« Tout pour l'Empire » - Instituto Napoleónico México-Francia.

Instituto Napoleónico México Francia.
México.
Francia.
Instituto Napoleónico México-Francia - Institut Napoléonien Mexique-France
Eduardo Garzón-Sobrado, fundador.
SEGUNDO DECRETO DE MILÁN
Del 17 de diciembre de 1807
Quema y venta de las mercancías inglesas
Grabado de Henri Félix Emmanuel Philippoteaux (1815-1884)
Traducción del Instituto Napoleónico México-Francia ©
El 21 de noviembre de 1806, el EMPERADOR NAPOLEÓN decreta, desde su Palacio de Berlín, el bloqueo continental en contra de Inglaterra. Prohíbe a los países bajo influencia francesa todo comercio con ese país esperando causar con ello la asfixia de la economía británica y obligar a Albión a firmar la paz. Esta medida no es una agresión arbitraria y gratuita, sino la respuesta formal al previo bloqueo de la costa continental decretado por el gabinete británico el 16 de mayo de 1806, cerrando así al comercio y al libre tránsito un espacio gigantesco que se extendía desde Brest hasta la isla de Elba. Es de señalar que no solo los navíos franceses estaban sometidos a dicho bloqueo, sino los de cualquier país, incluso neutro, así como a las tripulaciones mismas de todo bastimento, ya fuera militar o de comercio, presas de imposiciones, incautaciones e incluso apresamientos contrarios al derecho internacional.
Dos decretos, llamados de Milán, realizados en noviembre y en seguida en diciembre de 1807, completan las disposiciones francesas.

NAPOLEÓN, Emperador de los Franceses, Rey de Italia, protector de la Confederación del Rin;

Vistas las disposiciones decretadas por el gobierno británico, con fecha del 11 de noviembre pasado, que someten a los bastimentos de las potencias neutras, amigas u aliadas de Inglaterra, no solo a una visita por los cruceros ingleses, pero aun a una estación obligada en Inglaterra y a una imposición arbitraria de tanto por ciento sobre su cargamento, que debe ser regulada por la legislación inglesa;
Considerando que por estos actos el gobierno inglés ha desnacionalizado los bastimentos de todas las naciones de Europa; que no está en poder de ningún gobierno transigir acerca de su independencia y sus derechos, siendo todos los soberanos de Europa solidarios de la soberanía y de la independencia de su pabellón; que si, par una debilidad inexcusable, y que sería una mácula imborrable a los ojos de la posteridad, se dejara pasar en principio y consagrar por el uso semejante tiranía, los ingleses tomarían nota de ello para establecerlo en derecho, como se han aprovechado de la tolerancia de los gobiernos para establecer el infame principio que el pabellón no cubre la mercancía, y para dar a su derecho de bloqueo una extensión arbitraria y atentatoria a la soberanía de todos los Estados;
Hemos decretado y decretamos lo que sigue:

Artículo 1º

Todo bastimento, de cualquier nación que sea, que haya sufrido la visita de un navío inglés o se haya sometido a un viaje a Inglaterra, o haya pagado una imposición cualquiera al gobierno inglés, es por solo eso declarado desnacionalizado, ha perdido la garantía de su pabellón y se ha vuelto propiedad inglesa.

Artículo 2º

Ya sea que los dichos bastimentos, así desnacionalizados por las medidas arbitrarias del gobierno inglés, entren a nuestros puertos o en los de nuestros aliados, ya sea que caigan en poder de nuestros navíos de guerra o de nuestros corsarios, son declarados de buena y válida presa.

Artículo 3º

Las islas británicas son declaradas en estado de bloqueo en mar y tierra.
Todo bastimento, que cualquier nación que sea, cualquiera que sea su cargamento, expedido de los puertos de Inglaterra o de las colonias inglesas o en países ocupados por las tropas inglesas, es de buena presa, como contraviniendo al presente decreto, será capturado por nuestros navíos de guerra o por nuestros corsarios, y adjudicado al captor.

Artículo 4º

Estas medidas, que no son más que un ajusta reciprocidad para el sistema bárbaro adoptado por el gobierno inglés, que asimila la legislación a la de Argel, dejarán de tener su efecto para todas las naciones que supieran obligar al gobierno inglés a respetar su pabellón. Continuarán estando en vigor durante todo el tiempo que ese gobierno no vuelva a los principios del derecho de las personas, que regula las relaciones de los estados civilizados en el estado de guerra; las disposiciones del presente decreto serán abrigadas y nulas de hecho apenas el gobierno inglés haya vuelto a los principios del derecho de las personas que son también los de la justicia y del honor

Artículo 5º

Todos nuestros ministros están encargados de la ejecución del presente decreto que será incluido en el boletín de las leyes.

Ver también : Decreto del Bloqueo continental del 21 de noviembre de 1806