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MEMORIAL BEN WEIDER DE LOS RECIPIENDARIOS DE LA
MEDALLA DE HONOR DE LOS COMPAÑEROS DE LA
SOCIEDAD
NAPOLEÓNICA INTERNACIONAL
« Napoléon mort avec la Légion d’Honneur, fondée par lui ». G. Rouget; 1846.
Versión en castellano
Médaille d’Honneur des Compagnons de la Société Napoléonienne Internationale.
Medalla de Honor de los Compañeros de la SNI
GDE Bertoni fundidor; Milán.
Article en Français
« No hay inmortalidad otra que la que se deja en la mente de los hombres »
Napoleón.
 
LA MEDALLA DE HONOR DE LOS COMPAÑEROS DE LA SNI, ÚLTIMO PRESENTE DE BEN WEIDER
El 17 de octubre de 2008, el añorado Dr. Ben Weider, Oficial de la Legión de honor, Antiguo Combatiente, erudito napoleónico de estatura mundial y fundador de la Sociedad Napoleónica Internacional, nos dejaba brutalmente falleciendo en Montreal, ciudad en la que nació y donde construyó una vida rica en éxitos diversos y en descubrimientos eméritos en el campo de los estudios napoleónicos, logros excepcionales que le valieron un lugar privilegiado en el Panteón de los defensores de la gloriosa memoria del EMPERADOR NAPOLEÓN I.
Ahora, algunas semanas antes de su deceso, el filántropo instituía una condecoración original que venía inopinadamenta a añadirse a la prestigiosa Medalla de la Legión del Mérito, creada por él en 1996.
En efecto, como guiado por una extraña premonición, Ben, en julio de 2008, había deseado distinguir a un cierto número de Compañeros de la SNI, hombres que por sus esfuerzos incansables « contribuyen a hacer caso omiso de las mentiras y de las calumnias que mancillan la imagen del Emperador », otorgándoles una distinción excepcional que les confería el título de « Miembro de Honor » de la Asociación.
En este 1º de febrero de 2009, día que habría sido el de su 85º aniversario, el Instituto Napoleónico México-Francia y sus miembros, de la manera más respetuosa y agradecida, desean rendir a nuestro amigo difunto un último y muy significativo homenaje, creando para tal efecto este espacio especial y permanente, dedicado a su memoria
, en el que todos los recipiendarios de esta recompensa estarán en medida de consagrarle un último testimonio solemne y de recuerdo perenne.
© Bernard Bujold - LeStudio1.com

Ben Weider CM, CQ, CStJ, PhD (1923-2008)
Oficial de la Legión de Honor
.
Oficial de la Orden de Canadá

Fundador y primer Presidente de la SNI.

Médaille d’Honneur des Compagnons de la Société Napoléonienne Internationale.

Amistades Francófonas Internacionales
Institut Napoléonien Mexique-France.
Napoleón coronado (1807)
Laurent-Philippe Roland.
Academia francesa
PALABRAS DE PRESENTACIÓN
Hungría - Hongrie - Hungary.
-Por el Sr. Conde Alexandre de BOTHURI BÀTHORY
Expositor de colecciones históricas napoleónicas en el Museo de Bellas Artes de Montreal
Comte Alexandre de Bothuri Bàthory.
«Qué maravillosa iniciativa es perpetuar la memoria del amigo de todos Ben Weider... amigo del género humano que se batía con coraje para hacer caer las barreras raciales, religiosas entre los hombres y los prejuicios rehabilitando la memoria de un hombre ilustre y el más calumniado dado que un gigante, Su Alteza Napoleón I. Para parafrasear al Emperador... no hay inmortalidad otra que aquella del recuerdo vinculado a una persona que durante toda su vida y después de su muerte nos ha bañado con su aura dejando tras de sí un perfume de inmortalidad que se designa a veces como estado de gracia. Y el Sr. Ben Weider era uno de ellos... Por su sonrisa y sus ojos bañados de esa chispa de comprensión y de complicidad... se hacía inmediatamente por osmosis el amigo de todos... tratando sobre el mismo pie de igualdad y con deferencia al barrendero de la calle y al hombre de Estado pues uno como el otro son los engranajes de la sociedad, y uno como el otro sirven el interés de todos. Mecenas, contribuyó a la salvaguarda de la catedral de María-Reina del Mundo en Montreal, réplica en miniatura de San Pedro de Roma, probando una vez más que estamos todos unidos por el mismo Dios único y hay que superar nuestras diferencias por el bien de la humanidad y la comprensión de su hermano.
Gracias Ben por su combate por defender tales valores y por su pasión por la vida y el destino del hombre de la Providencia Napoleón quien como usted creía en su estrella... Gracias por haber creado émulos y una red internacional de coleccionistas, de historiadores, de fieles que continuarán su obra...»

Médaille d’Honneur des Compagnons de la Société Napoléonienne Internationale.

Société Napoléonienne Internationale, SNI.
LA MEDALLA DE HONOR DE LOS COMPAÑEROS DE LA SNI
Hungría - Hongrie - Hungary.
Por la Srta. Rowayda Émile GUIRGUIS
Asistente personal del Dr. Weider
Mlle. Rowayda Guirguis.
«Un gran agradecimiento al INMF que en en este 1º de febrero, día del 85º aniversario del Señor Weider, tuvo la idea de dedicarle esta página, y gracias a todos los que aceptaron participar en ella.
Estas medallas tenían mucho valor a ojos del Señor Weider. Antes de expedirlas, las verificaba una a una, las tocaba como si impregnase en ellas su energía y luego las ponía de vuelta, él mismo, cuidadosamente en su estuche. Un gesto que me intrigaba pero que comprendí más tarde; seguramente se despedía de nosotros a su manera.
Desgraciadamente, nos dejó antes de poder leer sus cartas de agradecimientos pero sus testimonios hoy, todos reunidos, le harán, según sus propios términos, “Feliz como un rey”».

Médaille d’Honneur des Compagnons de la Société Napoléonienne Internationale.

Instituto Napoleónico México-Francia , INMF.
CUADRO DE LOS RECIPIENDARIOS
Instituto Napoleónico México-Francia , INMF.
FOTO
TESTIMONIOS
Este cuadro respeta el orden numérico determinado por el Sr. Weider durante la concesión de las medallas.
Las fotografías y documentos fueron provistos por los recipiendarios.©
1
Mme. Monique Berlioux.
Francia - France.
Sra. Monique BERLIOUX - Antigua Directora del Comité Olímpico Internacional (COI), Comendador de la Legión de Honor, Gran Oficial de la Orden nacional del Mérito
«Ben Weider fue un hombre excepcional.
Su comportamiento, su tenacidad, su éxito ejemplar en ámbitos tan diversos como difíciles, son testimonio de ello.
Ser sensible y abierto a los demás, dotado del sentido del honor y de deber, de la amistad verdadera, Ben Weider, partido de nada o casi, fundó una monumental y próspera empresa que tuvo repercusiones en el mundo entero. Paralelamente, creó la Sociedad Napoleónica Internacional que va, irradiando cada vez más.
Sus numerosos amigos que lo lloran la harán prosperar y perdurar. Ben Weider quedará en la Historia».
2
Général (2S) Michel Franceschi.
Francia - France.
Sr. General Michel FRANCESCHI - Comendador de la Legión de Honor, Consejero personal del Dr. Ben Weider
«Seducido hace cinco años por la noble misión de la Sociedad Napoleónica Internacional y la excepcional dimensión de su presidente Ben Weider, viví a su lado hasta su trágica desaparición una exaltante experiencia histórica al servicio de la memoria de Napoleón I.
Nuestras pláticas cotidianas, siempre calurosas y a veces animadas, trabaron entre nosotros al hilo del tiempo un vínculo indefectible. Ben Weider se volvió mi amigo en toda la acepción del término, podría decir mi hermano. Nuestra amistad fue tal que me escribió que “agradecía a Dios habernos permitido encontrarnos
. Conservo piadosamente este extraordinario testimonio.
Nuestra perfecta identidad de ópticas se expresó en un libro escrito en simbiosis y que lo había apasionado,
Napoleón defensor inmolado de la paz. Se había resueltamente dedicado con gran éxito a divulgarlo a través el mundo entero, haciendo así cohabitar nuestros dos nombres para siempre.
Photo: courtoisie du Général Franceschi. ©
Medalla de Oficial de la Legión de Honor concedida a Ben Weider por decreto presidencial del 14 de noviembre de 2008.
Gral. Michel Franceschi et Ben Weider, en 1990.
Con Ben, en 2004
Se interesó muy particularmente en redactar el prefacio para mis “Crónicas napoleónicas”, que componen una rúbrica especial de los sitios Internet de la a Sociedad Napoleónica Internacional y del Instituto Napoleónico México-Francia. Le dediqué la reedición de un libro cardinal para la memoria del Emperador, Napoleón y los manuales de historiade Renée Casin.
Ben Weider murió con la pluma en la mano, puede decirse que cayó con el arma en la mano en el campo de honor de la Historia.

Mi suprema satisfacción fue obtener del Presidente de la República francesa su promoción no se puede más merecida al grado de Oficial de la Legión de Honor.
Podemos imaginar que el Emperador le pellizcó la oreja al acogerle en la prestigiosa cohorte que había fundado para sus valerosos Compañeros».
3
M. Jean-Claude Damamme.
Francia - France.
Sr. Jean-Claude DAMAMME - Escritor, Representante en Francia de la Sociedad Napoleónica Internacional, Miembro de la Société des Gens de Lettres de Francia, Miembro adherente de la Association des Écrivains Combattants
«Tan doloroso como pueda ser, estoy obligado a expresarme en pasado. Ben era – pero lo sigue siendo– mi amigo, y todavía no he asimilado, y aun menos admitido, su fallecimiento.
Napoleón ha perdido un defensor como no lo hubo nunca, y sobre todo en mi país, donde siempre es de buen tono insultar su memoria. Otra vez tuve ejemplos recientes.
Ben estaba enteramente dedicado a la memoria del Emperador; consagró a su defensa – ¡qué tristeza y qué vergüenza por cierto constatar que un hombre como Napoleón tenga necesidad de un defensor! – mucho de su tiempo y medios. Ben es un hombre que merece infinitamente respeto, un respeto que, desgraciadamente muchos, aquí en Francia, siempre le han negado.
Estoy feliz y orgulloso – ya he tenido la oportunidad de escribirlo en el
homenaje que dejé en el sitio del Instituto Napoleónico México-Francia – de haberle brindado mi colaboración. Como nuestras ideas sobre Napoleón concordaban, lo que habría podido no ser más que un deber – y ese deber lo hubiera cumplido con abnegación – fue también un placer.
Nadie puede ni podrá jamás remplazar a Ben, y, más allá de la tristeza que ésta nos inspira, su desaparición constituye una pérdida irreparable para Napoleón.
El Prof. Eduardo Garzón-Sobrado pidió a todos los que conocieron a Ben rendirle un homenaje que será publicado en el sitio del I.N.M.F el 1º de febrero, fecha de su aniversario.
Le doy gracias por esta idea delicada que le honra, pero que no me sorprende de su parte».
4
M. Jacques Duchesneau.
Canadá - Canada.
Sr. Jacques DUCHESNEAU - Caballero de la Orden Nacional del Mérito de Francia, Miembro de la Orden de Canadá, Caballero de La Orden Nacional de Quebec, Caballero de la Orden de la Pléyade

Homenaje a Ben Weider, ilustre fundador de la S.N.I.

