Francósfera México-Francia, el portal de la promoción y de la defensa de la Francofonía en América.
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Academia Francesa.
 
“Canal Académie”, primera radio académica francófona en Internet.
¿Qué lengua para mañana?
LA FRANCOFONÍA
Una presentación de la Academia Francesa con la generosa anuencia de Su Excelencia el Príncipe Gabriel de Broglie, Canciller del Instituto de Francia.
Instituto de Francia.
Traducción y documentos de la Francósfera México-Francia
La Iª Cima de la Francofonía
El presidente francés François Mitterand se reúne con representantes de cuarenta y dos países durante la Iª conferencia de los jefes de Estado y de Gobierno de los países que tienen en común el uso del francés, que se lleva a cabo en el castillo Versalles del 17 al 19 de febrero de 1986.

La francofonía cubre hoy en día un conjunto de cerca de sesenta países, poblados por aproximadamente 500 millones de habitantes.

Entre esos países, algunos son enteramente de lengua francesa, otros no lo utilizan más que parcialmente, para otros más no representa más que una lengua extranjera dominada por una parte más o menos grande de la población.

Si se considera el número de personas que pueden realmente expresarse en francés, la cifra debe ser llevada a un nivel del orden de los 200 millones de personas.

Así se muestra, de manera evidente, que el concepto de francofonía es hoy más vasto que su sentido de origen (1880): conjunto de gentes que tienen en el mundo el francés por lengua materna o segunda.

La razón de ello es simple. El término de francofonía pasó en una veintena de años de una noción puramente geográfica a la expresión de un conjunto político voluntarista.

RESEÑA HISTÓRICA

En los Siglos XVII y XVIII, hubo una lengua, el francés, que los gramáticos y gentes de letras – especialmente los de la Academia francesa – habían depurado y clarificado, que numerosos escritores de talento habían ilustrado, que la irradiación política y cultural de Francia habían propagado a las extremidades de Europa, incluso del mundo, dándole su calidad de lengua universal de las élites.

En el Siglo XIX y en la primera mitad del XX, hubo un movimiento de expansión de las potencias europeas en el mundo, en el cual Francia y Bélgica – naciones francófonas – tuvieron una parte notable. El uso del francés se esparció en un vasto conjunto colonial, mientras la irradiación de Francia se extendía a otras regiones del mundo (América latina, Cercano Oriente).

El francés, lengua de las conferencias, de la diplomacia, de los congresos de todos tipos, pasaba entonces por gozar de una posición eminente, de la que no se podía imaginar que pudiera ser cuestionada.

LA ACADEMIA FRANCESA
Si la fundación de la Academia francesa por el Cardenal de Richelieu en 1635 marca una fecha importante en la historia de la cultura francesa, es porque, por primera vez, los debates de una asamblea de letrados fueron considerados como capaces de jugar un papel eminente en el devenir de la sociedad y de la Nación. Así, los estatutos y reglamentos pretendidos por el Cardenal, y enseguida el registro en el Parlamento de París, en julio de 1637, de las Letras patentes firmadas por Luis XIII, consagraron el carácter oficial de una institución parisina de la cual el Cardenal de Richelieu era nombrado « el jefe protector » (función ejercida hoy por el jefe del Estado), y cuya misión revestía un carácter expresamente nacional.
Los estatutos de la Academia francesa tienen la particularidad de que enlazan la autoridad de la Compañía y de sus miembros al magisterio intelectual que les confieren y que deberá ejercerse sobre la lengua. « La principal función de la Academia será trabajar, con todo el esmero y toda la diligencia posibles, para dar reglas certeras a la lengua francesa y a volverla pura, elocuente y capaz de tratar las artes y las ciencias » (artículo XXIV).
Para dicho efecto, « se compondrá un diccionario, una gramática, una retórica y una poética » (artículo XXVI), y reglas que serán promungadas para la ortografía (artículo XLIV).

El Cardenal de Richelieu (1585-1642)
Por Philippe de Champaigne (1602-74)

En el curso del Siglo XX sin embargo, la ascensión política y económica de los Estados Unidos, conjugada a la existencia de un vasto mundo anglófono surgido del imperio británico, fue la causa de una expansión continua de la lengua inglesa, o más bien anglo-estadounidense, que acabó por constituir una amenaza para la posición del francés en el mundo.

Entonces intervino una lenta toma de consciencia del retroceso del francés, poco a poco excluido del mundo de los negocios, del de las ciencias, de los medios modernos de comunicación.

A esta toma de conciencia respondió una voluntad política, afirmada primero no por Francia – que justo acababa de separarse de su dominio colonial y temía ser sospechosa de neocolonialismo –, sino por personalidades políticas que encarnaban países de la antigua esfera francesa: Léopold Sédar Senghor (Senegal), Hamani Diori (Nigeria), Habib Bourguiba (Túnez), Charles Hélou (Líbano).

