|
Lógicamente,
todo
lector interesado
en adentrarse
en la historia
y en la bibliografía
napoleónica
debe, primordialmente,
referirse directamente
a los testigos
de la historia,
leyendo para ello
las memorias y
testimonios dejados
por los actores
y partícipes
de la epopeya,
ya sean soldados
(Coignet, Marbot,
Parquin, etc.),
civiles (la duquesa
de Abrantés
etc.) grandes
dignatarios (Thiébault,
Bourgoing, Rapp
etc.), sin olvidar
a los grandes
memorialistas
como los Las Cases,
Bertrand, Marchand,
Saint-Denis, Gourgaud,
O’Meara
etc.
No
obstante, sin
contemplar aquí
la vasta obra
literaria y poética
de autores como
Víctor
Hugo, Heinrich
Heine, Goethe,
Honorato
de Balzac, Alessandro
Manzoni, Gérard
de Nerval, Friedrich
Nietszche, Alfred
de Musset, Aleksander
Pushkin, Stendhal,
Barthélemy
y Méry,
etc., presentamos
enseguida a los
grandes historiadores
que desde un punto
del análisis
historiográfico
y biográfico,
han ido, desde
el siglo pasado,
a contracorriente
de la doctrina
anglófila
y de los dictámenes
políticamente
orientados de
la educación
escolar oficial.
Recomendamos a
los siguientes
autores: |