« Se dice que el porvenir pertenece a los que creen en la belleza de sus sueños. Lo que el Sr. Weider aportó a escala internacional a sus conciudadanos, no es una abnegación calculable en número de horas. Es más bien la inmensidad de una obra, un modelo, el del gran ciudadano del mundo, es de un hombre de corazón que supo ir al borde de sus ambiciones y que endosó valores constantes de superación, de logros y de humanidad. Ben Weider fue un ser de calidad, un pionero, un visionario cuya reputación y liderazgo habrán sido su marca de comercio. Fue cubierto de doctorados y de títulos honoríficos, pero lo que uno retiene, es que sus acciones pudieron ser generadoras de múltiples beneficios para más de uno. Por doquier que viajó, el Sr. Weider fue capaz de utilizar el deporte y sus amplias investigaciones sobre el Emperador Napoleón para establecer acercamientos sociales, preocuparse por la suerte de los demás, movilizar los recursos del medio, apoyar, ayudar, reunir y proponer proyectos para el bien de todos.
Mensaje a mi amigo Ben Weider
«Querido Ben,
Es cierto que no sabemos la suerte que tenemos al tener a alguien precioso cerca de nosotros hasta que le perdemos. Todavía lo oigo hablar. Lo oigo reír a carcajadas después de haberme hecho rabiar o contado una buena broma. Lo oigo ilustrarme con sus consejos inestimables. Ahora, desde su partida tan repentina, descubro que todavía tenía tantas cosas que decirle. Así, hoy, cuando dejo que mis pensamientos vayan hacia usted, me place apreciar cada instante de la complicidad que nos unía. A esta fraternidad que nos permitió discutir de todo y que fue para mí perfectamente saludable, porque vivida en el mayor respeto.
¿Ya le he hablado de la leyenda del barquero? ¿Del que pone incondicionalmente su barca a disposición de la gente para ayudarla a atravesar de una orilla a la otra? Pues bien, era usted, ese barquero admirable. Durante toda su vida, usted hizo avanzar las cosas, fue un combatiente, un militante apasionado. Fue un funámbulo en las causas que defendió. Y lo he admirado por ello. Admirado, porque siempre fue capaz de encontrar el equilibrio en usted y transmitirlo a los demás.
Usted encontró constantemente el aplomo para superar las pruebas, volver a tomar apoyo y de nuevo partir.
Fue usted un hombre de paz, un soplo de vida, un faro en la noche, nunca inmóvil puesto que demasiado ocupado en darse líneas positivas y vivir intensamente. No ha tenido prejuicios, ni a priori, fue curioso de todo. Estuvo abierto, sin límites, al mundo exterior. Fue generoso, muy generoso.
Ben y el Sr. Duchesneau en Ottawa durante la ceremonia solemne de concesión a nuestro amigo de la Orden de San Juan, el 15 de noviembre de 2001.
A menudo fui testigo de esta magnanimidad. Lo ha obsequiado todo, sacrificado todo sin esperar devolución. Porque su corazón era puro y su objetivo era noble, usted fue humilde y discreto en el éxito y tuvo compasión hacia los que se derrumbaban. Esta digna modestia lo honra aun porque encarna la simplicidad de su verdadera grandeza, la apertura de mente de su verdadera sabiduría y la delicadeza de su verdadera fuerza. Pocas gentes saben que apenas una necesidad le era señalada, estaba usted allí para ayudar y entusiasmarse por una causa, activarse para enderezar los entuertos, y en un gran movimiento de fervor, desbaratar, como Don Quijote, los molinos de viento. Tenía usted ese don de revelar el otro a sí mismo, ponerlo de relieve, llevarlo a conocerse, a realizarse, a superarse, a mejorarse sin por ello dictarle cómo actuar. Hizo la demostración de que no estamos realmente en casa en esta tierra más que cuando nos preocupamos por nuestro prójimo en acciones impresas de compasión y de fraternidad. Pensar en el prójimo, saber estar presente cuando se debe, tener las palabras y los gestos que hacen falta, dar prueba de constancia en la fidelidad, he aquí el tipo de amistad que usted practicó, y es excepcional.
Ben, en lo más profundo de mi ser, sepultado bajo el sufrimiento, lejos de toda forma de distracción de la vida, existe un vasto y majestuoso silencio, un universo de calma, que nada puede turbar. Estoy solo en mis pensamientos. La pena de haber perdido a alguien que quiero es inconsolable. La plegaria y los buenos recuerdos, nada puede calmar mi dolor. ¿No tenía usted la costumbre de estar presente en mis momentos de tristeza? Quisiera darle la mano con palabras. Detenerla espiral de su partida. Pero creo que más vale darle testimonio muy simplemente de mi gran afecto y decirle que desde que nuestros vínculos se volvieron invisibles, permanecen aun, y siempre, extremamente poderosos para mí.
Pienso en usted y me doy cuenta de que las personas que realmente fueron importantes en mi vida pueden contarse en los dedos de una sola mano. Usted pertenece a esta mano. Pienso en usted y noto que sólo al sufrimiento no se le miente. Con el tiempo, espero que esta triste ruta de verdad se difumine tranquilamente. Pienso en usted y me doy cuenta de que el brillo de su mirada risueña y cómplice permanece en mí. Pienso en usted y tomo consciencia de que lo extraño enormemente. Gracias por haber pasado en mi vida. Nuestra amistad habrá sido un regalo del cielo, « un don de Dios » como me lo decía tan frecuentemente parafraseando a Napoleón.
Fue un amigo extraordinario y único. Estoy orgulloso de haberlo frecuentado de tan cerca en el transcurso de estos 15 últimos años. Será para siempre mi gran fuente de inspiración. Merece cosechar en el paraíso toda la dicha que sembró a su alrededor durante sus 85 años en la tierra. Cuídese bien allá arriba, Ben. Y conserve su lugar en medio de nosotros. Es importante para nosotros. Lo es para mí».
5
Prof. Sir Eduardo Garzón-Sobrado, Presidente-fundador del INMF.
México, Mexique, Mexico.
Sr. Eduardo GARZÓN-SOBRADO - De la Academia Nacional de Historia y Geografía (UNAM), Presidente-fundador del Instituto Napoleónico México-Francia, Representante de la Sociedad Napoleónica Internacional en los países hispánicos
«Pocas personas conocen el origen del Instituto Napoleónico México-Francia, y más raros aun son quienes saben que tres personas fueron figuras capitales desde su concepción y para su creación. Una de ellas, uno se lo imagina, fue Ben Weider, con quien entablamos una correspondencia regular algunos años antes por el intermediario de un conocido común, prestigioso académico inglés, el Prof. David Chandler. Todavía conservamos el mensaje que Ben nos transmitió al enterarse de la noticia del proyecto aun endeble de creación de nuestra institución: “Lo felicito enormemente por su energía y su deseo de querer hacer avanzar la historia de Napoleón, no sólo en México sino en el mundo hispánico, estaré feliz de colaborar con usted”.
Después de un largo periodo de maduración, la iniciativa estaba finalmente cristalizada el 15 de agosto de 2004. Habiendo Ben tomado su puesto a la cabeza del Comité científico, el INMF, rebosando de proyectos, provisto de un vacilante sitio napoleónico en Internet – el primero de la red en lengua castellana – que rebasaba difícilmente unos sesenta visitantes en su primer semestre de vida, veía la luz y comenzaba así una jornada incierta y de una complejidad que entreveíamos de entrada, pero que ciertamente no hubiéramos nunca imaginado tan ardua. “Nada es fácil en la vida”, acentuaba Ben dos años más tarde, en ocasión de la creación del I Premio Las Cases; “hay que batallar continuamente para llegar a sus fines y veo que tiene una determinación extraordinaria para lograr lo que ha realizado hasta el día de hoy”.
En 2007, realizábamos el II Premio Memorial ante un público de internautas que se elevaba ya a 310 000 lectores mensuales en un centenar de países, y Ben expresaba: “Encuentro maravilloso lo que ha logrado en dos años, los centros culturales, los editores, los centros académicos del mundo hispánico, francófono y anglófono lo conocen y se interesan en sus actividades. En tan poco tiempo, ha logrado y continuará esforzándose para dar a conocer la verdad sobre Napoleón. Admiro su entusiasmo y estoy muy orgulloso de usted”. Para
principios del 2008 alcanzábamos ya los 712 000 visitantes, y éste tipo de comentarios, que él gustaba de dirigirnos permanentemente, constituían un aliciente constante que nos ayudaba a continuar a pesar de todos los obstáculos. Algunos encontrarán esta apreciación inocente, ingenua; es no saber lo que significa erigir una institución juzgada “imposible” desde sus fundamentos mismos, darle forma de la nada con tan poco, y verla sin embargo crecer al hilo del tiempo, a precio de innumerables insomnios e inimaginables sacrificios; es ignorar, finalmente, lo que representa terminar una larga jornada de trabajo a las 22:00 horas, para comenzar una segunda a las 23:00 horas, día tras día, mes tras mes, año tras año.
¿Qué decir para concluir cuando debemos prescindir desde ahora, con un inexpresable pesar, de las palabras afectuosas que nuestro amigo desaparecido nos prodigaba con tanto apego, cuando nos ha precedido en el camino de la vida y que nos es preciso seguir nuestra ruta privados de su compañía y de su consejo?
Sólo nos resta avanzar, siempre y sin flaquear, siguiendo los pasos que nos ha marcado, pensando que desde allí donde se encuentra nos renueva calurosamente aquellas palabras premonitorias y tan significativas, trazadas de un soplo de vida ya vacilante en una misiva última, a partir de ahora inseparables de la medalla que las consagra y que, así como el recuerdo de nuestro amigo difunto, nos acompañarán cada día de nuestra vida y para siempre: “Mi querido amigo Eduardo, es usted un hombre al que respeto y adm
iro mucho; siempre hemos trabajado por el mismo objetivo. Le deseo una buena continuación y sepa que siempre puede contar conmigo”».
6
Pr. John Fournier.
Estados Unidos de América - États-Unis d'Amérique - United States of America.
Sr. John FOURNIER - Miembro del International College of Surgeons en Chicago

«Siempre que el nombre Napoleón Bonaparte sea recordado, el de Ben Weider surgirá por su descubrimiento del envenenamiento en Santa Helena del Empereur.
¡Por asociación Ben ha ganado inmortalidad histórica! Su memoria vive en las mentes de todos los que admiran los grandes logros de Napoleón. Yo extrañaré mucho a mi querido amigo. Misión cumplida después de 50 años, la prueba de que Napoleón realmente fue asesinado, el arma, ¡veneno raticida!
Por favor añadamos “Descansa bien” amigo mío a sabiendas de que estás para siempre entronizado en el Panteón de los Inmortales por tu gran descubrimiento del asesinato de Napoleón y vivirás por siempre en las mentes y en la memoria de los hombres, ¡este es tu gran legado por cumplir el último deseo del Emperador de que se le dijera al pueblo francés la verdad sobre su muerte!».

