Instituto Napoleónico México-Francia, INMF.
¡Anuncie su negocio en el  sitio del INMF!
¡Anuncie su librería en el sitio del INMF!  - Annoncez votre librairie sur le site de l'INMF!
“Los Amigos del INMF” – “Les Amis de l’INMF”
Líneas del Presidente
Actualidades
Delegaciones internacionales. Delegaciones
El Alma de Napoleón. El Alma de Napoleón  
Vida de Napoleón. Vida del Emperador Napoleón I el Grande
Crónicas del Consulado y del Imperio
Envenenamiento
Artículos y textos diversos
La Consagración
Simbólica imperial
Cartografía general
Ideas del siglo napoleónico
Historia general
La leyenda napoleónica
Literatura durante el Imperio
Religión
La obra civil
El arte de la guerra
Economía, finanzas, comercio
La Marina imperial
La vida cotidiana durante el Imperio
La caída del Águila
Santa Helena y la deportación
El regreso de las cenizas
Cronología
Los Mariscales
Los Hombres
Genealogía
La Familia Imperial de Francia
Libros y revistas
Imaginería
Pintura durante el Imperio
Escultura y relieves
Música durante el Imperio
Numismática y falerística
Herencia y patrimonio
Filmografía
Napoleón, México, y América
Colecciones y piezas históricas
Unidades y uniformología
Monumentos y sitios históricos
Entrevistas
Librerías
Napoleón para la juventud
Los animales y la epopeya
Sugerencias y correo de los lectores
Tienda
Ligas de interés
Libro de Oro
Voluntariado
Patrocinadores
Los Amigos del INMF
Patrocinar al INMF
Publicidad y anunciantes
Anunciése en el INMF
Inscríbase a nuestro boletín de información (gratuito)

 

RESEÑA GENEALÓGICA DE LA CASA BONAPARTE, LUEGO « NAPOLEÓN »*

Vida de S.M.I. el Emperador y Rey Napoleón I el Grande.
Vida de S.M.I. el Emperador y Rey NAPOLEÓN I

Por

Eduardo Garzón-Sobrado
Presidente-fundador del Instituto Napoleónico México-Francia

Prof. Sir Eduardo Garzón-Sobrado, Presidente-fundador y director general del Instituto Napoleónico México-Francia .
E. Garzón-Sobrado
« Los hombres como Napoleón no tienen padre y no tienen hijo; nacen como meteoros en el crepúsculo de la mañana, atravesando de un horizonte al otro el cielo que iluminan y van a fundirse en el crepúsculo de la noche »
Alejandro Dumas.

La familia Buonaparte, ulteriormente Bonaparte y hoy NAPOLEÓN, tiene sus orígenes en Toscana, más precisamente en Florencia y en Treviso, en donde encontramos su huella ya desde el Siglo XI. Según algunos genealogistas, un Buonaparte formó parte de la primera Cruzada. Para algunos otros, una rama de la ilustre familia de los Carolingios habría tomado un feliz partido durante una de aquellas querellas intestinas tan caras a las comunas italianas del medioevo, lo cual le hubiese valido la apelación de «Buona Parte», (buena parte o más exactamente buen partido). Parecería que los Buonaparte ancestros de Napoleón vivieron en el entorno de los Médicis, uniéndose a veces a los Orsini. En la segunda mitad del Siglo XIII, el patricio florentino Guglielmo Buonaparte, implicado en la confrontación entre Güelfos y Gibelinos, fue declarado rebelde y expulsado de Florencia.

Escudo de armas de la Casa Buonaparte

Partió entonces a vivir en Sárzano, pequeño pueblo de la provincia de Génova, en donde su familia se perpetuó hasta 1529, ejerciendo los oficios de notarios, abogados y miembros del consejo de los ancianos. En este aspecto, cabe resaltar que el ancestro más antiguo formalmente identificado y en línea directa de Napoleón es un cierto Francesco Buonaparte, quien deja Sárzano y parte hacia Ajaccio en el año 1514.

Ahora, este largo intermedio familiar llegará por completo a su término cuando el último vástago de esta rama genovesa emigra hacia Córcega. Su descendencia también se caracterizará por el hecho de que estará formada en general por hombres en quienes el gusto de las letras estaba bien marcado.

