 |
| Exhumación
de
los
restos
de
Napoleón,
en
1840 |
|
|
Por
Alexandra
Bris
Publicado
en « Biofutur
» n° 245,
en junio de 2004, página
19
Traducción
del Instituto Napoleónico
México-Francia
©
Fallecido
el 5 de mayo de 1821 en
la isla de Santa Elena,
Napoleón Bonaparte
es objeto de numerosas
especulaciones en cuanto
a la causa exacta de su
muerte.
A partir de 1960, el laboratorio
de investigación
de la central nuclear
de Harwell con la ayuda
de la universidad de Glasgow
ponía en evidencia
la presencia de arsénico
en los cabellos de Napoleón,
con concentración
superior a la normal.
Estos resultados fueron
confirmados en 1995 por
el FBI estadounidense.
En abril de 2000, durante
una reunión en
el Senado, estos resultados
fueron contestados por
toxicólogos franceses.
Con la finalidad de completar
los análisis precedentes,
el Dr. Ben Weider, Presidente
de la Sociedad Napoleónica
Internacional, entregó
al Instituto de Medicina
Forense de Estrasburgo
cinco muestras de cabellos
del Emperador, autentificados
por sus servicios. Se
trata de un ejemplar recogido
por el Conde de Las Cases
el 16 de marzo de 1816,
de dos ejemplares cortados
el 6 de mayo de 1821 y
otorgados a Lady Holland
y al Abate Vignali, y
finalmente de dos ejemplares
más cortados el
6 de mayo de 1821 y dados
a Abraham Noverraz y a
Louis Marchand.
Tras su descontaminación
por medio de acetona y
agua caliente, los cabellos
que pesaban entre 0,5
y 2,2 mg. fueron hidrolizados
con sosa 1,00 N, enseguida
neutralizados con ácido
nítrico 1,03 N.
El arsénico fue
dosificado por espectrofotometría
de absorción atómica,
en modo pirolítico,
por el método de
añadiduras dosificadas.
Según las muestras
analizadas, las concentraciones
de arsénico variaron
de 6,99 ng/mg. a 38,53
ng/mg. La fisiología
humana acepta concentraciones
capilares en arsénico
variando de 0,1 a 1,0
ng/mg. El análisis
de cabellos de Napoleón
muestra pues, sin ninguna
ambigüedad, una exposición
repetida al arsénico.