7
Pr. Em. Donald Horward.
Estados Unidos de América - États-Unis d'Amérique - United States of America.
Sr. Donald HORWARD - Profesor emérito de la Universidad Estatal de Florida, Caballero de la Legión de Honor, Comendador de las Palmas Académicas
«En 1998, durante el 29º encuentro del Consortium on Revolutionary Europe, Ben Weider otorgó un bienvenido regalo de 1,25 millones de dólares por medio de la Weider Health and Fitness Cooperation al Instituto sobre Napoleón y la Revolución francesa en la Universidad Estatal de Florida; su objetivo era apoyar al Instituto y asegurar el estudio del periodo napoleónico a perpetuidad. El Estado de Florida igualó este obsequio con una suma de $937 500 para elevar la dotación a $2,18 millones. Como resultado, en los primeros cuatro años tras la donación, el estudio del periodo napoleónico se ha incrementado inconmensurablemente.
La decisión de Ben Weider de establecer esta dotación a la Universidad Estatal de Florida estaba basada en el éxito del Instituto en atraer, formar, y colocar estudiantes; buscando incrementar los recursos de biblioteca, su liderazgo efectivo, y su apoyo real por parte de la Universidad Estatal de Florida. En añadidura, el Instituto se había vuelto el más activo y prolífico programa para el estudio de Napoleón en el país.
En 1998 la Cátedra
Ben Weider de Académicos Eminentes en Historia Napoleónica era establecida en la Universidad Estatal de Florida. Primera cátedra de estudios napoleónicos en los E.U., debía ser dirigida por el Director del Instituto. Una serie de “Compañías” Weider (Fellowships), prebendas y becas para viajes e investigación, profesorados visitantes, conferencias, premios, fueron igualmente creados para el estudio de Napoleón y se hicieron disposiciones previendo para un futuro Profesorado Asociado Weider en Revolución francesa. En un año, bastante interés se había generado del legado Weider para proveer las Compañías Weider.
Con la decisión de Ben Weider de apoyar al Instituto, postulaciones de estudiantes destacados de todas partes de los Estados Unidos aumentaron considerablemente. Como resultado, en el espacio de tres años trece estudiantes graduados habían sido recibidos en las Compañías Ben Weider para llevar a cabo trabajo de maestría y doctorado en el Instituto. Con el objetivo de mejorar su investigación, quince estudiantes habían viajado a Europa por medio de las Compañías Ben Weider para Viajes e Investigación a fin de trabajar en los Archivos de Francia y a menudo en España, Inglaterra, o Rusia.
Las Compañías para Viaje Ben Weider también capacitaron a los estudiantes para tomar parte en congresos internacionales llevados a cabo en Europa y Medio Oriente. Cuatro estudiantes asistieron o presentaron ponencias en el Congreso Internacional de Alessandria, Italia, dedicado a “Europa bajo Napoleón”, y dos estudiantes viajaron a Tel Aviv para presentar ponencias en el Congreso Internacional “Napoleón y los franceses en Egipto y Tierra Santa”.
Para 2003, treinta y siete estudiantes habían recibido las Becas para Viaje Ben Weider para asistir a conferencias académicas, especialmente el Consorcio de la Europa Revolucionaria. De éstos, diecinueve habían brindado presentaciones. Como resultado, quince estudiantes del Instituto habían visto sus artículos sobre Napoleón publicados en periódicos doctos avalados. En otros ejemplos, las Compañías para Viaje Ben Weider habían sido utilizadas para traer estudiantes de tierras distantes como la República de Georgia, para continuar sus estudios.
En el semestre de primavera de 2000, el Instituto tuvo la fortuna de recibir al Profesor James Leith de la Queen’s University en Canadá como profesor visitante de Revolución francesa, gracias al legado Weider. En su calidad de líder académico mundial en materia de imaginería durante la Revolución francesa, el Dr. Leith enseñó durante un curso sobre el periodo revolucionario; asesoró a estudiantes, dio una serie de conferencias en el campus, y presentó ponencias en instituciones aledañas de enseñanza superior. Los doctores Samuel Vichness y Harold Blanton también se presentaron en el Instituto y, apoyados por el Fondo Weider, brindaron exposiciones sobre sus investigaciones. En dos ocasiones, el Barón Roger Jomini viajó de Suiza a Mónaco para hacer alocuciones acerca de su famoso ancestro, el general Antoine-Henri Jomini.
Al cabo de tan solo cuatro años de que el legado Ben Weider estuviera a disposición del Instituto, once doctorados y catorce maestrías sobre el periodo napoleónico se habían completado, elevando el total de graduados del Instituto a ochenta y cinco. Por lo demás, dieciocho estudiantes más estaban trabajando simultáneamente en torno a Napoleón. Por consiguiente, en años subsecuentes se habían graduado ya en el Instituto más de cien estudiantes.
Con la creación del Fondo Weider en la Universidad Estatal de Florida, investigación seria y el interés en los estudios napoleónicos se intensificó. Aunque vastas cantidades de publicaciones existen en el ámbito, Ben Weider hizo posible que jóvenes estudiantes examinaran e investigaran temas nunca antes contemplados. En efecto, también contribuyó a perpetuar el estudio de la historia napoleónica al ayudar a financiar a futuros académicos que escribirán sobre este periodo y lo enseñarán en el Siglo XXI».
8
Dr. Serge Joyal.
Canadá - Canada.
Honorable Senador Sr. Serge JOYAL c.p. - Oficial de la Legión de Honor, Oficial de la Orden de Canadá, Oficial de la Orden de Quebec
«Las convicciones de Ben Weider y los esfuerzos que desplegó a todo lo largo de su vida para penetrar el misterio de la causa del fallecimiento del Emperador en 1821 constituyen a partir de ahora un jalón inevitable que los historiadores tendrán que tener en cuenta en el futuro.
Hizo valer un argumento científico que no puede ser repelido más que por medio de otra prueba científica de igual calidad. Lo cual, hasta ahora, no ha tenido lugar.
Es la razón por la cual Ben Weider estaba dispuesto a ofrecer otra « mejor prueba »: la del peritaje de los restos mortales del Emperador. La Historia lo dirá.
Pero hay otro legado de Ben Weider que nos es particular en Canadá: el de la importancia de la leyenda napoleónica en el Canadá francés. Ningún historiador le ha consagrado verdaderamente une investigación completa, salvo por un artículo del profesor Claude Galarneau de la Universidad de Laval en 1982.
Por supuesto Napoleón nunca vino a Canadá; nunca lo imaginó tampoco, pero su personaje histórico apuntaló la historia, tanto política como sociocultural, de los canadienses franceses durante más de 200 años.
Al haber donado su importante colección al Museo de Bellas Artes de Montreal, ancló de este lado del Atlántico un polo de interés que abrirá perspectivas de investigación y de reflexión únicas.
No podemos más que expresarle a él, a su esposa Huguette Weider, y a sus tres hijos, toda nuestra gratitud por su contribución excepcional a este patrimonio universal».
9
Pr. Mordechai Gichon.

 

Israel - Israël.
Sr. Mordechai GICHON, Sr.A., Ph.D., FSA. Presidente de la Israeli Society for Napoleonic Research, Lt. Col. (ret) IDF
«Tuve el gran placer de conocer a Ben Weider hace más o menos 25 años por medio de un intenso intercambio de cartas que abarcaban el marco de intereses culturales comunes. Después de haber sido hecho de manera bastante inesperada miembro de la SNI, busqué medios para promover los estudios napoleónicos imparciales en mi país y fundé la Sociedad Israelí para la Investigación Napoleónica. Ben Weider leyó el discurso inaugural.
Durante esta visita y otras ulteriores a Israel, cuando llevé a Ben a sitios históricos napoleónicos y otros y pasé tiempo con él en mi casa, nuestra amistad personal se amplificó. Ben continuó teniendo mucho interés por las actividades de la ISNR y nos apoyó con buenos consejos y ayuda financiera. Así, será rememorado por mí y los miembros de nuestra sociedad no solo por su mente, su saber, sus notables conocimientos y profunda comprensión del espíritu napoleónico, sino también en tanto que benefactor y amigo.
Su perseverancia para defender los frutos de su labor erudita en contra de, a veces, una crítica injusta, y su combate para combatir los prejuicios napoleónicos será para nosotros un ejemplo durable. Última cosa pero no la menor de ellas, es a través de Ben Weider y la SNI que conocí a muchos eruditos napoleónicos, y distinguiéndose entre ellos, a mis dos buenos amigos David Markham y Michel Franceschi.
Uno de los sabios judíos del periodo romano declaró que: “El mundo del virtuoso está construido sobre tres fundamentos: el aprendizaje, el trabajo y las buenas obras”. ¡Ningún obituario podría ser hallado que resuma mejor la vida de Ben Weider!»
10
M. Michel Bissonnet.

 