A partir de este punto, los descendientes de la familia, habiendo perdido definitivamente el brillo de su rango, se contentan con vivir gracias a las magras rentas y entradas que les aseguran sus pobres propiedades: pequeños campos de olivo, algunos viñedos, y sus escuetos rebaños de cabras y borregos, situación algo deslucida e insípida, ciertamente, pero que no por ello les hizo perder su adusto orgullo de antigua raza patricia.
-
La Casa Buonaparte
Calle Malerba (hoy Bonaparte), en Ajaccio, Córcega.

 

NAPOLEONE DI BUONAPARTE nace el 15 de agosto de 1769 en Ajaccio, con el nombre de bautizo Napoleón, Carlos, José-María, Sebastián-Nicolás, José, Carlos-María, Sebastián, Francisco, Jerónimo, Gabriel, Francisco, Juan, César, como consta en el acta del 21 de julio de 1771. Su padre, Carlo María Buonaparte, era un notable de la isla de bella raza, físico aventajado, coraje natural, una inteligencia aguda y un cierto talento en el campo de las letras, pero frívolo según la expresión del mismo Napoleón, «demasiado amigo del placer para ocuparse de sus hijos», diría. Orador hábil y entusiasta, había obtenido una licencia en la Universidad de Pisa y fue nombrado asesor de la jurisdicción real francesa de Ajaccio. Era un abogado reconocido, adjunto al consejo superior de Córcega, y diputado de la nobleza de la isla, lo que por otro lado le permitirá acreditar doscientos años de pertenencia a la nobleza ante el Consejo Superior de Córcega cuando sea cuestión de enviar a su pequeño Nabulio al Colegio de Autun, en 1778, y enseguida a la escuela militar real de Brienne, en 1779.

"Certificamos al Rey que Napoleone de Buonaparte, nacido el 15 de agosto de 1769, hijo de noble Carlos Maria de Buonaparte"...  Pulse para ver el fac-simile del certificado de nobleza de Napoleón en su integridad.
Extracto del certificado de nobleza de Napoleón

 

Carlo contrae matrimonio en 1764 con la hija del inspector general de puentes y caminos de Ajaccio, María Letizia Ramolino, de 16 años de edad. Conocida como la «pequeña maravilla de Ajaccio», la joven esposa era una mujer célebre por su gran belleza, fuerte, y aun un poco viril; descendiente de los Condes de Coll’Ato, y perteneciente a la antigua familia de los Pietra Santa.

Carlo y Letizia tendrán once niños, de los que ocho llegarán a la edad adulta. Entre ellos, el mayor será
Giuseppe –José– nacido en 1768, futuro Rey de Nápoles y mas tarde de España, y al cual seguirá, el año siguiente, Napoleón, su miembro más ilustre, alumno de la escuela militar de París de la que egresa con el grado de teniente en segundo de artillería, promovido general de brigada en 1793, general en jefe el 26 de octubre de 1795 a la edad de 24 años, Primer Cónsul de Francia en 1800, y proclamado Emperador de los Franceses el 18 de mayo de 1804, a los 34 años... Inspirándose en las dinastías Merovingia –de la cual retoma especialmente un buen número de elementos simbólicos, como las míticas abejas imperiales–
 Cuarto natal del Emperador Napoleón
y sobre todo en la Carolingia (la figura del gran Carlomagno fascinó siempre al Emperador), Napoleón
busca fundar la IV dinastía de la monarquía francesa, la rama de los «NAPOLEÓNIDAS».
En efecto, es coronado en la catedral Nuestra Señora de París el 2 de diciembre de dicho año por el propio Papa Pío VII.
De esa manera, Napoleón se convirtió en uno de los tres únicos soberanos de Francia en poder enorgullecerse del rarísimo privilegio de ser consagrado por el Soberano Pontífice en persona; sus ilustres predecesores fueron los reyes Pipino el Breve, padre de Carlomagno, en 754, y Ludovico Pío, en 816, quienes fueron coronados respectivamente por Esteban II en Saint-Denis, y por Esteban V, en Reims. Por lo demás, Napoleón será coronado Rey de Italia el 26 de mayo de 1805, en Milán.