Pues todos los países que compartían la lengua francesa sentían de manera más o menos neta que tenían también en común intereses políticos, económicos y culturales, y que podrían constituir un conjunto geopolítico susceptible de afirmarse frente al mundo, al bloque del Este, a la comunidad hispánica y a los gigantes de Asia.

ROL E INSTITUCIONES
 

En 1986 se reunió por vez primera, en París, una cima de los jefes de Estados y de gobierno de cuarenta y un países que tenían en común el uso del francés. No es más que a partir de la cima de la isla Mauricio, en 1995, y gracias a una proposición del Sr. Maurice Druon, Secretario perpetuo de la Academia francesa, que dichas cimas se intitularán desde entonces: conferencia de los jefes de Estado y de gobierno de los países que comparten el francés.

Esta cima, que se lleva a cabo cada dos años, constituye la institución suprema de la francofonía.

Diversos organismos con vocación particular se consagran también a esta obra: el Alto Consejo de la francofonía, la Agencia universitaria de la Francofonía (AUF), etc.

En 1996 es creada la Secretaría general de la francofonía, institución permanente dirigida por el Sr. Abdou Diouf desde 2002.

Las misiones impartidas a la francofonía están agrupadas en cinco grandes ámbitos de actividad.

© Propiedad de la Academia Francesa-Instituto de Francia.
El Sr. Maurice Druon
Secretario perpetuo de la Academia francesa.
1. La enseñanza básica, prioridad absoluta: formación de los docentes y puesta a disposición de herramientas didácticas.
2. La cultura y la comunicación: apoyo a la difusión de obras de arte y al audiovisual francófono, promoción del francés en las « carreteras de la información ».
3. La libertad y la democracia: acciones que llevar a cabo a favor de la consolidación y de la afirmación del estado de derecho.
4. El desarrollo económico: apoyo a las empresas y a la formación profesional.
5. El desarrollo del francés en el mundo: promoción de la lengua en las instituciones internacionales, en las ciencias y las técnicas, en los congresos y las conferencias.

Más allá de estas misiones, la francofonía constituye un foro en cuyo seno todos los Estados miembros, sea cual fuere su importancia, pueden expresarse, y sus aspiraciones pueden ser eficazmente relevadas por Francia ante otras instancias internacionales.

En reciprocidad, esta comunidad de Estados brinda a Francia una voz más fuerte para expresarse en la escena mundial. Devuelve así a Francia su papel de potencia mayor y hace las veces de portavoz natural suyo ante las demás potencias.

La francofonía representa un grupo de presión apto para defender el lugar del francés en las organizaciones internacionales y para oponerse a la uniformización cultural que busca imponer el mundo anglosajón.

Además, la francofonía, espacio de cooperación entre miembros tan diversos, pone en alto los valores que fueron por largo tiempo vehiculados por la lengua francesa: el humanismo, la libertad, la independencia, el progreso.

La Academia francesa aporta su piedra a este edificio, por medio de sus acciones, sus vínculos privilegiados con diversas instancias francófonas, por el gran premio de la francofonía que otorga cada año a « una persona física francófona que, en su país o a escala internacional, haya contribuido de manera eminente a la conservación y a la ilustración de la lengua francesa ».

Instituto de Francia.
PAÍSES MIEMBROS DE LA FRANCOFONÍA
La Organización Internacional de la Francofonía agrupa a 55 Estados y gobiernos miembros (de pleno derecho y asociados) y 13 observadores
Dos grandes ejes: la acción política y la cooperación
Doscientos millones de francófonos en los cinco continentes.
  Albania
  Andorra
  Armenia **
  Austria **
  Bélgica
  Benín
  Bulgaria
  Burkina Faso
  Burundi
  Camboya
  Camerún
  Canadá
  Canadá Nuevo Brunswick
  Canadá Quebec
  Cap-Vert
  África central
  Chipre *
  Comunidad francesa de Bélgica
  Comoras
  Congo
  Congo RD
  Costa de Marfil
  Croacia **
  Yibutí
  Dominica
  Egipto
  Ex República yugoslava de Macedonia
  Francia
  Gabón
  Georgia **
  Ghana *
  Grecia
  Guinea
  Guinea Bissau
  Guinea ecuatorial
  Haití
  Hungría **
  Laos
  Líbano
  Lituania **
  Luxemburgo
  Madagascar
  Mali
  Marruecos
  Mauricio
  Mauritania
  Moldavia
  Mónaco
  Mozambique **
  Nigeria
  Polonia **
  República Checa **
  Rumania
  Ruanda
  Santa Lucía
  Sao Tomé y Príncipe
  Senegal
  Serbia **
  Seychelles
  Eslovaquia **
  Eslovenia **
  Suiza
  Chad
  Togo
  Túnez
  Ucrania **
  Vanuatu
  Vietnam
* Miembros asociados.
** Observadores.

Francósfera México-Francia
Eduardo Garzón-Sobrado, fundador.
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