia, popularizan un rostro, valorizan las iniciativas políticas y militares imperiales. El uso imperial de la medalla anuncia, antes del tiempo, los dispositivos contemporáneos de comunicación: balance de mandante, evento, guerra de influencia y de manipulación o construcción de la imagen personal de jefe.
Verdadero « comunicado de prensa metálico », la medalla napoleónica se une al arsenal de la propaganda y de la comunicación imperial. Puesta al servicio de una política y de un destino, tiene a su ventaja la inmensa ventaja de la duración.

La historia de la Antigüedad nos es conocida esencialmente por la numismática. Los conquistadores mueren, los imperios se derrumban, pero las medallas quedan.

Napoleón lo había comprendido. Y comprendido tan bien, que se hizo acuñar medallas celebrando la toma de Londres en 1805 antes de que fuese conocido el desastre de Trafalgar. De tal suerte que si no quedara nada más de los archivos de la época, sino sólo las medallas, se podrá creer que Napoleón fue tan feliz como César y cruzó la Mancha como conquistador.

Muy temprano, la medalla le pareció a Napoleón un instrumento formidable de propaganda, al mismo nivel que los boletines de la Grande Armada, los arcos y las columnas. Por un decreto del 21 de junio de 1806, después de la campaña de Austerlitz, el Emperador ordenó la composición de una « Historia metálica de Napoleón el Grande».
El Instituto de Francia se vio atribuir la responsabilidad y se puso a la obra, rápidamente suplantado por el director de los Napoleón, Vivant-Denon. Los grabadores de medallas llevan los nombres: Andrieu, Brenet, Jaley, Jeuffroy, Droz, Gatteaux… Sus orígenes son diversos – Andrieu nació en Burdeos en 1763, Brenet, nacido en 1770, fue parisino; en cuanto a Droz, es Suizo nacido en 1746, en La Chaux-de-Fonds – pero el molde es idéntico: greco-romano. Denon está atento. Napoleón está lo más frecuentemente vestido a la antigua y coronado con laureles, o presentado como héroe semidesnudo, conduciendo un carro.

Denon defiende en este terreno, y especialmente en el de la medalla, la alegoría mitológica. De Castor y Pollux para evocar la amistad de Alejandro y de Napoleón a Apolo y a las Musas para exaltar la música, de Aquiles, para los combates, a Esculapio para la medicina, todo desfila.
Denon vigila también que todas las batallas sean evocadas: Ulm, Austerlitz, Iena, Eylau, Friedland, Somo-Sierra, Essling, Wagram, La Moskowa, Lutzen… Pero los grandes eventos no son descuidados, de la Coronación al gran Sanhedrin, los individuos no son olvidados, sobre todo los miembros de la familia Imperial. Las instituciones tienen también su medalla…

Prof. Jean Tulard
Miembro del Instituto de Francia

NOTAS

1) Profil de médaille… Profil de communicant. Exposición propuesta por la Casa de Moneda de París conjuntamente con la Fundación Dosne-Thiers y el Instituto de Francia. Casa de Moneda de París, del 26 de mayo al 25 de julio de 2004.