« Tout pour l'Empire » - Instituto Napoleónico México-Francia.

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México.
Francia.
Instituto Napoleónico México-Francia - Institut Napoléonien Mexique-France
Eduardo Garzón-Sobrado, fundador.
25 de mayo de 1808
DECRETO DE BAYONA
Y PROCLAMA A LOS ESPAÑOLES
Traducción del Instituto Napoleónico México-Francia ©

DECRETO DE BAYONA, DEL 25 DE MAYO DE 1808

Habiéndonos cedido los reyes y los príncipes de España sus derechos a la corona, como resulta de los tratados del 5 y 10 de mayo y de las proclamas dirigidas a la junta y al consejo de Castilla.

Hemos decretado y decretamos, ordenado y ordenamos las disposiciones siguientes:

Art. 1º

La asamblea de los notables, ya convocada por el gran duque de Berg, se reunirá en Bayona el 15 de junio.
Los diputados estarán provistos de los votos, peticiones, denuncias y quejas de sus comitentes, para servir a sentar las bases de la nueva constitución que debe gobernar la monarquía.

Art. 2º

Nuestro bien amado cuñado el gran duque de Berg es prolongado en sus funciones de teniente general del reino.

Art. 3º

Los ministros, el consejo de Estado, el consejo de Castilla y todas las autoridades religiosas, civiles y militares, son confirmados en tanto que necesarias.
La justicia continuará a ser administrada de la misma manera y según las mismas formas que en el pasado.

Art. 4º

El presente decreto será registrado en el consejo de Castilla y publicado por doquiera que sea necesario, a fin que nadie pretenda causa de ignorancia.

Dado en nuestro palacio imperial y real de Bayona, el 25 de mayo de 1808.

NAPOLEÓN.

 


PROCLAMA A LOS ESPAÑOLES, el 25 de mayo de 1808

Extracto del diario Moniteur del 18 de junio de 1808

Bayona, 25 de mayo de 1808

Españoles, después de una larga agonía, vuestra nación perecía. He visto vuestros males; voy a aportarles remedio. Vuestra grandeza, vuestro poderío forma parte del mío.
Vuestros príncipes me han cedido todos sus derechos a la corona de las Españas. No quiero reinar en vuestras provincias, pero quiero adquirir títulos eternos de amor y al reconocimiento de vuestra posteridad.

Vuestra monarquía es vieja: mi misión es rejuvenecerla. Mejoraré todas vuestras instituciones, y os haré gozar, si me secundáis, de los beneficios de una reforma, sin disgustos, sin desórdenes, sin convulsiones.

Españoles, he hecho convocar una asamblea general de las diputaciones de las provincias y de las ciudades. Quiero asegurarme por mí mismo de vuestros deseos y de vuestras necesidades.

Renunciaré entonces todos mis derechos, y colocaré vuestra gloriosa corona en la cabeza de otro yo mismo, garantizándoos una constitución que concilie la santa y saludable autoridad del soberano con las libertades y los privilegios del pueblo.

Españoles, acordaos de lo que han sido vuestros padres; ved en lo que os habéis convertido. La culpa no es vuestra, sino a la mala administración que os ha regido. Estad llenos de esperanza y de confianza en las circunstancias actuales; pues quiero que vuestros últimos sobrios conserven mi recuerdo y digan: ¡Él es el regulador de nuestra patria!

Dado en nuestro palacio imperial y real de Bayona, el 25 de mayo del año 1808.

NAPOLEÓN.