| LA
MÚSICA DURANTE EL IMPERIO |
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| El
Teatro Italiano en
un grabado tardío de 1829 |
Por el Profesor
Jean Mongrédien
| Profesor
emérito en la Sorbona, el Profesor
Mongrédien fue quien descubrió
en 1965,
en los sótanos del Conservatorio
de París, enterrado
bajo montones de polvo, el
conjunto de las partituras de la música
que fue ejecutada el 2 de diciembre de 1804
en Nuestra Señora de París,
en ocasión de la ceremonia de la
« Coronación del Emperador
Napoleón y de la emperatriz Josefina
». |
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Hasta
una fecha reciente se pensó que los primeros años
del Siglo XIX tenían poco interés en el ámbito
musical, como si de Gluck a Berlioz, la creación se
hubiese quedado un tanto aletargada.
Desde hace algunos años, las
perspectivas cambiaron felizmente: sabemos hoy que,
aún cuando a la música francesa del
Consulado y del imperio le falta incontestablemente
una fuerte personalidad que se imponga como jefe de
fila, un poco como lo que fue Chateaubriand (1) en
literatura, no fue por ello fue menos de una riqueza
excepcional y decisiva: en efecto, es entonces cuando
se cumple discretamente y sin choque la gran mutación
que conducirá algunos años más
tarde a la eclosión del romanticismo.
Las diferentes instituciones musicales
conocen bajo el Imperio un periodo próspero.
El recién inaugurado Conservatorio, que goza
del patrocinio del Emperador, forma instrumentistas
de muy alto nivel. Los conciertos regulares que organiza
bajo el título modesto de Ejercicios públicos
de alumnos (2), son el rendez-vous de
la élite de los aficionados parisinos. A partir
de 1807, se escucha en ellos por vez primera en Francia
sinfonías de Beethoven, entre las cuales la
gran Sinfonía heroica (1813 y 1814).
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François-Joseph
Fétis (1784-1871)
Nacido en Flandes, fue un teórico musical
y compositor, así como tal vez el más
famoso crítico de su época. Fue
el fundador de la célebre Revue Musicale
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| Jean-François
Le Sueur (1760-1837) |
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Los teatros líricos se reparten,
bajo el Imperio, el favor de los parisinos: la Academia
imperial de música (Ópera), el Ópera-Comique
(3) y el Théâtre-Italien (4).
Éste último, que abrió sus puertas
en 1801 y que permanecerá en París hasta
1874, es el teatro lírico favorito del Emperador,
gran amante de la ópera italiana.
Es a esta tropa italiana a la que
le corresponderá el honor de haber hecho escuchar
por primera vez en París las tres obras maestras
de Mozart en su versión original: Le Nozze
di Figaro (1807), Così fan tutte
(1809), y Don Giovanni (1811) (5).
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Finalmente, En 1802,
Bonaparte, imitando en este aspecto a los soberanos
del Antiguo Régimen, abre una capilla consular
en las Tullerías; a la hora de la restauración
del culto, dicha capilla se convertirá rápidamente
en el centro de una renovación de la música
religiosa en Francia. Misas, motetos, oratorios latinos
se suceden, obteniendo un éxito que calificaríamos
casi de mundano; la música religiosa
se quiere amable, decorativa, la fe se poetiza bajo
la influencia, entre otros, del todo nuevo Génie
du Christianisme (6).
Los compositores no
se agrupan por escuela: cada cual busca su vía
por su lado, sin manifiesto ruidoso, sin declaración
intempestiva. Mehúl (7), Cherubini (8), Le
Sueur (9), que son las figuras de proa de aquel tiempo,
son los precursores evidentes del romanticismo. Entre
sus manos, la orquesta clásica, la de Haydn
y de Mozart, se transforma insensiblemente. Las sinfonías
de Mehúl, las oberturas de Cherubini, las páginas
líricas de Le Sueur toman por momentos un color
beethoveniano que anuncia ya la gran orquesta sinfónica
del Siglo XIX.
