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Por
el Señor |
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Philippe
Loubière
Redactor en jefe de la revista
Lettre(s)
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| Sr.
Philippe Loubière |
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Traducción
de la Francósfera México-Francia
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ES
UN LLAMADO DE AYUDA lo
que lanzamos, una vez más, a nuestros
lectores y a nuestros adherentes. Ya les
hemos solicitado mucho, pero nuestro combate
por la salvaguardia y la expansión
de la lengua francesa nos exige a todos,
a ustedes como a nosotros, esfuerzos permanentes
y continuos. ¡El aire del tiempo
no sopla en nuestra dirección,
es lo menos que se pueda decir, y tenemos
dificultad en tenernos de pie! Cada día
nuevas amenazas, cada día nuevos
ataques: ayer los certificados, hoy los
derechos escarnecidos del consumidor,
y las derivas europeas son todos los días
otros tantos golpes asestados sin descanso
al francés, a su calidad y a su
empleo. Nos es preciso cada vez denunciar
estos malos golpes, movilizar a nuestros
amigos para tratar de precaverse y no
ceder al desaliento.
No llevamos
a cabo un simple combate de retaguardia
por nuestra identidad, realizamos un combate
por el derecho a la diferencia lingüística
y a la diferencia a secas, en un mundo
de un totalitarismo, a escala planetaria,
sin precedente; ¡efectuamos un combate
por la libertad, siempre que sea verdad
que « hay un pacto veinte veces
secular entre la voz de Francia y la libertad
del mundo »! Nuestro combate por
la libertad de una palabra francesa, es
el combate por la libertad de palabra,
ella misma faz visible del combate por
la libertad de pensar.
No tenemos,
reducidos a nuestras solas fuerzas de
hoy, los medios necesarios para este combate
por la lengua francesa y la supervivencia
del espíritu, pero no nos reconocemos
el derecho a renunciar. La mundialización
a la estadounidense desbarata mucho y
propone poco; decir el mundo en francés
puede, de esta manera alternativa más
humanista, seducir aun a mucha gente que
puede unírsenos si nos tomamos
la pena de ir a su encuentro.
No podemos más que ampliar nuestras
filas, pues no es posible que ya no haya
nadie hoy que se reivindique esta libertad,
incluidas y sobre todo las nuevas generaciones.
¡Ayúdennos,
los conjuramos, a identificar lectores
y adherentes nuevos! ¡Osemos buscarlos
tanto entre nuestros prójimos como
en medios inesperados! ¿No nos
escribía el año pasado uno
de nuestros lectores, profesor de ruso,
que distribuía y hacía leer
Lettre(s)
a sus alumnos? Esta es la vía que
es la buena:
Hacer leer Lettre(s) al cual
mejor. Hay igualmente voces árabes
que expresan públicamente la necesidad
de su relación al francés:
¡Los necesitamos a todos!
Se los rogamos: ¡abonen a sus amigos
y conocidos! Que cada uno de nuestros
adherentes y de nuestros lectores, que
cada uno de ustedes, abone, en un futuro
próximo, al menos a tres personas
de sus relaciones. ¡Para nosotros,
es vital!
Hacer
efecto de bola de nieve es nuestra única
salida; no depende más que de los
esfuerzos de cada uno. Estamos a su merced.
Gracias.