
NAPOLEÓN
INTOXICACIÓN CRIMINAL CON « MATA-RATAS »
Artículo publicado en el diario
« Nice Matin »
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del 16 de enero de 2006.
Traducción del Instituto Napoleónico México-Francia.
Esta
es la máquina con la cual el Doctor Pascal Kintz identificó
el tóxico « mata-ratas » en los cabellos de Napoleón.
DR. |
Ben Weider, Presidente de la Sociedad Napoleónica Internacional de Montreal, y Jean-Claude Damamme, representante de la Sociedad en Francia, expresan sus vivos agradecimientos a la dirección del diario « Nice Matin » por haberlos autorizado a reproducir el artículo que el Sr. Jean-Marc Raffaelli ha consagrado a los últimos descubrimientos hechos por el Dr. Pascal Kintz, Presidente de la Asociación Internacional de Toxicólogos de Medicina forense, sobre los cabellos de Napoleón.
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NAPOLEÓN
Intoxicación criminal con « mata-ratas »
Artículo publicado en el diario « Nice Matin » del 16 de enero de 2006
En su exilio de Santa Elena, Napoleón fue envenenado con « mata-ratas ». Para la Sociedad Napoleónica Internacional (1) y su presidente canadiense Ben Weider, es el término de una cruzada de cuarenta años, a la vez epopeya científica y combate de largo aliento contra el escepticismo y los sarcasmos de los historiadores que siempre han desacreditado la tesis del envenenamiento.
Para los científicos movilizados sobre la cuestión, el misterio de la muerte de Napoleón se ha disipado. El Dr. Pascal Kintz, presidente de la Asociación Internacional de Toxicólogos de Medicina Forense, « ha administrado la prueba definitiva de que el arsénico presente en los cabellos sí estaba destinado a matar, puesto que se trata de arsénico mineral, en su forma más tóxica conocida bajo la apelación popular de « mata-ratas. »
Nuevo método de medicina forense
Los últimos análisis han tenido lugar en junio en los locales de Chem Tox, en Illkirch-Graffenstaden cerca de Estrasburgo, un laboratorio de punta en las investigaciones toxicológicas que trabaja para la policía del mundo entero, entre las cuales el FBI y Scotland Yard. Ahí, se le aplicó a los cabellos provenientes de dos mechones de Napoleón, cuya autenticidad ha sido probada desde hace largo tiempo (2), el método nunca antes utilizado del ICP-MS o « plasma inducido acoplado con espectrometría de masa » que es a la molécula química lo que el ADN es al hombre. « El método desembocó en una verdadera revelación, puesto que permitió determinar con precisión la naturaleza química del arsénico presente en el corazón de los cabellos de Napoleón. Y es bajo su forma mineral, muy tóxica (As III y V), aquella designada comúnmente como “mata-ratas”, como aparece en grandes cantidades.»
Ni conservador ni estufa ni papel tapiz
¿De donde viene el arsénico? En el otoño de 2003, el Dr. Kintz y el Prof. Wenning, de la Universidad de Luxemburgo, recurren a la imaginería del Nano-SIMS (el cabello, cortado en rodajas, es bombardeado al cesio) para desmentir la tesis del arsénico utilizado en la época para la conservación de los cabellos: está en el corazón mismo del cabello, tomado por ingestión y encauzado por el flujo sanguíneo. (3).
Dos investigadores estadounidenses habían
incriminado el humo de la estufa y otros las emanaciones del papel tapiz de
la residencia de exilio de Longwood. Pero los análisis habrían
revelado muchos metabolitos MMA y DMA (productos de degradación del
arsénico) y no una presencia insubstancial.
El Dr. Pascal Kintz saca de ello una conclusión en forma de certeza
científica: « En todas las muestras de los cabellos del Emperador,
el ICP-MS ha puesto en evidencia concentraciones masivas, concentraciones
compatibles con una intoxicación crónica por arsénico
mineral muy tóxico. Estamos sin ambigüedad sobre la pista de una
intoxicación criminal. »
Irrecusable o “jalado de los pelos”, el descubrimiento merece una confrontación general, en toda buena fe.
Jean-Marc RAFFAELLI.
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1- Jean-Claude Damamme es el porta-voz europeo
de la asociación: www.societenapoleonienne.com
2- Uno llamado “Noverraz” según el nombre del sirviente
quien cortó el mechón el día siguiente de la muerte y
proveniente del museo Napoleónico de Arenenberg en el lago de Constance;
el otro llamado “Bertrand” por el nombre del gran Mariscal del
Palacio y compañero de deportación de Napoleón.
3. Ver nuestra edición del 15 de noviembre de 2004.
ARSÉNICO Y VIEJAS QUERELLAS Estos últimos análisis
designan, según sus autores, la causa de la muerte de Napoleón,
pero no los culpables. Viejas querellas de historiadores no dejarán de resurgir sobre el tema. En una carta, el Dr. Lucien Israël, profesor emérito de cancerología y miembro del Instituto de Francia, declina los argumentos clínicos refutando el cáncer del estómago: « Yo pienso pues que su tesis (la del envenenamiento) es la buena.»¿Quién pues habría matado? Se ha evocado al entorno pero también a Hudson Lowe, el gobernador de la isla. Un enigma siempre puede ocultar otro...
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