Tras la anulación, en 1810, de su primer matrimonio con Marie-Josèphe-Rose Tasher de la Pagerie, por él llamada «Josefina» (1763-1814), vizcondesa de Beauharnais, el Emperador Napoleón desposará en abril del mismo año a la Archiduquesa María Luisa de Austria (1791-1847) hija de Francisco I, emperador de Austria. De esta unión nacerá, el año siguiente, el pequeño Napoleón Francisco Carlos José, llamado Napoleón II (1811-1832), Príncipe Imperial, Rey de Roma, Príncipe de Parma, Duque de Reichstadt, y conocido más tarde bajo la apelación novelesca de «el Aguilucho».
Tristemente el melancólico joven morirá en la flor de la edad sin descendencia alguna, aunque una leyenda tenaz, lanzada por la archiduquesa Sofía, pretende que habría sido el padre de Fernando Maximiliano, archiduque de Austria, y Emperador de México.

En esas condiciones, corresponderá entonces al sobrino de Napoleón, Napoleón III, asegurar la continuidad.
Hijo de Luis Bonaparte, Rey de Holanda, es en primera instancia elegido presidente de la República en 1848, antes de ser proclamado emperador el 1° de diciembre de 1852. Su investidura en dicha calidad se levará a cabo el día siguiente, 2 de diciembre, en el Hotel de Los Inválidos, en París.
Después de su derrota en la desastroza guerra franco-prusiana, abandona el trono en 1870 y parte al exilio en Gran Bretaña, en donde fallecerá el 9 de enero de 1873. Su hijo, Eugenio Luis, Napoleón VI, jefe de la Casa Imperial, morirá asesinado por los salvajes en África, en 1879, sin dejar heredero, lo cual pone fin a toda esperanza de restauración imperial.

Napoleón III fue el último soberano de Francia y ningún miembro de la familia imperial ha gobernado al país desde entonces. Posteriormente, el patronímico Napoleón substituirá al de Bonaparte* por iniciativa del Príncipe Víctor Napoleón (1862-1926), nieto del rey Jerónimo de Westfalia. En líneas exclusivamente masculinas, sólo subsisten en nuestros días, en el linaje imperial, los príncipes de la descendencia de Jerónimo; el jefe actual de la Casa Imperial de Francia es, desde el 11 de julio de 2004, Su Alteza Imperial y Real don Jean-Christophe, Príncipe Napoleón, quien de subir alguna vez al trono de Francia sería proclamado Su Majestad Imperial y Real Napoleón IX.

En lo que concierne a la descendencia directa de Napoleón I, dos ramas ilegítimas en línea masculina han alcanzado nuestra época: los Condes León, hoy extinta, y los Condes Colonna-Walewski.
En su línea femenina, fruto de la rama que deriva de la unión entre el Emperador y Émilie de Pellapra, subsiste un presunto representante en la persona de Bernard Peter de Salis-Soglio. No obstante, esta rama es muy incierta y ha sido puesta en duda, e incluso desmentida por diversos especialistas; en éste último caso, en especial por el profesor Jean Tulard.

* Como lo explica S.A.I. el Príncipe don Carlos Napoleón, «El uso actual del apellido Napoleón y no Bonaparte viene de un uso aparecido en la rama mayor de la familia, que buscaba distinguirse de sus menores. Pero las ramas masculinas mayores se extinguieron una tras otra. En 1924, el nieto de Luciano, Rolando Bonaparte, el padre de la célebre psicoanalista María Bonaparte, murió. No quedó más que una sola rama masculina, la de mi ancestro Jerónimo. Fue entonces cuando mi abuelo Víctor cambió a su vez nuestro nombre de Bonaparte a Napoleón».


La Familia Imperial de Francia
Ascendencia de Su Alteza Imperial y Real Juan Cristóbal, Príncipe Napoleón
Cuadro genealógico esencial de la Casa Imperial de Francia
Línea genealógica exhaustiva de la Casa Imperial de Francia


¡Apoye al INMF!  - Soutenez l'INMF!
¡Síganos en Facebook! -  Suivez-nous sur Facebook! - Follow us in Facebook!
¡Anuncie su negocio en el  sitio del INMF!
Francósfera México-Francia, el portal de la promoción y de la defensa de la Francofonía en América.
Bienvenido a la página oficial del Premio Memorial Conde de Las Cases.
Bienvenido a la página oficial del Círculo Melófilo Héctor Berlioz.
Cinematógrafo Imperial Folia Lumière.
Bienvenido a la página oficial de las Jornadas Alfonsinas; Memorial Alfonso Reyes.
 
Vida, obra y muerte de Napoleón Bonaparte
¡Anuncie su negocio en el  sitio del INMF!
"
Página diseñada por:
Studios Folía Lumière. ¡Contáctenos!