Canadá - Canada.
Sr. Michel BISSONNET - Alcalde del distrito de Saint-Léonard, Ex-diputado y ex-presidente de la Asamblea nacional de Quebec, Gran Oficial de la Orden de la Legión de Honor, Gran-cruz de la Orden de la Pléyade
«La partida de nuestro amigo Ben Weider nos ha, a todas y a todos, entristecido.
Fue un montrealés, un quebequense y un canadiense que nos honró grandemente y del que estuvimos y estaremos siempre muy orgullosos.
Durante una larga parte de su vida, Ben Weider se dio a conocer, tanto aquí en su país como en el extranjero, convirtiéndose en una figura emblemática del culturismo y lanzando una gama de equipamientos y de productos vinculados a la práctica de este deporte.
Fue un precursor en la promoción y la adquisición de sanas costumbres de vida y esta faceta de su personalidad continúa inspirando hoy a muchos.
Ben Weider también conquistó un gran renombre mundial convirtiéndose en uno de los más ilustres admiradores de Napoleón Bonaparte. Invirtió, tiempo y dinero, para rehabilitar la memoria de aquel célebre emperador de Francia y para constituir una imponente y prestigiosa colección de objetos de la época napoleónica que legó generosamente, justo antes de su fallecimiento, al Museo de bellas artes de Montreal.
Como miembro de honor de la Sociedad Napoleónica Internacional, un título que me confirió él mismo antes de su brusca partida, voy personalmente a conservar por siempre de Ben Weider el recuerdo de un hombre de pasión y de convicción, el recuerdo de un muy gran hombre».
11
Pr. Rafe Blaufarb.
Estados Unidos de América - États-Unis d'Amérique - United States of America.
Sr. Rafe BLAUFARB - Director del Institute on Napoleon & the French Revolution (Florida State University)
«El 17 de Octubre de 2008, el Dr. Ben Weider, el principal benefactor del Instituto, falleció repentinamente. Su muerte es una gran pérdida no solo para el Instituto, sino para toda la comunidad napoleónica internacional. Como académico y autor de muchos libros de historia napoleónica, el Dr. Weider ayudó a expandir nuestro conocimiento del gran hombre y sus tiempos. Como fundador y presidente de la Sociedad Napoleónica Internacional, era un organizador activo y que apoyaba de eventos históricos napoleónicos alrededor del mundo. Como generoso benefactor, el Dr. Weider le dio al Instituto en la FSU los medios financieros para convertirse en el mayor centro universitario para la historia napoleónica fuera de Francia. Desde la creación de las Comunidades Ben Weider, por él dotadas, en 1998, decenas de estudiantes de doctorado en historia napoleónica en la FSU se han beneficiado de dicha donación para completar su trabajo escolar, llevar a cabo su investigación de archivo en Europa, y escribir sus disertaciones. La decisión del Dr. Weider en 2007 de financiar una nueva comunidad dedicada específicamente al estudio de los logros no militares de Napoleón permitirá a todavía más estudiantes del Instituto llevar a feliz término proyectos de investigación para disertaciones originales. A través de su beca personal, su trabajo con la Sociedad Napoleónica Internacional, y su respaldo del Instituto en la FSU, el Dr. Weider continuará dando forma al campo de los estudios históricos napoleónicos en las décadas por venir. Su legado vivirá a través de los estudiantes a quienes su generosidad ha apoyado y sigue apoyando».
12
M. le Général Mathieu Ceccaldi.
Francia - France.
Sr. General Mathieu CECCALDI
«»
13
Mme. Renée Casin.
Francia - France.
Sra. Renée CASIN - Laureada de la Academia francesa, Gran Medalla de Oro de las Artes y las Letras de Francia
«Le debo un homenaje muy particular al Dr. BEN WEIDER por quien la memoria del Emperador es servida con tanto corazón como eficacia. Gracias a él, acaba de ser reeditada mi primera obra: “Napoleón y los manuales de historia”: (Edt; Économica, 49 rue Héricart, 75015 PARIS) que había salido en 1956 con un prefacio del general Weygand, y para el cual el general Franceschi ha escrito una introducción vibrante. En él fustigo, pruebas en mano, la parcialidad política de los autores utilizados en nuestras escuelas – ¡sorprendentes descubrimientos!
El Dr. Weider ya me había honrado con una nominación en la “LEGIÓN DEL MÉRITO” en 2003 por la salida de mi libro precedente: “Napoleón I y los bicentenarios de las grandes Instituciones de la República”, editado por Résiac (53150. Montsûrs).
Y para coronar el conjunto, me otorgó una prestigiosa medalla entronizándome “COMPAÑERA”, es decir MIEMBRO DE HONOR, magnífica recompensa que lleva el n°13, soberbia recompensa, uno de los últimos tesoros napoleónicos de mi colección. Todo mi agradecimiento al Dr. BEN WEIDER.
Y un gran agradecimiento igualmente al Instituto Napoleónico México-Francia que se desvive generosamente. »
14
Col. Pierre Couvreur.
Bélgica - Belgique.
Sr. Coronel Pierre COUVREUR - Antiguo Combatiente 1940-45; Comendador de la Orden de la Corona, Oficial de la Orden de Leopoldo
-----------------------Honores a nuestro llorado BEN WEIDER
«Es un presidente fundador perseverante, valiente, empecinado y generoso al que perdemos en la persona de un servidor excepcional del Emperador y del Imperio.
Qué valor haber mantenido contra viento y marea la tesis irrefutable del envenenamiento del Emperador. Ben logró hallar a los hombres de ciencia calificados para apoyar su tesis, dotada a la vez de conocimientos físicos y médicos apropiados.
El gran mérito de BEN WEIDER fue el llevar el nombre del Emperador a todo el mundo gracias a sus dones particulares de historiador y de escritor asociados a su extrema gentileza. Fue un gran Señor.
Todo mi agradecimiento por las magníficas cassettes que me envió especialmente referentes a su promoción de teniente coronel.
En tanto que militar y Antiguo Combatiente de la segunda guerra mundial, me corresponde saludar respetuosamente a este héroe del desembarco de Dieppe en 1942 donde sus bravos canadienses perdieron 80% de sus efectivos. A nosotros la memoria, a ellos la inmortalidad, divisa del Souvenir Français.
Ben en el cementerio de Dieppe, donde yacen múltiples soldados canadienses, muchos sus camaradas y amigos.
No podemos más que aplaudir a BEN por su generosidad en general y especialmente por haber legado su riquísima colección al Museo de Bellas artes de Montreal. Esta generosidad permitió implantar al Emperador en el corazón de un Quebec que irradiará en toda América del Norte.
Pero es también en Europa donde
BEN WEIDER brillará, pues su nombre figurará en su última donación: una estela erigida en pleno corazón de LIGNY, lugar de la última victoria de Napoleón y dedicada a los vencedores de la ilustre batalla.
En fin, expreso todo mi reconocimiento a nuestro ilustre difunto por la magnífica medalla de Compañero-miembro de honor de la SIN, que tuvo la delicadeza y la amistad de otorgarme. Esta medalla lleva el número 14.
No es un adiós,
BEN, mi Coronel, ¡es solo un hasta la vista!»
15
S.A.I. le Prince Charles Napoléon.
Francia - France.
Su Alteza Imperial el Príncipe Don Carlos NAPOLEÓN
«Quisiera felicitarlo por sus actividades incansables al servicio de Napoleón y de su historia.
Se ha convertido en el transcurso de los años en uno de los más activos y más creativos en la cultura de la memoria de Napoleón y de la puesta de manifiesto de los aspectos insuficientemente o poco conocidos de su obra.
Estoy convencido de que este trabajo aporta un valor añadido a la humanidad toda entera pues su obra ha cambiado fundamentalmente las relaciones entre los hombres en el sentido de más libertad y de mayor justicia.
¡En el fondo de mí mismo me pregunto, por cada medalla que usted dio, cuantas debería recibir!»
16
M. Gilles Proulx.
Canadá - Canada.
Sr. Gilles PROULX
«Saludo, allá arriba, a mi amigo Ben, a quien debo el haber aprendido la verdad a propósito del Emperador. “¡La amistad es un don de Dios!” tenía la costumbre de decirme. Su recuerdo permanecerá por mucho tiempo, mucho tiempo, en el largo corredor de mi memoria».
17
M. J. David Markham.
Estados Unidos de América - États-Unis d'Amérique - United States of America.
Sr. J. David MARKHAM - Presidente de la Sociedad Napoleónica Internacional
«Ben Weider era un amigo querido cuyo recuerdo estará siempre conmigo, y su muerte deja un vacío a la vez personal y profesional que no puede nunca ser llenado.
Ben era una fuerza de la naturaleza, un hombre dedicado a una causa y dispuesto a apoyarla con toda la energía y los recursos requeridos.
Fue un honor conocerle.
Ben me dio muchas oportunidades y su apoyo fue un gran sustento en mi trabajo napoleónico.
Me había pedido tomar su lugar en tanto que Presidente de la SNI, y me consagro a hacer todo lo que me es posible a fin de que la Sociedad continúe llevando a cabo su excelente trabajo.
Descansa en paz, amigo mío».
Ben Weider y J. David Markham.
18
M. Amit Swami.
India - Inde.
Sr. Amit SWAMI M.A. - Presidente de la Young Men’s Association of India
«Legendaria figura, erudito napoleónico absoluto y mi mentor, el difunto Dr. Ben Weider, fundador de la SNI, me inspiró para continuar con la historia napoleónica correcta en India, sobre la base de su tesis que nos enseña que el Emperador Napoleón murió de hecho porque se le dio arsénico durante su estancia en Santa Helena, mientras que la creencia general en lo referente al fallecimiento del Emperador Napoleón era que había muerto de cáncer del estómago.
Gracias a los infatigables y extraordinarios esfuerzos del Dr. Ben Weider apareció a la faz del mundo el hecho de que el Emperador Napoleón murió víctima de un plan aristocrático y por supuesto fue el deseo del mismo Emperador que todo el mundo se enterase de cómo había muerto.
El saber del Dr. Ben Weider sobre el Emperador Napoleón era maravilloso, nadie podía tener un conocimiento tan profundo como él acerca de este tema. Tuve la ocasión de leer conferencias en las escuelas secundarias; colegas y universidades, y tanto los estudiantes como los docentes estaban pasmados al conocer la verdadera razón y la causa del fallecimiento del Emperador.
Tuve también el privilegio de traducir y de publicar dos de los libros del Sr. Weider en lengua hindi; uno de ellos es “Napoleon The Man Who Shaped Europe” y el otro “Napoleón, defensor inmolado de la paz”.
Amit Swami obsequiando la versión en hindi de “Napoleon, The Man Who Shaped Europe” al Gran Mariscal de las fuerzas indias, el Sr. Arjan Singh.
Estas obras conocieron un gran éxito en India y los napoleónicos adquirieron literatura real e interesante sobre la vida de Napoleón.
El Sr. Ben Weider era una personalidad así como un ser humano que tenía los pies bien plantados en la tierra y un corazón muy generoso, que apoyaba y guiaba siempre a todo aquel que se hallaba alrededor de él, e inspiraba siempre a todos a adoptar la vía de la honestidad y de la transparencia en la vida. Obsequié la versión en hindi de su libro al presidente del círculo VIP de la India, el Gran Mariscal del Ejército, y recibí comentarios de varias figuras muy distinguidas alrededor del mundo, y cada una de ellas loaba la amabilidad atenta del Sr. Weider para con ellos.
Como reconocimiento de mi contribución fui distinguido por la SNI y recibí la medalla de la Legión del Mérito en 2006 y más adelante la Medalla de Honor número 18.
Las figuras legendarias como Ben Weider siempre son inmortales, vivirá siempre en nuestros corazones»
.
19
Mgr. Jean-Claude Turcotte.
Canadá - Canada.
Mons. Jean-Claude Cardenal TURCOTTE - Arzobispo de Montreal
«Las circunstancias de la vida hicieron que conociera al Señor Ben Weider. Un amigo común nos había invitado a asistir a un partido de hockey de los Canadiens de Montreal. Durante este encuentro, descubrimos que teníamos un interés común: la historia y más particularmente aquel periodo en el que Napoleón ocupaba el proscenio. Había encontrado en el Sr. Weider un guía para conocer mejor su vida y las circunstancias de su fin trágico. Una relación de amistad se creó pronto entre nosotros. Y en muchas ocasiones, me la mostró. Conservo de mi amigo el recuerdo vivo de un hombre entero, ávido de verdad y preocupado por ella. Un hombre generoso que trazó su camino a pesar de las dificultades, tanto en su vida profesional como en su vida de historiador. Tuvo el valor de sus convicciones y la humildad de aquellos a quienes animan la honestidad y la rectitud».
20
M. Dave Watkins.
Gran Bretaña - Grande Bretagne  - Great Britain.-
Sr. David WATKINS - Director de la revista First Empire
«Conocí a Ben Weider a principios de los años 90, en ocasión de la primera feria napoleónica en Londres. Siempre encontré que Ben era un hombre encantador e inteligente. Con el tiempo llegué a apreciar enormemente su apoyo y alicientes a mis esfuerzos con la revista “First Empire”.
En años más recientes tuvimos algunos debates muy animados referentes a aspectos diversos de la historia napoleónica. Un correo o una llamada telefónica de Ben siempre era un evento. Se le extraña con tristeza».
21
Pr. Jean Defranceschi.
Francia - France.
Sr. Profesor Jean DEFRANCESCHI
«Expresándome después de todos los que conocieron bien a Ben Weider, diré simplemente que me encontré con él algunas veces; también intercambiamos algunas cartas pero bastante pocas cosas en total. Especialista del problema corso y con él de la juventud de Napoleón, nunca me había interesado en el exiliado de Santa Helena. Hubiera probablemente continuado a no hacerlo si los horrores que tal o tal colega del Instituto Napoleón me asestaba regularmente sobre los escritos del “hombre de negocios canadiense” no hubieran acabado por darme ganas de leerlos. No tuve razón para felicitarme de ello puesto que en el transcurso de una de aquellas sesiones de linchamiento a las que yo asistía, cometí la imprudencia de decir: leí y releí esta tesis con toda la atención que merece y pienso que vale más que el desprecio bajo el cual tratamos de hacerla desaparecer. Mi intervención se detuvo ahí pues uno de mis interlocutores se acordó bruscamente que tenía una cita; los demás siguieron. Desde ese día, gentes con las cuales estaba ligado desde hacía más de treinta años por una estima recíproca – es al menos lo que yo creía –, le dieron la espalda al renegado que a sus ojos yo era a partir de entonces. Eso no me impidió ni de atravesar el Atlántico para decir lo que tenía que decir: Hay que abrir la tumba de Napoleón (1) ni de reincidir de este lado del océano: - durante la conferencia de prensa del Dr. Kintz (2); - y del 6º Simposio Internacional Napoleónico organizado en Ajaccio por la Sociedad Napoleónica Internacional (3).
Sigo convencido de que el debate que [dicha tesis] suscitó continuará por largo tiempo después de todos nosotros»
.
1) Communication Consortium on Revolutionary Europe 1750-1850, Selected Papers, 2002, Institute on Napoleon and the French Revolution, Florida State University.
2) Conferencia de prensa del Dr. Kintz, Illkirch, 2 de junio de 2005: http://inmf.org/eloisilence.htm
3) 7-11 juillet 2008, Sala de los Congresos, Ajaccio.
El Profesor Jean Defranceschi posa con su Medalla de oro de los Compañeros-miembros de Honor de la SNI. 25de enero de 2009.
22
M. Gérard Dupuis.
Francia - France.
Sr. Gérard DUPUIS - Caballero de las Artes y las Letras, Miembro de la Orden Nacional del Mérito, Delegado especial de la Sociedad Napoleónica Internacional de Francia

«Durante sus investigaciones referentes a la muerte del EMPERADOR NAPOLEÓN I, el Presidente Ben Weider pensó que yo podría ayudarle en la búsqueda de los cabellos envenenados. Yo conocía a un coleccionista (fallecido), el Sr. Jean Tranié, aceptó ceder al Presidente Ben Weider los cabellos históricos.
Para recompensarme, nuestro Presidente me honró con la Legión del Mérito (9 de junio de 1999) nº 22.
Me recompensó igualmente invitándome a Montreal a su entrega de Legión de Honor (francesa).
Le volvía a ver (más tarde) del 4 al 12 de junio de 2004 durante su presencia en Normandía*; iba acompañado por su hijo Eric.
Este [testimonio] es un homenaje a su persona. Le ayudé con devoción pues tenía junto con él otra pasión: el culturismo. Le debo mi alma y mi cuerpo.
Con todos mis recuerdos a su esposa, sus hijos, nietos, sus colaboradores, sus amigos. Fielmente».

* Ver su texto “Peregrinaje de Ben Weider al 60º aniversario del Día J”.