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| Gaspare
Spontini, autor, por encargo del mismo
Napoleón, de la ópera Hernán
Cortés o la conquista de México |
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| Dos
grandes personalidades del ámbito musical durante
el Imperio: Luigi Cherubini (1760-1842),
director del Conservatorio de París y maestro de
Héctor Berlioz, y a la derecha, el mítico
Etienne Mehúl (1763-1817) |
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| Giovanni
Paisiello (1740-1816), quien diera su título
a la Misa de Coronación del Emperador Napoleón |
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Al momento
de la fundación del Imperio, el compositor Le
Sueur hace representar en escena de la nueva Academia
Imperial de música su ópera Ossian
o Les Bardes: es un triunfo, el gran éxito
de la ópera hasta 1815.
Explotando el tema osiánico
entonces a la moda, Le Sueur transmite un estremecimiento
nuevo en la escena lírica. La escena célebre
del Sueño de Osián abre de par
en par las puertas de lo fantástico y del sueño.
Seguirá una gran cantidad de otras obras importantes,
cada una de ellas aportando una tonalidad nueva en la
escena de la Ópera.
Del mismo Le Sueur podemos
todavía citar La Mort d’Adam (1809),
tema bíblico que introducía al personaje
de Satán en la ópera francesa y, en 1813,
de Cherubini, Les Abencérages, poética
evocación de la España morisca y andaluza.
Un mundo nuevo, el de la sensibilidad, estaba naciendo.
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NOTAS:
1) Vizconde René de
Chateaubriand (1768-1848) escritor insigne, nacido en Saint-Malo.
Viajó a los Estados Unidos de América, regresando
a Francia justo en el momento de la Revolución, lo
que lo llevó a emigrar a Inglaterra en 1792, donde
vivió algunos años. De regreso a Francia en
1800, entabla buenas relaciones con el Primer Cónsul,
pero se disputa con él tras el episodio del duque de
Enghien. Más tarde, bajo la restauración, será
embajador en Londres y enseguida ministro de Asuntos Exteriores
de 1822 a 1824. Posteriormente, manifestará claramente
su oposición al gobierno del rey Carlos X.
Su consagración literaria se cristaliza con la publicación
de su novela El Genio del Cristianismo, en 1802 (vid.6),
pero su obra maestra es sin duda el diario apasionado y apasionante
de su vida, las Memorias de ultratumba, escritas de 1809 a
1841 y publicadas de manera póstuma entre 1848 y 1850
en el diario La Presse. Chateaubriand es considerado
el padre del romanticismo literario en Francia.
2) Exercices publics d’élèves.
3) Ópera-Cómica.
4) Teatro Italiano.
5) Las bodas de Fígaro, Así hacen
todas y Don Juan.
6) El Genio del Cristianismo (1802), obra maestra
de Chateaubriand (vid.1), en la cual el autor se propone demostrar
que la religión cristiana es la más favorable
a la eclosión y al desarrollo de las artes y de la
poesía.
7) Etienne Méhul (1763-1817). Compositor francés
nacido en Givet, autor de obras dramáticas (Joseph),
sonatas para piano y múltiples piezas muy populares
entre las cuales destaca su musicalización del legendario
Chant du Départ (1794).
8), Luigi Cherubini (1760-1842). Compositor nacido en Florencia,
Italia. Se naturalizó francés y dirigió
el Conservatorio de París. Autor de diversas sinfonías,
óperas, cuartetos, y obras religiosas.
9) Jean-François Le Sueur (1760-1837). Compositor francés
de música religiosa y dramática nacido en Drucat,
población cercana a Abbeville. Junto con Giovanni Paisiello
(1740-1816) y Nicolas Roze (1745-1819), fue uno de los compositores
de la Misa de la Coronación del Emperador
Napoleón.
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 |
La
música durante el Imperio, por
Jean Mistler, de la Academia francesa. |
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La
danza durante el Imperio, por Isis Wirth
Armenteros. |
 |
La
Columna napoleónica, canción
popular. |
 |
Coplas
sobre la jornada de Waterloo,
por Pierre-Jean de Béranger. |
 |
La
vieja bandera, canción
de Pierre-Jean de Béranger. |
 |
Recuerdos
del pueblo, canción
de Pierre-Jean de Béranger. |
 |
El
cinco de mayo, canción
de Pierre-Jean de Béranger. |
 |
Los
dos granaderos, canción
de Pierre-Jean de Béranger. ¡En
línea próximamente! |
|
La
Columna, canción popular. |
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