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PESAR DE SUS DETRACTORES, LA TESIS DEL ENVENENAMIENTO
CRIMINAL DE NAPOLEÓN SE ABRE PASO |
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por |
Jean
Claude Damamme |
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| Sr.
Damamme |
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En
el suplemento « Televisión »
de los grandes diarios Le Figaro y Ouest
France (semana del 12 al 19 de enero) en la
rúbrica « Forum », un lector
del diario evoca la serie « Napoleón
» de France 2. Después de
haber emitido algunas críticas sobre la película,
escribe lo que sigue:
« …
Cuando el Emperador muere en Santa Elena, no fallece
en una cama en una recámara anodina, sino
en medio de una sala de operación de la época
dotada con medicamentos dudosos, y rodeado de los
suyos y de algunos Ingleses.. Puesto
que Napoleón murió claramente envenenado.
Pero para la historia eso podía ser causa
de desorden: entonces se optó por una muerte
natural en un cuarto aislado. »
Respuesta de la revista:
« Gracias por estas precisiones
y recordemos que el Napoleón, transmitido
por France 2, es ante todo una ficción.
En cuanto a la tesis del envenenamiento,
sin querer iniciar una polémica, un reciente
estudio científico, comanditado por la revista
Science & Vie, elimina esta hipótesis
y llega a la conclusión de una muerte natural
por las consecuencias de una enfermedad. La presencia
de arsénico en los cabellos del Emperador
resultaría de un método de conservación
de su cuerpo. »
He aquí la aclaración
que Jean-Claude Damamme, representante en Francia
de la Sociedad Napoleónica Internacional,
ha comunicado a la revista, pidiéndole ser
tan amable de publicarla en su siguiente número:
TV MAGAZINE
Rúbrica « Forum »
66, avenue Marceau
75008 PARÍS
28 de enero de 2003
Señor Redactor en Jefe,
Tuve conocimiento, en su número del 12 al
19 de enero del correo de uno de sus lectores, el
Sr. Fabrice, de Darmilly, consagrado, entre otras
cosas, al envenenamiento de Napoleón, y de
la respuesta que usted le dio.
En mi calidad de representante en
Francia de la International Napoleonic Society,
que sostiene esta tesis, deseo hacer un breve comentario:
sin iniciar una polémica, pido su atención
sobre el hecho de que, cualquiera que sea la publicidad
que la revista Science & Vie haya dado
a los análisis que hizo realizar, éstos
no pueden invalidar ipso facto los resultados de
los que fueron efectuados en 2001 por la Universidad
Louis-Pasteur de Estrasburgo, líder reconocido
en el ámbito del análisis toxicológico
de los cabellos. Esta es precisamente la razón
por la cual el presidente de la Sociedad, el canadiense
Ben Weider, le confió cinco mechones de cabellos
– todos perfectamente identificados –
de Napoleón. Los resultados pusieron de manifiesto
muy importantes dosis de arsénico transmitido
a los cabellos por el flujo sanguíneo y no
por contaminación externa.
Afirmar perentoriamente, como lo hace la revista
Science & Vie, el contrario y presentar,
para apoyar esta afirmación, argumentos «
de historiadores », pero inadmisibles puesto
que atribuyen la presencia de arsénico en
los cabellos de Napoleón al « humo
de una estufa » o al « pegamento del
papel tapiz » – ambos de nocividad «
selectiva » puesto que el Emperador fue el
único intoxicado – no basta para que
pueda erigirse en único detentor de la verdad.
Para la pequeña historia, diré que
estos análisis van, precisamente, muy bien
en el sentido de la tesis « oficial »
– el cáncer del estómago –
evocada con mucha pertinencia por su lector, y defendida
con encarnizamiento y mala fe por los historiadores
napoleónicos, para que puedan ser aceptadas
sin reserva.
Agradeciéndole el tener la amabilidad de
publicar esta aclaración en número
próximo de TV Magazine, le ruego,
Señor Redactor en Jefe, aceptar la expresión
de mis sentimientos más distinguidos.
Sr. Jean-Claude Damamme,
FINS
Esta
aclaración fue publicada en el suplemento
« Televisión » de los dos diarios
en el número que cubría la semana
del 2 al 9 de marzo (página 51).

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