El Sr. Gérard Dupuis recibe de manos de Ben Weider y en presencia de S.A.I. Carlos Napoleón, la medalla de la Legión del Mérito de la SNI. 9 de junio de 1999.
23
Général Roméo Dallaire.
Canadá - Canada.
Sr. General Roméo DALLAIRE - Oficial de la Orden de Canadá
«»
24
M. Bernard Landry.
Canadá - Canada.
Sr. Bernard LANDRY - 28º Primer Ministro de Quebec y jefe del partido Quebequés
«»
25
Sr. Xavier Aiolfi.
Francia - France.
Sr. Xavier AIOLFI
«»
26
M. Gérald A. Beaudoin.
Canadá - Canada.
Sr. Gérald A. BEAUDOIN - Ex-senador, Oficial de la Legión de Honor, Oficial de la Orden de Canadá, Caballero de la Orden de la Pléyade
(Fallecido el 10 de septiembre de 2008).
27
M. Lucien Bouchard.
Canadá - Canada.
Sr. Lucien BOUCHARD - Comendador de la Legión de Honor, Gran Oficial de la Orden nacional de Québec
«»
28
M. Yves H. Bréhant II.
Francia - France. Sr. Príncipe Yves H. BREHANT II, PharmD
«Es en 1989 que tuve la suerte de conocer a Ben Weider y si la Historia estuvo efectivamente en el origen de nuestro encuentro, el Emperador en cambio no tuvo nada que ver. La “Novela de Bruto”, del trovador normando Wace, así como la inevitable “Historia Regum Britanniae” de Godofredo de Monmouth, habían hecho de los Bréhant, herederos de los antiguos reyes de Brycheiniog en el país de Gales, los descendientes de Éneo, de Venus y de todos aquellos dioses del Olimpo a los cuales su unión con Vulcano lo había aparentado. La leyenda había llamado la atención de Ben, quien había deseado conocerme, y es de alguna manera en calidad de “retoño de Hércules” como fui invitado a asistir a los campeonatos del mundo de fisicoculturismo que la IFBB organizaba en parís ese año.
A propósito de una marquesa de Bréhant de quien era amigo, Thomas Jefferson había escrito a James Madison, su sucesor a la Casa Blanca: “el mejor medio de placerle es recibirla como si se le conociera desde hace mil años”. Es exactamente así como fui acogido por Ben en la suite que ocupaba en el Concorde Lafayette, el gran hotel parisino donde tenía lugar la competencia. Del deporte en general y del fisicoculturismo en particular, nuestra conversación se desvió rápidamente hacia Napoleón y la tesis del envenenamiento del Emperador que Ben defendía ya con pasión. Conservo el recuerdo conmovido de esa entrevista particularmente calurosa. Fue seguida de la asamblea general de la IFBB, de la competencia misma y de la tradicional cena de clausura que iban a permitirme conocer a Huguette y a Eric Weider al mismo tiempo que ver a Ben desenvolverse en ese mundo del deporte que era igualmente el suyo
.
El Príncipe Yves H. Bréhant II y Ben Weider Durante la velada de entrega a éste último de la medalla de Caballero de la Legión de Honor en Montreal, el 12 de octube de 2000.
Su simplicidad, su convivialidad, su generosidad y su sentido agudo de la amistad, pero también su empecinamiento cuando se trataba de alcanzar un objetivo que se había fijado son tantas cualidades que recordaré de Ben y que hacían de él un hombre tan extraordinario como atractivo.
Se dice que la zarina Anna Ivanovna se hizo mandar y conservó toda su vida en su gabinete privado un retrato de Luis de Bréhant, IV° conde de Plélo quien, el 27 de mayo de 1734 y a la cabeza de 1600 franceses, había osado desafiar hasta dejar ahí la vida, a los 40,000 soldados rusos que asediaban Danzig. El visitante que penetra en mi oficina puede, en cuanto a él, descubrir en ella la foto de un ciudadano canadiense que, con la fuerza que le daban sus convicciones, se atrevió a refutar una escritura de la Historia del Primer Imperio que numerosos historiadores de renombre habían sin embargo ratificado.
Ese canadiense se llamaba Benjamín Weider, y era mi amigo...»
29
Dr. Bernard Charton.
Francia - France.
Sr. Bernard CHARTON - Antiguo Externo de los Hospitales de Estrasburgo
« ¡Un Hombre Generoso, siempre en búsqueda de la Verdad! »
30
Dr. Thierry Choffat.
Francia - France.
Sr. Thierry CHOFFAT
«Ben Weider se ha reunido con el Emperador. Imaginemos un instante a Napoleón recibir a uno de sus más preciosos fieles. Con agradecimiento, podría jalarle la oreja proclamando “Soldado, estamos contentos de usted”. Es que Ben Weider había en efecto trabajado mucho con el objetivo de dar a conocer y apreciar mejor a Napoleón, su obra civil, su actitud hacia los judíos, su acción a favor de la Paz...
Sin descanso, el presidente de la SNI había multiplicado las acciones y los escritos a fin de desarrollar la historia del Emperador».
31
M. Pierre Michel Combaluzier.
Canadá - Canada.
Sr. Pierre Michel COMBALUZIER
«Son las cuatro de la mañana, este 22 de enero de 2009 y como Ben según su costumbre cuando tenía una importante decisión que tomar o una tarea que realizar para el día siguiente, me quedé despierto para tomar notas acerca del contenido de este homenaje sincero a un gran hombre que habrá marcado toda mi existencia e influenciado mis decisiones profesionales así como todo mi final de vida.
Francés de origen, nacido en Epernay en Champaña y apasionado por el Emperador Napoleón desde mi adolescencia, tuve la oportunidad de promover el recuerdo del Emperador durante la realización de mis películas sobre los Grandes Vinos de Francia, en especial para los Príncipes de Polignac en Reims.
Llegado como inmigrante a Quebec en Julio de 1997 mi esposa había llamado mi atención sobre la impresionante exposición “Josefina y Napoleón” en el Museo Stewart de la Isla Santa Helena de Montreal organizada y apadrinada por un hombre igualmente apasionante, Ben Weider.
De inmediato me acerqué a Ben, ese gran visionario y habiéndose enterado él mismo de mi experiencia y mis realizaciones con la familia Polignac, cercana al Principado de Mónaco, me propuso entonces nombrarme Miembro de honor de la Sociedad Napoleónica Internacional, lo cual me llenó de un inmenso orgullo por esta marca de confianza y de reconocimiento.
En el transcurso de los meses, le di parte de mis ideas que me comentaba sin demora con el objetivo de mejorar mi enfoque y mi visión, siempre preciso, constructivo y directo sobre los desarrollos positivos y conformes a las reglas de esta gran institución que él había creado, la Sociedad Napoleónica Internacional.
Al hilo de los años durante los cuales tuvimos la oportunidad de comunicar, Ben se convirtió en mi guía, mi inspiración, me atrevería decir mi mentor en una profunda reflexión de lo que podía ser hecho y también debía hacerse para imponer el respeto de la memoria de Napoleón Bonaparte, y en esta búsqueda incesante de nuestra acción común de la defensa de la imagen del Emperador a través del mundo entero, se volvió como un padre espiritual que tomó una importancia sin cesar creciente.
Ben estaba animado por el mismo ardor y por la misma visión que el propio Emperador con esa necesidad idéntica de comunicar el respeto y una amistad sincera entre los seres de cualquier origen sin distinción alguna. Aplicó después de una madura reflexión y sutil estrategia, los principios mismos establecidos por el propio Emperador.
El principal combate de Ben fue hacer estallar en el mundo, esta verdad hoy indiscutible sobre las condiciones inquietantes de la muerte del Emperador Napoleón en Santa Helena, por absorción involuntaria impuesta de dosis masiva de arsénico.
Fue consagrado y recompensado en esta larga búsqueda de la verdad y salió vencedor de este combate y polémica gracias a su tenacidad y a la amplitud de sus investigaciones, y a la evidencia de las pruebas y resultados obtenidos.
Así como el Emperador, Ben fue un hombre de una inmensa grandeza de alma y de una gran clarividencia, siendo a la vez un hombre de una gran simplicidad siempre a la escucha de sus amigos fieles y de su entorno.
Así como el Emperador, Ben manejaba todos sus asuntos con una infinita precisión y un gran rigor cuidando a la vez futuro de sus allegados y de sus amigos con toda la atención necesaria.
Así como el Emperador, Ben nos deja un recuerdo sin equívoco, así como una herencia espiritual y una visión última que nos ha fijado los grandes principios de la continuidad y de la perennidad de su obra mayor que ocupó un lugar tan grande en el transcurso de su vida, su abnegación por la causa olvidada de Napoleón.
Descansa en Paz, Amigo Ben, ahora y por siempre junto a tu Emperador después de tantos combates».
32
Comte François de Candé-Montholon.
Francia - France.
Sr. Conde Don Francisco de CANDÉ-MONTHOLON
«Me acordaré siempre de mi primer encuentro con el Dr .Weider y de la manera calurosa y amistosa con laque me había acogido en la Sociedad Napoleónica Internacional, asociación de la que era fundador y que hoy brilla en el mundo entero. Era en París: Ben había venido a una conferencia a laque yo había sido invitado. Recuerdo la aprehensión que me había invadido cuando le había sido presentado: acabando de colaborar en un libro que había hecho mucho ruido y que designaba a mi ancestro el general de Montholón compañero del Emperador Napoleón I en Santa Helena como el culpable de su muerte precipitada tras su envenenamiento con arsénico… ¿Aceptaría el Dr. Weider incluso estrechar la mano del descendiente del asesino presumido de su héroe?... Estábamos aislados para hablar juntos un largo momento. Ben me sostenía por el brazo y ya me llamaba “mi querido amigo François”. Antes de separarnos quiso tranquilizarme: “¡debe usted estar orgulloso de su ancestro, querido François, me dijo, el general Montholón logró con perfecto éxito una misión al servicio del Rey, ahí donde Cadoudal y Pichegru habían fracasado!”… ¡No sé si debo considerarme como totalmente tranquilizado por tan linda y caballeresca consideración!... En todo caso, será efectivamente mi ancestro quien dará vuelta a la última página de la epopeya napoleónica designado primer ejecutor testamentario del Emperador quien le llamaba “hijo mío”.
Una semana después de nuestro encuentro, Ben me hacía miembro de honor de su asociación y enseguida me otorgaba una magnífica medalla de la Orden del Mérito para recompensarme, decía, por mi valiente contribución a la búsqueda de la verdad.
Tal era Ben, esforzado, leal y fiel a los objetivos que se había fijado.
Deseo inclinarme aquí a su memoria, y transmitir a su familia a sus amigos y a su colaboradora que me transmitía regularmente sus mensajes de amistad y nos ponía en relación, mis condolencias más sinceras y conmovidas».
33
Dr. Charles Esdaile.
Gran Bretaña - Grande Bretagne  - Great Britain.-
Sr. Charles ESDAILE
34
 
Francia - France.
Sr. Michel FINET
«»
35
Pr. Em. John G. Gallaher.
Estados Unidos de América - États-Unis d'Amérique - United States of America.
Sr. John G. GALLAHER - Caballero de las Palmas Académicas
«»
36
Mme. Juliard-Sanitas.
Francia - France.
Sra. Danielle JULIARD-SANITAS
«Ben es para mí un hombre de talento, de todos los talentos. Ejercitándose con igual éxito en ámbitos tan diferentes como el culturismo, los negocios, y la historia, es el Historiador napoleónico más destacable del siglo veinte por sus investigaciones. Su mecenazgo permitió la creación del Centro de estudios napoleónicos de la Universidad Estatal de Florida en Tallahassee. Une enfoque diferente, nuevas teorías atractivas, convincentes pero que no reunieron la unanimidad. Esta epopeya repentinamente desempolvada suscitaba un interés renovado. ¡No, todavía no habíamos leído todo sobre Napoleón! Ben, canadiense, osaba acometer contra las puertas del templo napoleónico tan celosamente guardado por los franceses, que no tenían más que miradas y palabras despreciativas hacia él. Ben, ese “hombre de negocios” que se entrometía en la historia era ciertamente mucho más competente que ciertos titulados. Conservo de él: su determinación, su longanimidad, su mansedumbre, su valor, su disponibilidad, su sentido del humor y del honor, su gentileza. Era mi amigo, estoy feliz que la vida me haya permitido conocerle.
“El primer deber de la amistad no es brindar estériles pesares al amigo desaparecido, sino de guardar la memoria de sus voluntades y ejecutar sus recomendaciones”. Tácito».
37
M. Tadeusz Klupczynski.
Polonia - Pologne - Poland.
Sr. Tadeusz KLUPCZYNSKI
«»
38
M. Vijay Kumar.
India - Inde.
Sr. Vijay KUMAR
«»
39
Gral. Yves Madelin.
Francia - France. Sr. General Yves MADELIN - Oficial de la Legión de Honor
«Estuve particularmente orgulloso cuando hace unos años, el Señor Ben Weider me pidió participar en las actividades de la Sociedad Napoleónica Internacional y estuve vivamente conmovido por su súbita desaparición.
En tanto que miembro de la Sociedad, a menudo fui invitado a asistir a diversas conferencias y a participar en debates sobtre la epopeya napoleónica.
En ese marco, estuve particularmente interesado por mis intercambios con el Señor Ben Weider en lo que concierne a las circunstancias de la muerte del Emperador Napoleón I en Santa Helena.
La defensa de la tesis del Señor Ben Weider según la cual el Emperador habría muerto envenenado, tesis apuntalada por análisis científicos realizados en muestras de sus cabellos, queda como un tema que me apasiona»
El General Yves Madelin
40
Dr. Jean Marchioni.
Francia - France.
Sr. Jean MARCHIONI
«»
41
S.A. le Prince Victor André Masséna.
Francia - France.
S.A. el Príncipe Víctor André MASSENÁ - Príncipe de Essling, Duque de Rívoli; Presidente de la Fundación Napoleón
«»
42
Dr. Alexander Mikaberidze.
Georgia - Géorgie.
Sr. Alexander MIKABERIDZE - Presidente de la Sociedad Napoleónica de Georgia
«Me entristecí al enterarme de la muerte de Ben, que era un hombre maravilloso. Tuve el honor de conocerle durante más de diez años y jugó un gran papel en mi vida. Apoyó mis primeros esfuerzos por establecer la Sociedad Napoleónica de Georgia y ayudó a organizar el Congreso Internacional Napoleónico en Tiblisi, Georgia. Gracias a su generoso apoyo del programa napoleónico en la Universidad Estatal de Florida, una generación de académicos fue (y será) capaz de efectuar investigaciones y de completar su trabajo. Yo era uno de ellos, joven estudiante de un país empobrecido que podía difícilmente soñar con seguir su objetivo de estudiar la historia napoleónica. No obstante, gracias al apoyo de Ben, fui capaz de lograr este objetivo y le estaré agradecido para siempre. Tenía el más grande respeto por él, por su generosa naturaleza y su dedicación por los estudios napoleónicos. ¡Ben, gracias, mil veces gracias, por todo lo que hiciste!».
43
S.A.R. le Prince Joachim Murat.
Francia - France.
Su Alteza Real el Príncipe Joachim MURAT
«»
44
 
Mónaco - Monaco.
Sra. Condesa Charlotte NICOLAÏ DE FRATICELLI - Caballero de la Orden de San Carlos (Mónaco)
«»
45
M. Daniel Poisson.
Francia - France.
Sr. Daniel POISSON - Presidente-fundador de los Amis du Patrimoine Napoléonien, APN
«Me enteré con estupor de la desaparición de Ben Weider, el 17.10.2008 en Montreal (Canadá), a los 84 años, sobre todo que, una semana antes, yo acababa de recibir la Medalla de Honor de los Compañeros de la Sociedad Napoleónica Internacional. Él era reputado en la escena internacional por su empresa deportiva vinculada con el culturismo. Pero era mejor conocido en el mundo napoleónico por su gran pasión por el Emperador y la fundación de su Sociedad Napoleónica Internacional.
Era autor de varios libros sobre el Emperador y más particularmente sobre la tesis del envenenamiento de éste último, que defendía.
Ben Weider era titular de muchas distinciones y en particular de la Legión de Honor. Apoyaba fielmente a los Amigos del Patrimonio Napoleónico y sus acciones, era de hecho su delegado en Canadá».
46
Dr. Richard Pitovic.
Francia - France.
Sr. Richard PITOVIC
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Col. Jerry D. Morelock.
Estados Unidos de América - États-Unis d'Amérique - United States of America.
Sr. Coronel Jerry D. MORELOCK - PhD, FINS, Colonel, U.S. Army, ret.
«Es con un profundo sentimiento de respeto y una gran sensación de pérdida personal como pienso en el fallecimiento trágico de uno de los individuos verdaderamente únicos en el mundo. Ben Weider era un gigante, un verdadero renacentista como no aparecen, tal vez, más que una sola vez en una generación. Sus logros remarcables como soldado, autor, historiador propagador del acondicionamiento físico, benefactor de las artes, y empresario, reflejan sus numerosos y diversos intereses. Su vida y su legado enriquecieron a todos los que conoció así como a innumerables miles de personas alrededor del mundo que nunca tuvieron el privilegio de conocerle personalmente., Sin embargo, sus logros sin igual como erudito napoleónico, fundador de la Sociedad Napoleónica Internacional, y guardián tenaz del legado perpetuo del Emperador debe situarse en la cúspide de la lista aparentemente interminable de éxitos memorables de Ben Weider. Tenemos todos una gran deuda con él, una deuda que podemos retribuir al menos parcialmente continuando el gran trabajo que comenzó, redoblando nuestros propios esfuerzos para investigar, publicar y promover la verdad sobre Napoleón y la era que lleva su nombre, y trabajando con el objetivo de fortificar las instituciones que Ben Weider fundó y apoyó – la Sociedad Napoleónica Internacional, las demás sociedades napoleónicas alrededor del mundo consagradas a la misma causa, y la Galería Napoleónica recientemente abierta en el Museo de Bellas Artes de Montreal, que alberga la colección napoleónica sin paralelo de Ben y constituye la joya que corona los tesoros de aquel museo.
Mis relaciones con Ben Weider comenzaron cuando me convertí en Redactor en jefe de la revista Armchair General, dado que el hijo de Ben, Eric, es nuestro editor. Establecimos inmediatamente una relación probablemente porque, como Ben, soy también un “cañonero”, que he servido como oficial de artillería durante mis 36 años de servicio militar. Veterano de la II Guerra Mundial, Ben estaba extremamente orgulloso de ser Coronel honorario del 62º Regimiento de artillería de tierra de Canadá, y uno de mis recuerdos preciosos es el video que Ben me envió consignando su ceremonia de iniciación como Coronel honorario del regimiento. Durante muchos de los años pasados, y hasta el momento de su muerte, Ben Weider era mi amigo, mi consejero, mi precioso mentor, y, en muy numerosas ocasiones, el coautor de artículos sobre Napoleón que publicamos en Armchair General. Estuve realmente honrado cuando, gracias a sus instancias, fui nombrado el año pasado Compañero de la Sociedad Napoleónica Internacional. Sin embargo, un honor todavía mayor le siguió cuando fui informado del hecho de que iba a recibir de manos de Ben la medalla de oro de Compañero-Miembro de Honor durante la ceremonia del 23 de octubre de 2008, que celebraba su generosa donación de su colección napoleónica al Museo de Bellas artes de Montreal. De manera trágica, el plan de Ben de concederme personalmente la medalla no se realizó a causa de su fallecimiento repentino e inoportuno acaecido el 17 de octubre de 2008, justo seis días antes de la ceremonia programada. Por consiguiente, el 23 de octubre, el hijo de Ben, Eric, en representación de su padre, me otorgó la medalla de oro de Compañero-miembro de Honor en Montreal. Dentro del estuche que contenía la medalla se hallaba un emotivo memento de este gran hombre, la nota manuscrita de Ben: “For Jerry Morelock, 23 Oct, Museum” – Conservaré siempre esta nota final de Ben con la medalla como un recuerdo afectuoso de mi amigo y mentor.
El Coronel Jerry D. Morelock recibe de manos de Eric Weider, en representación de Ben, la Medalla de oro de los Compañeros-miembros de Honor de la SNI. Museo de Bellas Artes de Montreal, 23 de octubre de 2008.
Hay una frase a menudo empleada en nuestros días para marcar el fallecimiento de nuestros verdaderos grandes héroes, que dice: “No es la manera como murió lo que hizo de él un héroe; sino la forma como vivió.” Creo que esta frase podría haber sido compuesta teniendo especialmente a Ben en mente, puesto que nos recuerda que a pesar de nuestra profunda tristeza tras su fallecimiento, deberíamos siempre esforzarnos por recordar, honrar y celebrar la manera como este verdadero héroe vivió. Deberíamos considerarnos todos verdaderamente bendecidos por el hecho de que rozó nuestras vidas y que su legado perpetuo durará siempre».
48
Turquía - Turquie - Turkey.
Sr. Zeki YÖNET
«El Sr. Weider era para mí como un padre: - no como un amigo solamente.
He perdido una parte importante en mi corazón y en mi mente a causa de la triste pérdida del Sr. Ben Weider.
Me siento muy triste y solo sin el Sr. Weider: y ruego a Dios por el reposo de su alma en el cielo.
Con mi amor y mi respeto».
49
India - Inde.
Sra. Vandana DISODIA
«Le estoy profundamente agradecida al difunto y Dr. Ben Weider por haber reconocido mi trabajo y haberme conferido la Medalla de Honor. Él fue un pilar de fuerza de fuerza y un verdadero devoto de la investigación napoleónica a escala mundial. ¡Lo que ha hecho en verdad no tiene paralelo!!! Las palabras no pueden expresar la profundidad de emociones y respeto hacia él. Nadie sino él, podría haber elevado la gloria de la SNI en cada punto y cada rincón del mundo.
Que Dios le dé el reposo eterno».
50
Pr. Choisamba Choijiljav .
Mongolia - Mongolie.
Sr. Choijiljav CHOISAMBA
«Creo que el Sr. Weider vivió una vida triunfal como Napoleón. Ambos son hombres que se hicieron solos; con sus incomparables talentos otorgados por Dios ambos alcanzaron las cúspides de la celebridad, y se convirtieron en leyendas durante su vida misma.
Conocí al Sr. Weider de casualidad y trabajamos como colegas por muy poco tiempo, pero lo considero una gran suerte. En el año 2000 había leído el libro de Ben Weider y David Hapgood firmado conjuntamente “Quién mató a Napoleón” y adoré las ideas, las fuentes de las opiniones, y los hechos que presentaron. A partir de ese momento conté la historia de la muerte de Napoleón envenenado a cualquiera que se prestaba a oírla. En 2005, después de haber leído “¿Murió Napoleón envenenado?” de Ben Weider, escribí un correo electrónico a la dirección del autor que figuraba en el dorso de la pasta del libro. Nunca pensé que recibiría una respuesta. Pero el día siguiente recibí un correo del Sr. Weider. Me sugirió volverme un miembro de la SNI, porque no había uno solo de Mongolia. ¡Acepté con tanto respeto!
Desde aquel día traduje dos libros más del Sr. Ben Weider. Siempre me inspiró y me ayudó con tanta gentileza, y me dio también la Medalla de la Legión del Mérito y la Medalla de Honor de los Compañeros. Le estoy muy agradecido.
Después de haber traducido el segundo libro habíamos acordado escribir una biografía de Napoleón en mongol y hablábamos de traducir “Napoleón defensor inmolado de la paz” en mongol, y de publicarlos este año. En Mongolia no hay mucha información o investigación sobre Napoleón, por lo tanto habíamos dado mucha importancia a estos proyectos.
No dudo que el trabajo que el Sr. Weider ha iniciado va continuar».
51
 
Canadá - Canada.
Honorable Sra. Claudette PICARD - Juez en la Corte superior de Quebec
«»
52
Dr. Alexei Zotov.
Rusia - Russie - Russia.
Sr. Alexei ZOTOV

«Ben ha fallecido. Las tristes noticias me chocaron a fines del mes de octubre de 2008.
Hicimos tantas cosas juntos. Estábamos elaborando tantos proyectos. Teníamos tantos planes para el futuro. ¿Qué debemos hacer sin Ben? ¿Qué pasará con su familia: sus hijos, su esposa bien amada? ¿Qué hará la SNI sin su Presidente y fundador? ¿Qué harán Montreal, Canadá, el mundo entero sin Ben…? Todos estos pensamientos, como una tormenta, deflagran n mi cerebro. No tenía respuesta inmediata a todas estas preguntas.
Conocí al Dr. Ben Weider justo después de la muerte del Dr. David Chandler en 2004. Desde el intercambio de nuestras primeras cartas nos entendimos absolutamente. Ben era “muy ruso”: su carácter alegre, su espíritu elevado, su generosidad, su amabilidad y alma abierta me dieron la imagen de un gran hombre. Trabajé con él con el mayor placer pues siempre fui el objeto de sus gentiles alicientes que me empujaban hacia el frente para trabajar como un mal soldado, y esto era muy ruso. Por otro lado ambos éramos acuario (Ben nació el 1o de febrero, y yo el 11), luego nuestra comprensión del otro era mutua y completa.
A principios del 2005 empezamos un gran proyecto para los países de lengua rusa. Incluía publicaciones diversas, libros, folletos, etc. en los medios de comunicación y créanme, fue un verdadero combate (para hablar francamente – una guerra) con los editores rusos ortodoxos que consideraban a Napoleón como un enemigo y no estaban dispuestos a publicar nada sobre él, al menos en San Petersburgo. Sin embargo, gracias al apoyo permanente de Ben superamos esos obstáculos juntos y 600 000 copias de diferentes obras de literatura napoleónica fueron publicadas en Rusia en 2005-2006, y 400 000 copias entre 2007 y 2008.
Estuve realmente orgulloso de traducir y de publicar el conjunto de las conferencias del Dr. Ben Weider, entre ellas “NAPOLEÓN. FILOSOFÍA DE VIDA Y MISTERIO DE MUERTE” que fue muy apreciada por los científicos y los estudiantes de varias universidades en Rusia.
Los espléndidos folletos de Ben “LA HISTORIA DE AMOR SECRETA DE LA MADRE DE NAPOLEÓN”, “EL ENVENENAMIENTO DE NAPOLEÓN, LA ÚLTIMA PRUEBA”, “MI PEREGRINAJE A SANTA HELENA” y muchos otros fueron recibidos con aprobación por los rusos, los polacos, los mongoles y otros historiadores y eruditos de lengua rusa.
Algunos dicen que el tiempo es un buen médico pero creo que esto no concierne a Ben. Creo que su amable espíritu vivirá para siempre conmigo, con su familia, con la SNI, con Montreal, Quebec y Canadá, y cada vez que miren hacia el cielo por favor estén seguros de que Ben los observa y dice: “Estamos aquí con el Emperador y apreciamos su trabajo”»

Ver también mi artículo dedicado a Ben Weider sobre el sitio de la SNI bajo el título “NAPOLEÓN. EL REFUGIO FINAL” (en ruso).

53
Dr. Jules Hardy.
Canadá - Canada.
Sr. Jules HARDY
«»
54
 
Gran Bretaña - Grande Bretagne  - Great Britain.-
Sr. Paul CHAMBERLAIN
«»
55
Baron Vladimir Kondratovitch .
Rusia - Russie - Russia.
Sr. Barón Don Vladimir KONDRATOVITCH O.S.J. - Gran Prior de Rusia, Gran Oficial de la Orden de Malta
«Después de haber tenido conocimiento, hace años, de la existencia de la S.N.I., y de los esfuerzos de su Presidente el Dr. Ben Weider por hacer triunfar la verdad en el asunto de la muerte de Napoleón I, yo no tenía más que un deseo: unirme a él en su combate y compartir nuestra gran admiración mutua por el Emperador, su Historia y su glorioso legado. Gracias a nuestro amigo, el privilegio de haber tenido acceso, y participación, durante una decena de años, a esta formidable acción – contra toda suerte de obstáculos, de trampas, de detracciones innobles y sórdidas – este privilegio me gratificó con un inmenso orgullo. Sí, en un mundo, la mayoría del tiempo, bastante indiferente a las cosas que ennoblecen los sentimientos más profundos del ser humano – puesto que no canjeables – como el amor a la verdad, el homenaje a la dignidad y a la grandeza de un Grande de la Historia, un hombre de calidad humana superior – el Dr. Ben Weider – nos otorgó generosamente la posibilidad de poder conocer su combate y de asistirle en la medida de nuestras capacidades, tan modestas como hubiesen podido ser. Además, nos recompensó soberbiamente. ¿Cómo saber manifestarle nuestro profundo agradecimiento, Querido amigo Ben Weider?».
56
M. Pierre Normandin.
Canadá - Canada.
Sr. Pierre NORMANDIN
«»
57
M. Jacques P. Dupuis.
Canadá - Canada.
Sr. Jacques P. DUPUIS - Ministro de la seguridad pública de Quebec
«»
58
M. Thomas Zacharis.
Grecia - Grèce - Greece.
Sr. Thomas ZACHARIS
«Pues el divinal Odiseo no está aun muerto sobre la tierra;
pues vive, detenido en algún lugar del vasto ponto,
En una isla que surge entre las olas; en poder de hombres crueles y salvajes,
Sus amos, que lo retienen por la fuerza».
--------------------------------------------------Homero: La Odisea, Canto I.
59
Francia - France.
Sra. Monique DIFRANE
«Ben Weider ocupa y ocupará un lugar eminente en la historia Napoleónica.
Su combate por explicar y defender la acción del Emperador, para buscar la causa exacta de su muerte en Santa Helena ha suscitado la admiración de muy numerosos franceses para los que Napoleón es la figura emblemática del genio.
Estoy feliz de haber puesto a Ben Weider en contacto con el profesor Guéniot, entonces Presidente de la Academia de Medicina, con el Profesor Lucien Israël, célebre cancerólogo, quienes confirmaron el análisis de nuestro Presidente Internacional.
La vía trazada por Ben Weider no se cerrará con su desaparición inopinada que tanto desoló a sus numerosos amigos. Su combate por el Emperador continua, como lo deseaba Ben Weider».
6600
Dr. Pascal Cyr.
Canadá - Canada.
Sr. Pascal CYR
«A uno de los grandes humanistas de este mundo, el Sr. Ben Weider, quisiera darle testimonio de todo mi agradecimiento por la inspiración y los alicientes que me transmitió por escrito a lo largo de mis estudios. Hubiera deseado tanto expresarle en persona mis más profundos sentimientos para con él, pero desgraciadamente, la vida, que a menudo da prueba de la más grande injusticia, decidió de otro modo.
A pesar de todo, por sus numerosas acciones caritativas motivadas por su muy gran sensibilidad hacia los más desheredados, le digo gracias por haber ampliamente contribuido al mejor estar de la humanidad. Gracias nuevamente Sr. Weider».
61
 
Gran Bretaña - Grande Bretagne  - Great Britain.-
Sr. Mark ADKIN
«»
62
M. John Tarttelin.
Gran Bretaña - Grande Bretagne  - Great Britain.-
Sr. John TARTTELIN
«En mayo de 2008 leí el soberbio libro de Ben Weider et Michel Franceschi, THE WARS AGAINST NAPOLEON (“Napoleón, defensor inmolado de la paz”). Era la primera vez que leía un recuento tan positivo de Napoleón. Muy impresionado por su erudición y su vasta alcance, escribí una reseña muy positiva para Amazon.com.
Quedé estupefacto y encantado cuando Ben no solo me contactó por correo electrónico, sino que además me telefoneó personalmente para agradecerme. A partir de ese momento, comenzamos a colaborar en varios proyectos diferentes. Me vi honrado cuando Ben me pidió ayudarlo con la introducción de su guía, admirablemente producido, del Museo Napoleónico para su increíble colección donada al Museo de Montreal. Subsecuentemente, redacté muchos artículos para la SNI y específicamente para Ben.
Ben no solo era un gran amigo, era mi mentor y benefactor. Gracias a sus alicientes y consejos amistosos, fui más proclive a investigar con mayor profundidad todavía en la historia referente al Emperador. Ambos compartíamos una pasión por corregir las calumnias, la desinformación y las difamaciones manifiestas que han sido asociadas al nombre de Napoleón.
Ben era generoso, amable y considerado en todos aspectos. Al enterarse de que yo tenía que debatirme con una vieja computadora encrespada, me compró una nueva – esto para alguien a quien él nunca había ni siquiera visto – era un regalo obsequiado estrictamente sobre la base de la confianza. Dijo que estaba seguro que seríamos amigos de por vida. Qué trágico, que nuestra gran amistad estuviera destinada a no durar más que algunos breves meses.
Por medio de la intercesión de Ben, tuve la posibilidad de ver mi primer artículo napoleónico publicado en la revista FIRST EMPIRE. Una versión más corta aparecería en la publicación hermana francesa, pero con su muerte prematura, esto no ocurrió. Ben siempre estaba pensando en mi carrera de escritor así como la SNI. Me prometió encontrarme un editor para una colección de artículos sobre Napoleón que estoy escribiendo actualmente. De esta forma, así como la tremenda pérdida personal, puede ser fácilmente imaginado qué gran pérdida fue para mí profesionalmente.
Nunca olvidaré las dos conversaciones telefónicas que tuvimos. La pura exaltación de recibir una llamada de un hombre tan consumado – un soldado de las playas de Dieppe; un gran hombre de negocios, cofundador de un imperio deportivo; un gran escritor y filántropo. ¡Qué hombre!
Sobre todo, era el sonido de su gentil voz, con ese inimitable suave acento canadiense, que siempre recordaré. Y su fantástica generosidad y bondad. Adiós a ti Ben, llevaremos todos a cabo nuestra campaña por Napoleón en memoria tuya».
63
M. Bernard Chevallier.
Francia - France.
Sr. Bernard CHEVALLIER
«»
64
M. Bernard Douchin.
Francia - France.
Sr. Bernard DOUCHIN - Miembro de la mesa de los Amigos del Patrimonio Napoleónico
«Es con sorpresa y orgullo que recibí la hermosa condecoración n° 64 del Sr. Ben Weider agradeciéndole calurosamente por esta distinción. ¡Ay! No sabía que este correo sería el último.
Después de haber tenido por mucho tiempo relaciones epistolares, lo conocí en París, y ambos estuvimos muy conmovidos cuando le mostré dos cabellos del Emperador recolectados en Santa Helena, traídos de vuelta a Europa por un oficial inglés y colocados en un relicario. La misma emoción frente a una fotografía de un fragmento en caoba del 4º féretro de Napoleón, con el documento que lo autentifica, que lleva el sello del Ministerio de la Marina y de las Colonias de 1841. Siendo el conjunto demasiado voluminoso, no había podido llevarlo conmigo.
El Sr. Ben Weider nos ha dejado, pero su obra continúa. Su excepcional colección es ahora visible por todos, para dar a conocer a «Napoleón, Rey del Pueblo».
En nuestros corazones, guardaremos la memoria de un chantre de la más bella página de la historia de Francia.
¡Bravo y gracias, Sr. Ben Weider! ¡Allá arriba, debe usted tener largas discusiones con su ídolo!».
65
 
Gran Bretaña - Grande Bretagne  - Great Britain.-
Sr. Christopher DUFFY
«»
66
 
Estados Unidos de América - États-Unis d'Amérique - United States of America.
Sr. Robert Sr. EPSTEIN
«»
67
M. Todd Fisher.
Estados Unidos de América - États-Unis d'Amérique - United States of America.
Sr. Todd FISHER
«Ben era un amigo leal y alguien a con quien compartí una pasión. A menudo me llamaba tan solo para preguntar acerca de la Sociedad estadounidense y lo que podríamos hacer para hacer avanzar el estudio sobre Napoleón. Cuando al inicio discutimos la fundación de la SNI, él estaba entusiasmado de incluir a todos los historiadores que se preocupaban por el estudio del periodo. Esto incluía a quienes estaban en desacuerdo con él en varios de sus temas favoritos. Sentía que solo por medio de un foro abierto podría lograrse el avance del conocimiento. La SNI puede ser fuente de fraternidad que evitará que nuestro tema se desvanezca en el bote de basura de la historia. Ésta era su visión, que siento que todos abrazamos»
68
Lieutenant-colonel Hercule Gosselin.
Canadá - Canada.
Sr. Hercule GOSSELIN - Comandante del 2º Batallón del 22º Regimiento Real (Teniente-Coronel)
«Estuve profundamente entristecido por la desaparición del Dr. Ben Weider. Mi encuentro con este hombre, más grande que al natural, fue para mí un verdadero regalo del Cielo. Su inmensa generosidad, su apertura extraordinaria hacia los demás, su más profunda preocupación por el mejor-estar del prójimo así como su incansable energía para volver mejor al mundo fueron para mí fuentes de admiración y de inspiración que me habitarán toda mi vida. Recuerdo igualmente que pertenece a un grupo de hombres y de mujeres extremamente restringido que lograron, por su abnegación ilimitada, marcar a la humanidad. En ese sentido, las innumerables realizaciones del Dr. Weider son reveladoras y le aseguran, justamente, un lugar entre los Grandes de este mundo, un lugar en la historia que servirá de faro a las generaciones futuras. Dr. Weider, usted ha trazado el camino para todos nosotros que somos llamados, juntos, a seguir sus obras. Estará para siempre en mis pensamientos y en mis plegarias. Presento de todo corazón mis más sinceras simpatías a la familia Weider».
69
 
Estados Unidos de América - États-Unis d'Amérique - United States of America.
Sr. Maxim J. GURNEY, Cónsul Honorario de Mónaco, ret.
«Circunstancias militares me acercaron, a principios de los años 90, del Dr. Ben Weider por el intermediario de un amigo común y colaborador de investigaciones, el Coronel Émile Guéguen, un héroe paramilitar francés de la 2ª Guerra Mundial. Incorporándome a la Sociedad Napoleónica Internacional y viajando con el Dr. Weider, en compañía de los Sres. Ben Weider y su hijo, quedé próximo a su trabajo.
Durante mi viaje programado a Mónaco con S.A.S. el Príncipe Alberto II una semana antes de la muerte de Ben, éste último me pidió transmitirle la expresión de su gratitud y de su lealtad al Príncipe, Presidente de Honor de la SNI. De hecho, cuando el Príncipe me recibió, estaba al corriente de las tristes noticias y ambos rendimos un homenaje oral a los logros del Presidente Weider.
Estoy honrado de asociarme a esta loable iniciativa añadiendo mis agradecimientos y gratitud hacia el Dr. Ben Weider por la iluminación que aportó a nuestro mundo durante su vida».
70
 
Gran Bretaña - Grande Bretagne  - Great Britain.-
Sr. Philip J. HAYTHORNTHWAITE
«»
71
Pr. Richard Holmes.
Gran Bretaña - Grande Bretagne  - Great Britain.-
Sr. Richard HOLMES
«Estuve auténticamente conmovido de ser nombrado Compañero de la Sociedad Napoleónica Internacional. Ben Weider hizo enormemente por el academismo napoleónico, y es ampliamente gracias a él que hay ahora un amplio conocimiento del hecho que Napoleón fue asesinado. El mismo Napoleón observó que uno gana una verdadera inmortalidad quedando impreso indeleblemente en la memoria humana, y Ben Weider ayudó a asegurar su recuerdo durable».
72
M. Guy Lecomte
Francia - France.
Sr. Guy LECOMTE - Director general de las Éditions du Gui
«Entre las cosas que me son difíciles de soportar, figura en buen lugar el sentimiento difuso de haber perdido algo en el momento de la desaparición de alguien por quien sentía una gran estima. Ces totalmente el caso con el presidente Ben Weider a quien nunca tuve el placer de conocer en persona, con quien esencialmente correspondí por correo y con quien finalmente comuniqué solo algunas veces por teléfono. Mi recuerdo más fuerte con él, no tiene estrictamente nada que ver con la memoria de Napoleón. Concierne una charla que tuvimos el 11 de septiembre de 2001. Yo regresaba del norte de Francia y me detuve en un área de descanso en la carretera para llamarle a la hora fijada, desde mi teléfono portable, como lo habíamos convenido. Fue durante esta conversación que el primer avión se estrelló contra la primera de las Twin Towers y me comentó por teléfono este evento tan dramático como increíble y que conmocionó al mundo, cuyas imágines le aparecían en su pantalla de televisión. Fuera de ese recuerdo muy particular, que no se borrará jamás de mi memoria mientras viva, puedo decir sin riesgo de equivocarme que el que nos dejó es un hombre de convicción. Habrá defendido hasta el final con fuerza sus ideas y su nombre permanecerá indisociable de la tesis del envenenamiento con arsénico del Emperador. Por mi parte, conservo el recuerdo de un hombre cortés y positivo, siempre listo para prestar su apoyo y su ayuda cuando estaba en posición de hacerlo, por poco que la petición permitiera de valorizar la memoria del Emperador. Es lógico decir que Napoleón perdió uno de sus más fieles defensores y no puedo más que desear que se hayan encontrado en el más allá, pues nadie duda que tendrán cosas que decirse».
73
M. Lionel Leventhal.
Gran Bretaña - Grande Bretagne  - Great Britain.-
Sr. Lionel LEVENTHAL
«»
74
Mme. Sun Li.
China - Chine.
Sra. Sun LI
«»
75
M. Dana Lombardy.
Estados Unidos de América - États-Unis d'Amérique - United States of America.
Sr. Dana LOMBARDY
«Ben Weider y yo compartimos un amor por la historia napoleónica y un profundo respeto por Napoleón Bonaparte y los logros del Emperador. Ben siempre apoyaba mis esfuerzos cuando publicaba el Napoleon Journal, pero era más que meramente un colega interesado. Ben se interesó sinceramente en mi trabajo, y siempre tuvo palabras de aliento así como una puerta abierta de hospitalidad cuando le visité en Montreal. Sus esfuerzos ayudaron a construir una consciencia y a educar a miles de gentes que de otra manera nunca habrían descubierto a Napoleón y ese increíble periodo de la historia. La muerte de Ben es una gran pérdida para la comunidad napoleónica, pero las palabras no pueden expresar la profunda pena personal que siento tras la pérdida de un buen amigo».
76
M. Jean-François Marchi.
Francia - France.
Sr. Jean-François MARCHI
«Ben Weider y yo compartimos un amor por la historia napoleónica y un profundo respeto por Napoleón Bonaparte y los logros del Emperador. Ben siempre apoyaba mis esfuerzos cuando publicaba el Napoleon Journal, pero era más que meramente un colega interesado. Ben se interesó sinceramente en mi trabajo, y siempre tuvo palabras de aliento así como una puerta abierta de hospitalidad cuando le visité en Montreal. Sus esfuerzos ayudaron a construir una consciencia y a educar a miles de gentes que de otra manera nunca habrían descubierto a Napoleón y ese increíble periodo de la historia. La muerte de Ben es una gran pérdida para la comunidad napoleónica, pero las palabras no pueden expresar la profunda pena personal que siento tras la pérdida de un buen amigo».
77
 
Canadá - Canada.
Sr. John Sr.P. MCERLEAN
«»
78
 
Estados Unidos de América - États-Unis d'Amérique - United States of America.
Sr. George NAFZIGER
«»
79
M. Pierre Orsat.
Francia - France.
Sr. Pierre ORSAT
«»
80
Général Henri Paris.
Francia - France.
Sr. General Henri PARIS
«»
81
M. Enyo Vassilev Rangelov.
Bulgaria - Bulgarie - Bulgary.Sr. Enyo VASSILEV RANGELOV
Ben nos dejó en la gloria
«Ben nos dejó en la gloria
Ben Weider tuvo una vida gloriosa. Mano a mano con su maravilloso hermano Joseph dio forma a una nueva cultura en el mundo moderno. En esta persona tuve la oportunidad de conocer a un innovador sin importar qué tipo de esfera tocara. Era un brillante ejemplo que muestra la unidad de la teoría y de la práctica. Su gran actividad hasta el último día presentaba la comunidad orgánica del conjunto de nuestros intereses mutuos. Ben quedará entre las más renombradas personas de todos los tiempos. Era nuestro mentor spiritual que siempre estaba dando calidez y esperanza. Nos hizo sentir la verdadera libertad, creer en el verdadero humanismo. Ben Weider fue el iniciador y el alma de muchas empresas históricas de gran importancia. Él mismo tomó parte en eventos históricos en su juventud.
Para mí era un amigo pero también un padre que podía decidir objetivamente. Sabía cómo expresar elegantemente su poderoso pensamiento y sin embargo le podía sentir como un hermano.
El tiempo en el que estaba viviendo y creando era tempestuoso y el mundo cambiaba en un relámpago.
Su elemento era una pelea interminable para hacer personalidades. Y las hizo. Devolvía devoción por devoción, bondad por bondad. Le gustaba el bien y la gente valiosa, y hacía falta poco para entender que despreciaba y aborrecía lo malo y lo bajo.
La muerte de Benjamín Weider atravesó con un dolor agudo a millones de gentes. Estábamos privados de nuestro gran mentor. La forma más importante de su influencia sobre nosotros era su comportamiento. Estaba construyendo gradualmente nuestros carácteres mientras nos volvíamos líderes y gente independiente.
Tal vez no entendíamos siempre pero gracias a él nos dimos cuenta de nuestros valores y defectos.
Ben Weider dejó un legado que no desperdiciaremos puesto que le amábamos demasiado.
¡Sí, vaya que era un digno hijo de nuestra época!»
El Sr. Enyo Vassilev Rangelov portando su medalla de honor.
82
 
Francia - France.
Sr. Albert ROSENSTIEHL
«»
83
 
Francia - France.
Sr. Bruno ROY-HENRY
«»
84
Mme. Liliane M. Stewart.
Canadá - Canada.
Sra. Liliane STEWART- Comendador de la Legión de Honor, Gran Oficial de la Orden Nacional de Quebec, Presidente de la Macdonald-Stewart Foundation
«»
85
 
Suecia - Suède - Sweden.
Sr. Anders Sr. WASSÉN
«»
86
Dr. Natalia Griffon.
Rusia - Russie - Russia.
Sra. Natalia GRIFFON DE PLEINEVILLE (GOUTINA) - Redactora de las revistas « Tradition magazine » y « Gloire & Empire »
«Comencé a corresponder con Ben Weider hace muchos años, cuando todavía vivía en Rusia. En aquella época, su libro sobre el envenenamiento de Napoleón ya había salido en ruso y allá gozaba de una gran popularidad, a juzgar por el número de ejemplares vendidos. Más tarde, tuve la oportunidad de conocer a Ben Weider en París, en ocasión de una conferencia que había venido a pronunciar sobre el mismo tema. De todos mis intercambios con este hombre excepcional, conservo un muy buen recuerdo, y sigo persuadida de que su obra en defensa de la memoria del Emperador será seguida por todas las personas que tuvieron la suerte de conocerlo».
87
M. Pascal Cazottes.
Francia - France.Sr. Pascal CAZOTTES
«A principios del verano pasado, dirigía al Dr. Ben Weider algunos extractos de mi obra: “Gloriosos Soldados de la Gran Armada”. ¡Qué maravillosa idea tuve al hacerlo! Pues eso me permitió conocer a uno de los hombres más maravillosos con quien me haya sido dado toparme. Naturalmente, no tuve la dicha de verle y de tocarle la mano. Pero nuestros intercambios epistolares tomaron muy pronto el aspecto de una franca amistad. Solicitado para escribir artículos destinados a aparecer en el sitio Internet de la S.N.I., le respondía que podía contar conmigo como con la “vieja Guardia”. Después de haberle enviado mi CV y una carta de motivación, recibía la distinción de miembro de honor de la S.N.I., fechada el 24 de julio de 2008. Así, tal vez fui uno de los últimos en recibir este título prestigioso. Luego, a principios del mes de octubre pasado, me llegó esta magnífica medalla de honor que me colmó de alegría. Me acuerdo todavía de aquel día memorable. Volvía de una difícil jornada de trabajo y mi moral estaba en lo más bajo. Fue entonces que descubría el envío de nuestro amigo Ben Weider. Esta medalla fue, para mí, como un rayo de sol que iluminó la velada y lo días siguientes. Ben Weider me ocasionó sin embargo una gran pena, con su fallecimiento que me era imposible contemplar. Teníamos todavía tanto que compartir. Y si, hoy, sigo poniendo mi pluma al servicio de la S.N.I., es ante todo en memoria de nuestro querido desaparecido. Sé que, de allí donde está, continúa leyendo mis escritos y no deja de enviarme alicientes. Quedo en deuda con él y nunca dejaré de admirar al hombre de bien que era».
Sr. Pascal Cazottes
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Dr. Jonathan House.
Estados Unidos de América - États-Unis d'Amérique - United States of America.Sr. Jonathan HOUSE - Profesor de historia militar, U.S. Army Command and General Staff College, Fort Leavenworth, Kansas, E.U.A.
«Conocí al Dr. Weider solamente durante los últimos años de su extraordinaria carrera.
Desde mi primera conversación con él, sin embargo, era aparente que era un hombre realmente amable y un líder de una gran energía y de un gran carisma. El mundo entero conoce su devoción a la vez por la cultura física y por la memoria del Emperador. Al haber traducido un buen número de sus escritos, estaba constantemente impresionado por su saber y su habilidad para preconizar una apreciación más equilibrada, positiva de Napoleón y de su personalidad. Tal vez, de hecho, sólo un hombre de una gran visión como el Dr. Weider podría verdaderamente comprender la imaginación igualmente grande del Emperador. Todos los que lo conocieron extrañarán su amistad y sus consejos durante muchos años por venir».
Ben Weider en la armada canadiense en 1942
89
Colonel Robert Chénier.
Francia - France.Sr. le Colonel Robert CHÉNIER, Miembro de la Legión de Honor y de la Orden Nacional del Mérito, Presidente de la Asociación para la Conservación de los Monumentos Napoleónicos, ACMN
«Dos palabras pueden muy bien caracterizar a Ben: Honor y Patria, divisa de la Legión de honor de la que acababa de ser promovido oficial, a título extranjero, por Francia agradecida.
¿¡No es un muy hermoso homenaje, raro, a un Presidente de una excepcional dimensión, por desgracia irremplazable!?
Homenaje que cierra una muy larga fidelidad a su país, Canadá, y a Napoleón, y al cual se asocia, como muchos otros, su compañero en la Orden Nacional».

90
-
1
00

Société Napoléonienne Internationale, SNI.
Medallas 90 a 100 no atribuidas al momento del fallecimiento del Dr. Weider.